Wakana

En sus más de 20 hectáreas de arboleda y un vasto lago con tres islas, lejos de sentirte insignificante, como suele ocurrir al ser humano frente a la naturaleza, te sientes en comunión con ella.

Wakana
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¿Quién no quiere mejorar algún aspecto de su vida? El propósito de cambiar, mejorar o reparar cualquier aspecto de nuestra vida, es algo que tarde o temprano, si hacemos examen de conciencia y autocrítica, tenemos todos.

Para avanzar hay que dejar atrás errores, cerrar círculos y pasar página, para que nada se convierta en un lastre. Los buenos propósitos nacen en nuestro interior. Estamos en continua transformación, dando siempre pasos adelante sin miedo y sin perder algo básico: el sentido del humor que nos ayuda a superar situaciones de crisis, desesperanza o incertidumbre.

Creo primordial dar un lugar y una periodicidad sólida al propósito de cuidarnos.

Y para ello, en especial dada esta pandemia que se empeña en permanecer, Wakana es el lugar idóneo de desconexión.

Vine con mis hijos y pude comprobar la magia y la paz de este lugar, junto al Embalse del Celemín (también conocido como Lago Wakana), en pleno corazón del Parque Natural de Los Alcornocales. El término «wakana» era utilizado por los nativos americanos para referirse a «lo sagrado». Efectivamente, dormir en plena naturaleza, rodeado de animales, en este increíble entorno de puestas de sol inolvidables y amaneceres rodeados de caballos salvajes, es un verdadero y sagrado tesoro a cuidar.

A Wakana se viene a relajarse, a desconectar de una frenética vida y conectar con lo que realmente es preciso conectar: la naturaleza y nosotros mismos.

Es además el lugar perfecto donde empezar una nueva era. Más consciente. Con los ojos más abiertos. Más feliz.

En sus más de 20 hectáreas de arboleda y un vasto lago con sus tres pequeñas islas, lejos de sentirte insignificante, como suele ocurrir al ser humano frente a la naturaleza, te sientes en comunión con ella.

Los niños, que llevan más de un año sometidos a restricciones sanitarias, tienen aquí la oportunidad de hacer muchas actividades, disfrutar en su parque multiaventura o recorrer el circuito de entrenamiento Spartan Race.

También son inolvidables las escapadas para encontrar restos megalíticos como dólmenes o una cueva con pinturas rupestres, y sentir la energía de este lugar.

Indiscutiblemente, todos tendríamos que dormir bajo las estrellas, en un tipi o una yurta de Wakana alguna vez.