Objetivo, el régimen del 78

Todavía hay quien no se quiere enterar del desastre.

Quien a estas alturas no lo tenga claro es que no se quiere enterar, que mira para otro lado, que pasa de lo que ocurre a su alrededor y, aunque les parezca mentira, los hay que pasan de todo, hartos de la política y de los políticos, desengañados del sistema democrático que nos dimos en el 78 y que tantas vulnerabilidades está mostrando, inconscientes voluntarios de lo que se nos viene encima.

Que personajes como el Iglesias y la Montero hayan llegado hasta nada menos que la vicepresidencia del gobierno de España y un ministerio no me dirán que no es un claro indicio de que algo muy importante falla en esta democracia. ¿Se imaginan algo similar en Alemania, Francia, Suecia…? Lo más parecido fue Alexis Tsipras en Grecia y ya vieron el cambio que se obró en el dirigente populista griego, siendo, de todas formas, mucho más moderado que estos nuestros.

Estos nuestros, porque, aunque no nos gusten son nuestros, y tiran más hacia la Venezuela de Maduro, que, de conducir autobuses, con todo mi respeto para este gremio de trabajadores entre los que cuento con buenos amigos, pasó a conducir un país muy rico en petróleo que anda ahora mendigando préstamos a

Rusia y China y que ya su antecesor y preceptor Chaves le dejó puesto en suerte.

El Iglesias no se esconde, lo dice por activa y pasiva, su objetivo es desmontar el régimen del 78 y para ello revitaliza y “mejora” la Ley de Memoria Histérica, (solo para los suyos), las leyes de LGTBI, la del aborto, la eutanasia, eliminar la sanidad privada, cargarse la enseñanza concertada, poner una ley de educación con una asignatura de “Memoria Democrática” de claro adoctrinamiento, educación sexual en las aulas desde la más tierna infancia, infiltrase en las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado, (contra estos no pueden ir de frente), blanquear a los terroristas de ETA y los golpistas catalanes, copar la cúpula de la Justicia, la Fiscalía, las organizaciones empresariales, los medios de comunicación y la Monarquía…no van a dejar títere con cabeza.

Han conseguido dividirnos casi por la mitad. La Memoria Histórica y la Memoria Democrática que se nos viene encima, y reescribir la Historia, ha logrado, por el simple principio físico descrito en la tercera ley de Newton, de que a toda acción corresponde una reacción, potenciar los extremos de derecha e izquierda, empujando a los españoles moderados a la radicalización. ¡¡ Objetivo logrado!!

Muchos de esos hitos ya los han conquistado y en los otros tardarán algo más pero no cejan en su empeño y, aunque sea poco a poco, los van consiguiendo. Les da igual que la mitad, por lo menos, de los españoles pensemos que esto es la ruina, el desastre, en enfrentamiento entre hermanos, como ya ocurre en Cataluña, les da igual todo. Ellos a lo suyo. No importan los artículos como este o mucho más duros, los periodistas dignos que aún quedan y que se desgañitan hasta la extenuación gritando esta barbarie, los medios que aún no han conseguido comprar o anular, las acusaciones sobre su propia corrupción, si algo les estorba lo ignoran y si les estorba mucho intentan comprarlo y si no se deja, pues se anula. Nada se interpone a su marcha triunfal hasta la destrucción total. Ni siquiera la terrible hemeroteca que le sacan un día sí y otro también con sus contradicciones y barbaridades, como la emoción que siente cuando ve patear a un policía.

¿Por dónde tendrá cogido al Dr. Sánchez para que en veinticuatro horas pasara de no poder dormir por la presencia de Podemos a hacerlo, nada menos, que hacerlo vicepresidente? ¿Lo sabrá el CNI? ¿Sera por eso el interés de Iglesias de estar presente en el CNI? Me parece a mí que lo de Villarejo es un juego de niños. Menudo tomate debe haber. ¿Apuestan a que no accede el Congreso a que sea juzgado Iglesias? Ojalá me equivoque por bien de todos.