Crean un aditivo para destruir la listeriorisis en los envases

La población de bacterias se reduce en 24 horas de 100.000 de colonias a cero

Hace unos meses la listeria puso en jaque la seguridad alimentaria en España, lo que incrementó los controles y cuestionó la vigilancia de las formas de conservación de los alimentos. Dado que este tipo de contaminación es más común de lo que se cree, la Ciencia busca soluciones prácticas que lo evite. Por eso, un grupo de investigadores españoles ha desarrollado el primer aditivo para envases alimentarios que tiene la capacidad de eliminar la Listeria monocytogenes, la bacteria que causa la listeriosis y que, durante los últimos meses, ha provocado tres muertes y siete abortos.

Con el empleo de este aditivo se reduce de forma drástica la población de bacterias, ya que en los ensayos "in vitro" se ha demostrado una alta actividad en 24 horas, pasando de 100.000 unidades formadoras de colonias, a cero; ya que la cantidad con capacidad de infectar es aquella que resulta superior a dicho volumen por porción ingerida. "Se trata de un proceso disruptivo donde hemos modificando la distancia de los enlaces químicos de un preservante alimentario empleado habitualmente en productos cárnicos", explica el profesor José Francisco Fernández Lozano, del Instituto de Cerámica y Vidrio del CSIC, que ha desarrollado de forma conjunta el proyecto con Encapsulae, que forma parte de los programas de aceleración de startups de Climate-KIC y Porcinnova, para el desarrollo de envases activos y biodegradables.

¿En qué consiste?

El encapsulado del aditivo modificado se encuentra en el envase plástico ya que así se genera una superficie de contacto que impide el crecimiento de las bacterias. "El efecto se ha demostrado, entre otros microorganismos, para la Listeria monocytogenes. De este modo, un simple envase de plástico aumenta la seguridad alimentaria", añade Lozano. Este novedoso antídoto contra la listeria se encuentra ya disponible para su uso comercial, y la capacidad de producción actual permite suministrar el aditivo en más de 50 millones de envases de alimentación, según cuenta el responsable de la empresa Encapsulae, Javier Menéndez, que ha precisado que el aditivo está aprobado para su uso en envases plásticos de contacto con alimentos "según el marco legislativo de la UE, que hace referencia en concreto a las normativas EC 10/2011 y como aditivo activo según la EC450/2009".

Por su parte, el CSIC manifiesta que muchos alimentos listos para el consumo incluyen en su proceso de producción una fase que elimina la listeria, como la cocción o el horneado, pero se puede contaminar en el envasado final o en la manipulación durante la comercialización, por ejemplo durante las fases de "loncheado". Además, por parte, la FDA (Agencia de regulación de Medicamentos de EE UU) recuerda que enfriar los alimentos en forma adecuada es una manera importante de reducir el riesgo de infección.

En detalle

La listeriosis tiene poca morbilidad (se dan pocos casos de infección), pero una muy alta mortalidad, de aproximadamente un 30%, que en el caso de grupos sensibles, como ancianos o fetos, se eleva aún más: hasta el 70% Durante 2017, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) registró 2.480 casos de listeriosis en la Unión Europea, con 227 muertes, y ese año en España los casos confirmados ascendieron a 284.

Las listerias son bacterias muy resistentes a diversas condiciones, como la acidez y las bajas temperaturas e, incluso, tiene capacidad de crecimiento a temperaturas de refrigeración entre 2°C y 4°C, ha recordado el CSIC, y ha destacado que esa resistencia hace que esté ampliamente distribuida en el medio agrario, en los suelos, plantas, materia fecal, aguas residuales y en el agua.

La principal vía de transmisión para el ser humano es el consumo de alimentos contaminados, como productos cárnicos listos para el consumo, salchichas cocidas o patés, pescados ahumados, productos lácteos elaborados con leche cruda y ensaladas preparadas. Los síntomas incluyen diarrea, fiebre, dolores de cabeza y musculares, que tratados a tiempo en la mayoría de los pacientes no revisten gravedad, aunque en los grupos de riesgo pueden degenerar en una listerioris invasiva más peligrosa, con tasas de mortalidad de hasta el 20% o 30% según la OMS.