Casado y el bueno odio a Vox

Pablo se desmarca de Abascal (su antiguo compañero y amigo) porque ser de derechas en este país le da corte

El presidente del PP, Pablo Casado, y al fondo, Santiago Abascal.
El presidente del PP, Pablo Casado, y al fondo, Santiago Abascal.EUROPA PRESS/E. Parra. POOL Europa Press

A Pablo Casado, como saben, le “da cosa” ser de derechas, a ver qué van a decir los medios civilizados, las revistas de moda… ¿qué se yo?, ¿a quién le teme Pablo Casado?

Lo cierto es que Pablo (qué ganas de decir Pablete y estrujarle los cachetes) se desmarca de Abascal (su antiguo compañero y amigo) porque ser de derechas en este país donde la virtud es el tejido conectivo líquido, que circula por las venas de todos los vertebrados de izquierdas, le da corte: “No somos iguales repite” porque el “buen odio” a Vox en España es “cosa de niños”, es bueno, diría que ya costumbre e incluso religión, como lo era entre los nazis el “buen odio a los judíos”; por eso insultar a sus militantes y miembros, es gratuito y lícito.

Con respecto a Vox y su fascismo, su franquismo, su extrema derecha, su machismo, racismo, homofobia, negacionismo, hirsutismo, canibalismo… no caben los argumentos, jamás se menciona nada positivo, se exagera lo negativo o directamente se inventa. En España cualquier antipodemita es fascista y todos los de Podemos, libertadores. Sin embargo, la realidad es siempre más sofisticada que tales maniqueísmos.

Vox no es fascista (ni xenófobo, se declara en contra de la inmigración ilegal descontrolada) de hecho se declara liberal en lo económico, cuando el fascismo fue antiliberal; la mayoría de sus miembros manifiestan ser creyentes y más concretamente cristianos (de ahí la defensa de la familia, las alternativas al aborto… entre otras propuestas pro vida…); el fascismo era ateo recalcitrante y por supuesto, anticlerical.

Y toda esta soledad (en principio) que rodea a Vox, ese patetismo que despiden a veces las hazañas circenses de Abascal, como su moción de censura… no están exentas de cierta Belleza… la de ver cómo unos pocos, tienen aún los arrestos, de levantar la barbilla y mirar de frente a un gobierno que se ufana mientras nos ningunea y que nos ha estafado desde su concepción.

¿La política, añade felicidad o la quita?”_ Hace poco pregunté a Olona

-”Yo tripeo y aguanto con entraña dura, pero una cosa es la política y otra, VOX, porque solo VOX en cada sesión es objeto de insultos descarnados que llegan hasta el punto de deshumanizarnos, como en las técnicas del nazismo. Al que llaman facha, que es todo aquel que se atreva a disentir, se le deshumaniza para luego justificar cualquier ataque. Cuando una diputada de Vox es objeto de una agresión y le parten una ceja, se niega la evidencia y se dice que es kétchup. Y cuando lo probamos y se alzan voces médicas acreditando la veracidad del informe de lesiones, se hace el silencio. El esfuerzo que tenemos que invertir en VOX es doble. Defender a los españoles y salir al paso de las mentiras que se vierten sobre nuestras ideas y sobre nuestra vida personal”.

VOX, a cada cual lo suyo, atrae a mucho a jumento (como cualquier partido) por motivos muy groseros, y también a pijos jovencillos limitones en la búsqueda de sensaciones y a pijos talludos con una visión excesivamente romántica de España y de su posición de privilegio, pero también a personas muy capaces, divergentes y desprejuiciadas que simplemente no encuentran otra bandera en el bando liberal.

¿Hay alguien más en la oposición?_ Pregunto mirando arriba y abajo, porque a derecha e izquierda seguro que no hay nadie.

Si usted, apreciado lector, está en contra del aborto o de la eutanasia, porque es cristiano (bajo sospecha) o simplemente porque se inclina por la vida, arrodíllese y pida perdón.

Si está a favor del matrimonio, de la familia, no se le ocurra hacer apología de semejantes monstruosidades intelectuales: rectifique, aflíjase, laméntelo, recapacite y pida, junto a mí, perdón.

Si tiene un apellido largo o histórico, es tiempo de abjurar, de desdecirse, arránqueselo como una rémora si quiere ser considerado un individuo civilizado y, por último, pida perdón.

¿Fuman ustedes? ¡Desdichados! ¡Pidan perdón! Pero, sobre todo, díganme que no votan a VOX, ¡díganmelo! Porque el “buen odio” a Vox en España es civismo, sentido común, noción de prestigio, marcador evolutivo.

Desgraciadamente no están claras las bases de este “Club de la Bondad”, que se ha montado la izquierda en España (y en todo el globo) pero eso es lo de menos; para pertenecer a él tenemos que tener un buen ejemplo de fascista o de capitalista con el que apuntalar nuestra identidad.

Cabe destacar, que con sus defectos, el merecido éxito (y el aislamiento) de Vox se deben a este asunto, a que se ríen del “Club de la bondad” y nunca se han posicionado junto al “virtuoso” del buenismo vacío, tan de moda, que eleva al imbécil a los cielos de la superioridad moral porque es el virtuosismo del tonto.

- ¿Crees que VOX conseguirá un sorpasso al PP y gobernará un día?_Pregunté también a Macarena.

-No tengo ninguna duda. VOX gobernará. La pregunta que me gustaría hacerle al señor Casado es si en las elecciones próximas VOX obtiene un escaño más que el PP, va a permitir que Santiago Abascal sea el presidente que España merece o le va a entregar el gobierno a la izquierda.