Coronavirus

Cómo apoyar emocionalmente a los niños en la cuarentena frente al Covid-19

En estos momentos nuestras vidas han cambiado por el COVID-19 de manera radical. Nos encontramos en casa. Estamos encerrados con el objetivo de no propagar su contagio y evitar así más muertes. Pero no sólo se ha visto modificada de forma drástica la vida de los adultos, también la de los niños, las personas más importantes de la casa, y en muchos casos las más demandantes, y los que ahora más necesitan de la ayuda de sus mayores

Coronavirus.- Bomberos homenajean a niños de Usera desplegando un cartel con el lema 'Peques, sois unos guerreros'
Homenaje de los Bomberos de Madrid a los más pequeños durante el confinamiento. BOMBEROS DE MADRID

Y es que, en estos días especiales, los niños pueden requerir más atención, tener problemas para dormir, estar más rebeldes en la alimentación, además de mostrar enfado, tristeza, cansancio o miedos, o estar más irritables de lo normal. ¡Hay que ser pacientes!

Además, debemos tener en cuenta que los niños son particularmente vulnerables frente al COVID-19 porque les gusta tocar y chupar aquello que los rodea, y no entienden de consejos de salud, aparte de que su sistema inmunológico es más débil que el de los adultos.

De hecho, se cree que pueden ser vectores de la enfermedad sin darnos cuenta, ya que, en los niños, los síntomas que provoca la infección por este nuevo coronavirus Sars-Cov-2 pueden pasar desapercibidos y ser semejantes a los de un simple resfriado; mientras que en los adultos ya se conocen cuáles pueden ser las consecuencias.

Así, debemos ser muy cautos con ellos, cumplir a rajatabla la cuarentena, y al hacerlo ponernos especialmente en su lugar. No entienden nada, y se han visto privados de salir a la calle, de jugar en los columpios, de estar con sus amigos; algo fundamental para su desarrollo.

Por eso, desde el Ministerio de Sanidad han publicado una serie de recomendaciones, a las que se suma Quirónsalud estos días, y que parten de explicarles lo que está sucediendo en primer lugar con palabras adecuadas a su edad, sin añadirles miedos, aparte de escuchar sus preocupaciones y contestar siempre a sus preguntas. “Procura que no estén mucho tiempo recibiendo información sobre el tema. Recuérdale que es algo temporal”, añade. Y es que hay que pensar que recibir demasiada información sobre un tema puede causar ansiedad.

A su vez, desde Sanidad ven conveniente el normalizar sus emociones, el explicarles que el estar triste estos días, el tener miedo, o el sentir cualquier otra emoción es normal y algo que también sienten las personas más mayores, las adultas, pero que siempre se puede manejar.

Es más, el departamento que dirige Salvador Illa defiende que “un ejemplo vale más que mil palabras”, por lo que considera que los padres o cuidadores de los niños deben ser un referente a la hora de manejar sus emociones y de evitar las discusiones. “Cumple las medidas del estado de alarma y sigue las medidas de higiene. Estate pendiente del uso que hacen de las pantallas y da ejemplo desconectándote tú también”, afirma.

A su vez, ve necesario el organizarse en casa y, por ejemplo, facilitar el contacto con los familiares y amigos a través de videollamadas, además de establecer una rutina familiar adaptada a su edad, e involucrarles en las tareas domésticas. “Intenta diferenciar las

rutinas de diario de las del fin de semana, y planifica actividades para que se relajen y jueguen”, destaca el Ministerio de Sanidad.

Desde los Centros para el Control de Enfermedades estadounidenses (CDC por sus siglas en inglés), recuerdan que los niños reaccionarán tanto a lo que se les diga, como a la forma en la que se les diga. Por eso, ven conveniente el explicarles que cualquier persona puede enfermar de un virus, así como las medidas de higiene que deben adoptar diariamente para reducir la propagación de microbios.

“Recuérdeles de mantenerse alejados de las personas que estén tosiendo, estornudando o enfermas. Recuérdeles que, cuando tosan o estornuden, se deben cubrir la nariz y la boca con el codo, o con un pañuelo desechable y luego tirar el pañuelo a la basura”, sostiene.

A su vez, aconseja adoptar una rutina para el lavado de manos: “Enséñeles a lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos, especialmente después de sonarse la nariz, toser, estornudar o ir al baño, y antes de comer o de preparar alimentos. Si no hay agua y jabón, enséñeles a usar un desinfectante de manos (debe contener al menos un 60 % de alcohol), así como supervisar a los niños pequeños cuando lo usen, a fin de prevenir que traguen alcohol”.

Qué explicarles a los niños

Por otro lado, cree muy importante el explicarles que el virus ha hecho que muchas personas enfermen, si bien los científicos y los médicos creen que la mayoría de las personas van a estar bien, especialmente los niños, aunque algunas personas podrían ponerse muy enfermas. “Los médicos y los expertos en salud están trabajando duro para ayudar a que las personas se mantengan sanas”, agrega.

Mientras, desde el Gobierno vasco recuerdan que hay que enseñarles a los niños para prevenir el nuevo coronavirus el lavarse las manos con agua y con jabón, así como el no tocarse los ojos, ni la boca, ni la nariz; o que al toser o estornudar se cubran con el codo flexionado. “El coronavirus está donde menos te lo esperas, en los abrazos o en los juguetes, por ejemplo, y el jabón de manos los elimina a todos”, subraya.

Aquí indica que la manera en la que los niños reaccionan ante las situaciones estresantes depende de su edad, de sus experiencias previas y de su forma de ser, por lo que si sus cuidadores se muestran tranquilos es más probable que ellos también lo hagan. “Intenta que los niños estén cerca de sus cuidadores habituales, o al menos que tengan algún contacto regular con ellos, por ejemplo, a través del teléfono”, apunta

Igualmente, considera que se les debe proporcionar información, y aclarar las dudas sin esperar a que pregunten, siendo honestos, sin mentir, y transmitiéndoles seguridad y confianza, con información apropiada para su edad. “Pregúntales sobre sus preocupaciones y dudas. Demuéstrales que pueden hacerlo y que estamos dispuestos a escucharlos y a apoyarles. Si no tienes todas las respuestas, sé sincero y proponles buscarlas juntos”, agrega.

El departamento vasco de Salud resalta también que los padres deben estar atentos a su salud emocional, ya que por todo ello es habitual que los niños estos días necesiten de más apoyo y de atención por parte de sus padres