Óscar Castro, ingeniero aeronáutico: «Viajar en avión sin contaminar será una realidad»

Este ingeniero aeronáutico y su compañera publican un informe sobre el futuro sostenible de los viajes en avión
Este ingeniero aeronáutico y su compañera publican un informe sobre el futuro sostenible de los viajes en aviónLa Razón

Viajar en avión sin contaminar será una realidad. Los plazos que maneja la industria se han acortado. Ya no se contempla la sostenibilidad como algo del futuro: es lo que vendrá en unos 20 o 30 años si se cuenta con el apoyo de todo el sector y de los gobiernos. Esta es una de las conclusiones del informe presentado en la primera Cumbre del Clima del sector aeronáutico y elaborado por Encarna Martín y Óscar Castro, ingenieros del Comité de Sostenibilidad del COIAE (Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España). Castro cuenta con una vasta experiencia en lo suyo, ha trabajado para aerolíneas como Airbus y, además, es el fundador de la ONG Amigos de Inharrime, en Mozambique.

–¿Por qué se celebra esta primera Cumbre del sector aeronáutico?

–Una de las razones por las que se organizó fue por la percepción negativa que a veces se tiene sobre la aviación comercial en términos de sostenibilidad. Era necesario poner los datos sobre la mesa para saber si esto es una realidad o una distorsión.

–¿Y qué dicen los datos sobre esta percepción?

–Las emisiones de CO del transporte aéreo suponen un 2% de las emisiones totales producidas por la actividad humana. Si sumamos otros gases contaminantes además del dióxido de carbono la cifra ascendería al 3,5%.

–¿Eso es mucho, poco…?

–Por comparación, el transporte terrestre supone un 17% de las emisiones totales de CO2. Pero esto no significa que las emisiones del transporte aéreo no sean importantes y que debamos seguir volando como hasta ahora. Por eso, la otra parte del informe se basa en ver qué medidas se están tomando y en qué dirección para llegar a una aviación plenamente sostenible.

–¿Y cuándo llegaremos?

–En 2008 se firmaron varios objetivos básicos. Entre ellos, mejoras de eficiencia energética del 1,5% anual hasta 2020. La industria ya ha logrado superar esta cifra, con una mejora anual alrededor del 2%. Pero, además, en Europa se ha fijado el año 2050 como tope para reducir las emisiones de CO2 de la aviación a cero. En los años venideros venideros asistiremos a muchos avances como la aviación eléctrica o la impulsada íntegramente por hidrógeno. Pero va a ser un proceso gradual y de despliegue de tecnologías que, entre unas y otras, configurarán el futuro de la aviación en 20 o 30 años.

–Hay quienes definen el hidrógeno verde como una «quimera tecnológica»...

–Para mí, la clave no está en si una cosa es buena o mala, sino en si se hace bien o mal. El hidrógeno es un vector energético muy, muy útil para descarbonizar la aviación y otros medios de transporte. Pero hidrógeno lo hay de todos los colores: gris, verde, azul… La cuestión es que el que se utilice sea 100% verde, de forma que cuando se queme el único residuo que deje sea agua. ¿Que va a tardar en llegar? Sí, no es sencillo desarrollar una industria, pero hace 5 o 10 años todo el mundo descartaba los coches eléctricos y ahora mira.

–¿Cómo será el avión del futuro en cuanto a diseño?

–Lo que sucederá es que, si introducimos nuevas maneras de propulsar los aviones, vamos a tener que reestructurar toda la estructura de estos. En 2025, más o menos, se decidirá qué configuración van a tener y, en 2035, es posiblequeentren en servicio. Luego hay empresas que han diseñado aerotaxis eléctricos para conectar las ciudades. Algunos parecen drones grandes... Como ingenieros, vivimos un tiempo apasionante.

–¿Y los aeropuertos?

–La infraestructura tendrá que adaptarse. Por ejemplo, si los aviones funcionan con baterías, ¿dónde se cargarán? Y otras cuestiones. Se está empleando un gran esfuerzo por que los aeropuertos se conviertan en una pequeña ciudad nula en emisiones.