Investigación
La Policía italiana desmiente un intento de atentado contra el Papa Francisco
Un diario ha afirmado que una célula turca vinculada al grupo terrorista Estado Islámico (EI) planeaba atentar contra él durante una visita a Trieste en 2024
La Policía italiana ha asegurado este viernes que no hay pruebas de que una célula turca vinculada al grupo terrorista Estado Islámico (EI) planease un atentado contra el Papa Francisco durante su visita a Trieste (norte) en 2024, tal y como publicó en exclusiva el diario local "Il Piccolo".
Tras la investigación "no se encontró ninguna prueba de planes hostiles u homicidas contra el Santo Padre. Por el contrario, el responsable parece estar involucrado en círculos criminales no relacionados con el terrorismo", aseguró la Jefatura de Policía de Trieste en un comunicado.
El desmentido se produce después de que la hipótesis de un posible atentado contra el Pontífice argentino, fallecido el pasado abril, fuese ampliamente destacada por los principales medios italianos, informa Efe.
Según el diario triestino, las pesquisas se iniciaron después de que el día anterior a la llegada del Papa se encontrara una maleta con una pistola automática, un cargador y 14 cartuchos, que había sido abandonada en el bar de la estación de Trieste y que probablemente estaba destinada a ser recogida por otra persona.
A consecuencia de las investigaciones de la Fiscalía de Trieste, en colaboración con los servicios de inteligencia italianos y la Interpol, se llevó a cabo la detención en Países Bajos de un ciudadano turco, posteriormente extraditado a Italia.
Se trata de Hasan Uzun, de 46 años y sospechoso de tener vínculos con el EI, quien actualmente se encuentra recluido en régimen de aislamiento en la prisión de Coroneo, en Trieste, indica "Il Piccolo".
Según explica al medio su abogada, Lucrezia Chermaz, los cargos que se le imputan son "los de conspiración para portar y poseer un arma común, pero la investigación sigue su curso".
La policía confirmó "la detención de un ciudadano turco en los Países Bajos el pasado 3 de abril, que fue extraditado a Italia el 27 de junio en cumplimiento de una orden de detención europea, emitida por el juez de instrucción del Tribunal de Trieste, por ser considerado responsable de los delitos de posesión y tenencia de armas".
El arresto se llevó a cabo "tras el hallazgo de un arma dentro de una maleta abandonada en el bar de la estación central el 6 de julio de 2024", se indica en la nota policial, en la que se añade que "la investigación se inició también en relación con la entonces inminente presencia del difunto pontífice en Trieste".
"Sin embargo, tras las investigaciones, llevadas a cabo en colaboración con las oficinas homólogas de la policía extranjera y también a través de comisiones rogatorias internacionales, no se encontró ninguna prueba de planes hostiles o homicidas contra el Santo Padre", añade.
Además, "el proceso penal contra el sospechoso aún se encuentra en la fase de investigación preliminar y que su responsabilidad efectiva se evaluará en el transcurso del juicio posterior", concluye la nota, en la que no se facilitan los datos personales del sospechoso.
Según 'Il Piccolo', las imágenes de una cámara de vigilancia captaron a Uzun dejando su maleta en el bar y deambulando por la estación, antes de comprar una tarjeta telefónica italiana con efectivo y destruir la anterior.
Después partió de Trieste en tren con destino a Milán y desde allí, continuó hasta Suiza, donde fue devuelto en la frontera porque su documentación no era válido. Un hombre con camisa azul claro fue grabado por cámaras de seguridad acompañándolo durante estos viajes.
El diario asegura que una nota confidencial de los servicios de seguridad confirmó la hipótesis de un posible atentado planificado contra el Papa y atribuido a un grupo radical turco afiliado al EI, aunque la investigación, aún en curso, busca identificar a posibles cómplices y verificar la existencia de una red terrorista que opera en territorio europeo.