Volcán

Invierno

El año inusitadamente tórrido que vivimos puede deberse al volcán Tonga, que ha sido «la mayor explosión en la era Moderna»

«Winter is coming. Llega el frío helador, el glacial invierno se cierne sobre Europa. Alemania congelada. El “general Invierno” decidirá la guerra»… Y además, Putin, que subido a sus zapatitos de tacón debe padecer mal de altura, nos amenaza con la peor década desde la IIGM. No ha habido ningún invierno que se anuncie tanto como este del 22-23. Que, por cierto, se retrasa, aunque muchos llevan cantando hielos desde Pascua. Voces caldeadas a las brasas de los rublos putinescos, desde que empezó la guerra amenazan con un invierno de penurias y toscos guantes antipantallas táctiles, perfectamente incómodos para agoreros tiquismiquis que jamás pisarán un frente de batalla.

Este verano rabiosamente cálido, conté más gente hablando del frío negro de Berlín que de las asaduras del condenado ferragosto en La Mancha. No quiero dármelas de adivina sin tarot, pero llevo tiempo diciendo en estas páginas –que generosamente me acogen sin tener realmente ningún buen motivo para ello– que quizás debido a la explosión del volcán Hunga-Tonga, el pasado enero, los alemanes pueden estar ahorrando calefacción a estas alturas del otoño. Calentamiento global: de acuerdo. Pero el año inusitadamente tórrido que vivimos puede deberse al volcán Tonga, que ha sido «la mayor explosión en la era Moderna» enviando a la estratosfera una cantidad inmensa de vapor de agua de mar, magma fresco, gas…, capaces de afectar a todo el planeta. Un fenómeno único en los registros de observación. La NASA advirtió de que calentaría «al mundo entero». Aunque ahora se dice que no: que lo enfriará (de momento, no parece)...En torno al clima se ha creado una fe ideológica, de modo que no sabemos a quién «creer»: ¿nos fiamos de nuestros ojos y del termómetro, o creemos lo que nos ordenan creer…? Evidentemente, el Tonga influyó en las temperaturas de la Tierra, cambiando también su geopolítica, porque quienes esperaban por estas fechas un Berlín congelado que determinara la guerra en Ucrania, observan sorprendidos las temperaturas. Y es que nuestra época es volcánica (no solo metafórica, sino literalmente).