Investigación

Científicos alertan del peligro para la salud del uso de planchas del pelo

La nanopartículas que emiten pueden provocar dificultad respiratoria, inflamación pulmonar y deterioro cognitivo.

Planchas para el pelo
Planchas para el peloSandra R. PovedaSandra R. Poveda

Miles de personas, sobre todo mujeres, utilizan casi a diario planchas para alisar o rizar el cabello. Una rutina que puede parecer inofensiva, más allá de alguna quemadura en las manos o en el pelo, pero que esconde peligros no detectables a primera vista.

Y es que, investigadores de la Universidad de Purdue han lanzado la alerta para quienes utilizan productos para el cabello como geles, lacas o cremas, y estas planchas calientes por su exposición a tantas nanopartículas como si estuvieran en un atasco en una autopista.

Según el estudio liderado por Nusrat Jung, profesora adjunta de la Escuela Lyles de Ingeniería Civil y de la Construcción, una rutina de cuidado capilar con calor de entre 10 a 20 minutos expone a la persona a más de 10.000 millones de partículas que se depositan directamente en los pulmones.

Estas partículas pueden provocar graves riesgos para la salud, como dificultad respiratoria, inflamación pulmonar y deterioro cognitivo.

Los hallazgos de la investigación, publicados en la revista Environmental Science & Technology, desvelan que los productos para el cuidado del cabello son mucho más dañinos cuando se combinan con altas cantidades de calor de aparatos de peinado como rizadores y planchas. Al combinarse con calor superior a 159 °C, las sustancias químicas de los productos capilares no solo se liberan rápidamente al aire, sino que también provocan la formación de cantidades considerables de nanopartículas en suspensión.

Esta investigación viene a confirmar un estudio de 2023 de la misma científica en el que se descubrió que el calor aumentaba significativamente las emisiones de sustancias químicas volátiles como el decametilciclopentasiloxano (también conocido como siloxano D5).

El siloxano D5 es un compuesto organosilícico y suele figurar primero o segundo en las listas de ingredientes de muchos productos para el cuidado capilar, lo que indica que puede ser uno de los más abundantes. Se ha convertido en un ingrediente común en las últimas décadas en muchos productos de cuidado personal gracias a su baja tensión superficial, inercia, alta estabilidad térmica y textura suave.

Según la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas, el siloxano D5 está clasificado como «muy persistente y muy bioacumulable». Si bien los resultados de las pruebas en animales de laboratorio ya son preocupantes, según Jung, existe poca información sobre su impacto en los seres humanos. Por este motivo, la sustancia química presente en productos cosméticos lavables ya ha sido restringida en la Unión Europea.

Jung afirmó que se ha descubierto que el siloxano D5 causa efectos adversos en el tracto respiratorio, el hígado y el sistema nervioso de animales de laboratorio. Sin embargo, a altas temperaturas, los siloxanos cíclicos y otros ingredientes de productos capilares pueden volatilizarse y contribuir a la formación de grandes cantidades de nanopartículas en el aire que se depositan eficientemente en todo el sistema respiratorio. Estas emisiones y exposiciones secundarias están mucho menos caracterizadas que las emisiones químicas primarias.

“Y ahora parece que los riesgos aéreos de estos productos —en particular las fórmulas que no requieren aclarado y que están diseñadas para ser resistentes al calor, como lacas, cremas y geles para el cabello— son incluso mayores de lo que esperábamos”, dijo Liu.

Según el informe, más de 10 mil millones de nanopartículas podrían depositarse en el sistema respiratorio durante una sola sesión de peinado, con la mayor dosis en la región pulmonar, la parte más profunda de los pulmones. Sus hallazgos identificaron el peinado con calor como una fuente importante de nanopartículas en suspensión en el aire en interiores y ponen de relieve los riesgos de exposición por inhalación, previamente subestimados.

En cuanto a cómo evitar el riesgo de inhalar mezclas de nanopartículas y sustancias químicas volátiles en el aire, Jung afirmó que la mejor medida es simplemente evitar el uso de estos productos, especialmente en combinación con aparatos de calefacción. Si esto no es posible, Jung recomienda reducir la exposición utilizando extractores de aire en el baño para una mejor ventilación.