Nuevas tecnologías en telemedicina

El manejo de la atención de enfermedades crónicas representa aproximadamente el 75% del gasto en atención médica. La enfermedad arterial periférica varía desde pacientes asintomáticos hasta pacientes con cuadros de isquemia crítica de la extremidad. Esta última, cuando no se trata, conduce a resultados muy negativos, incluida la pérdida de una extremidad, que es especialmente frecuente en pacientes vulnerables.

La pandemia ha requerido que los médicos definamos de forma más precisa los procedimientos urgentes frente a los electivos para reducir el aumento potencial de enfermos que requieren hospitalización y preservar los valiosos equipos de protección personal. Con el confinamiento hemos sentido la inmensa necesidad de nuevas tecnologías ligadas a la telemedicina, volviéndose primordiales para ayudar a evaluar y administrar el cuidado de pacientes con isquemia crítica y heridas ligadas a esta patología.

La tecnología emergente ha permitido recopilar datos fisiológicos y de heridas en miembros inferiores de forma remota para mejorar la utilidad de la monitorización de telemedicina para pacientes establecidos o en riesgo. Diversas compañías han desarrollado equipamientos prometedores como un calcetín lavable con sensores incorporados para detectar cambios leves de temperatura y predecir úlceras y diversas plataformas para la evaluación de heridas que permiten a los médicos recibir fotos y realizar un seguimiento de la curación o empeoramiento de las lesiones. La telemedicina se ha adoptado rápidamente durante la pandemia para afecciones agudas y crónicas. Y ha llegado para quedarse. La monitorización remota de pacientes seguirá creciendo a medida que la población envejezca y las enfermedades crónicas –incluida la arterial periférica–, sigan aumentando. Este campo seguirá evolucionando a medida que las empresas sigan desarrollando tecnologías para una evaluación fisiológica más precisa de los pacientes en lugares de servicio no tradicionales, como sus hogares.