Deberían temer lo que viene de Soto
Si en Génova controlan el partido, deben estar al tanto de todo lo que ocurre y ha ocurrido en las territoriales
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La prisión de Soto del Real ha sido durante años un circo a doble pista, con políticos y empresarios unidos en su destino por sus chanchullos en los tiempos de los Gobiernos del PP. Los días se tienen que hacer largos en la cárcel, y en el patio, los dos grupos, el político y el económico, tuvieron horas y horas para hablar de casi todo y de todos. El problema, a presente, es que cuentan que en las conversaciones había un empresario que «se quedó con mucha información». Tiene documentos y vídeos.

De este empresario, por el que deberían andarse con cuidado en Génova, también dicen que compartía abogado con el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, y que hasta estuvo en la misma celda que el ex secretario de Estado de Hacienda Estanislao Rodríguez-Ponga, condenado por las tarjetas «black».

El empresario, nada más salir de la cárcel, sin cumplir entera su condena, hizo negocios por sorpresa en una comunidad autónoma del PP y parece que también ha mandado SMS a la parte de arriba de la cúpula popular. Todo suena mal, pero el principal problema es que el empresario sufre de incontinencia verbal y, presuntamente, financiaba al partido. Su trato con Bárcenas viene a través de un ex presidente territorial, muy amigo del ex jefe de las finanzas de los populares.

Entre quienes estuvieron en el circo de Soto del Real comentan que «queda información por salir de aquella etapa en la que en la séptima planta de Génova entraban más empresarios que dirigentes regionales». Por cierto, esta afición de los empresarios por visitar las plantas nobles de los partidos no es sólo manía del pasado porque en el nuevo PP hablan, por ejemplo, de otros dos empresarios que se acercaron hasta Génova para participar en la confección de los cabeza de lista a dos autonomías.

Si en Génova controlan el partido, entendiendo por esto no sólo ocuparse de sostenerse en los cargos, deben estar al tanto de todo lo que ocurre y ha ocurrido en las territoriales. El error del pasado está ahí y, o se corta por lo sano, o tendrán un problema porque la raíz llega a otras baronías ya que no sólo hay grabaciones de Bárcenas. Además de que el ex tesorero sabe dónde y quién guarda la información. Todo está sometido a la apuesta de proteger el dinero que está fuera: es el único cemento que puede mantener unidos algunos silencios.