La barbarie del comunismo chino debe cesar

Los presos políticos cubanos, en su gran mayoría católicos, sufrieron la extracción de sangre antes de ser llevados a los paredones de fusilamiento, donde morían clamando: «¡Viva Cristo Rey!»

La barbarie del comunismo chino debe cesar
La barbarie del comunismo chino debe cesarBarrio

La extracción de órganos de opositores chinos encarcelados constituye una práctica atroz, cruel… propio del comunismo. Los totalitarismos comunistas han cometido toda suerte de ensañamientos y vandalismos contra la humanidad, tenemos la sensación de que esas atrocidades se suelen pasar por alto, se olvidan en una intención de justificar una ideología por encima de los derechos plenos del hombre a la vida y a la libertad.

Debemos recordar el deber que tenemos los intelectuales, los periodistas, por encima del opio de las ideologías… Con las ideas claras basadas en hechos (porque ese opio no es otro que el de la izquierda comunista), de denunciar estas prácticas inhumanas que se ocultan en el marasmo de «correcciones disciplinarias», u obediencias con las que a diario nos invaden los medios de comunicación, la mayoría dependientes de la izquierda…

…Denuncié y denunciaré con todas mis fuerzas, mediante mi obra estos crímenes en contra de opositores, torturados, asesinados por sus creencias, por sus ideas y prácticas espirituales; quienes a estas alturas sabemos que son –en China– los seguidores de Falun Gong o Falun Dafa… así como contra los uyghurs. Estas prácticas criminales deben cesar de una vez.

En Cuba existió en los años sesenta un tipo de tortura, antes de la muerte; se sospecha que todavía existe algo parecido en las prácticas de «doblegamiento» y exterminio de la población opositora carcelaria. Los presos políticos cubanos, en su gran mayoría católicos, sufrieron la extracción de sangre antes de ser llevados a los paredones de fusilamiento, donde morían clamando: «¡Viva Cristo Rey!»… Apenas podían acudir por sus propios pies al muro contra el que fueron ejecutados; el nivel de debilitamiento era tal que debían arrastrarse hacia el sitio donde los asesinaron, lo que provocaba la burla de los verdugos, quienes en verdaderos gestos vergonzosos e infames gritaban: «¡Arrástrate, gusano, arrástrate, gusano…!» (…)

El mundo ignoró esos actos sangrientos perpetrados por la tiranía castrista, como casi todo lo que el mundo ignora referente al comunismo. Fidel Castro vendía después la sangre extraída de estos hombres y mujeres, e incluso hacía alarde de la utilidad de tener presos políticos con buena salud…

La prensa calla, la prensa observa de reojo. Asimila o finge asimilar, escribe cuando no queda más remedio. Cuando lo hace la justificación resulta casi peor que la ausencia de denuncia. No podemos decir que el comunismo los engaña, el comunismo (más de cien millones de víctimas) y sus prácticas no engañan ya a nadie. Pero los intereses del comunismo en el mundo, trasmutados e infiltrados se han hecho muy fuertes mediante partidos con nombres transformados y suavizados…

(…) «Expertos de la ONU aseguraron haber recibido información creíble sobre la extracción de órganos y se encuentran extremadamente alarmados» –advierto en el DW alemán en su versión en español. En el mismo artículo se puede leer de inmediato «China niega las acusaciones». Por supuesto que el PCCH las negará. Nadie podrá llevar a cabo una investigación exhaustiva porque el régimen comunista del PCCH no lo permitirá, lo impedirá por distintos medios, y esos medios son poderosos porque trascienden ya al mismo comunismo del PCCH. Por supuesto, observamos que la prensa mantiene un distanciamiento sigiloso… lo que no sucedía frente a las «supuestas» torturas en el Chile de Augusto Pinochet y bajo la dictadura en la Argentina de Jorge Rafael Videla, o en las dictaduras de derechas a las que sí resulta –al parecer– grato y ejemplarizante condenar sin demasiada suspicacia ni investigaciones tan necesarias…

Un artículo del «El Español» denunciaba la extracción de órganos de los seguidores de Falun Gong y de prisioneros políticos en el 2017, aunque añadía que China había dejado de ejercer la práctica… Así fue… China volvió luego de una especie de descanso moralizante a comercializar con los órganos extraídos …

La prensa ha sido fragilizada, herida en su credibilidad: no informa, no denuncia, no investiga, copia, emborrona, borra, aniquila. La prensa es hoy en día la gran aliada del comunismo.

A los escritores y periodistas que hemos decidido denunciar por nuestra cuenta y riesgo, se nos cierran puertas, nos clausuran editoriales, nos expulsan de periódicos, nos coartan nuestra acción, nos censuran el pensamiento y la libertad de denunciar, de la que depende nuestro trabajo y sustento; como mismo sucedía bajo las dictaduras y tiranías que nos impusieron el exilio. Los periodistas y escritores somos acorralados, amenazados de muerte, de ser juzgados en ausencia desde el exilio, por los tiranos que someten nuestros países. Es el caso de Cuba y del Decreto Ley 35 que permitirá denunciar y juzgar, acusar y condenar a cualquier exiliado que sostenga en tela de juicio al régimen que lo exilió, que encarceló y asesinó a sus familiares…

…China cuando tiene que comprar a supuestos periodistas y periódicos que contradigan la versión y las investigaciones verdaderas imponiendo la versión oficial lo hace. Compra medios de comunicación y silencia, lo hace reiterativamente... Compra premios para los escritores borreguiles...

…Debemos denunciar estas injusticias cometidas por el comunismo. ¿Dónde? ¿Queda prensa y espacio para nosotros?…

Fragmentos de la intervención en la Cumbre Mundial COFOH 2021 – Extracción de órganos en China. Jornada completa aquí