Coronavirus

España podría llegar al otoño con 400.000 casos

Tras 40 días del fin del estado de alarma en nuestro país se han infectado 42.018 personas, frente a 8.659 en Italia. La vuelta «a la normalidad» ha resultado un completo fracaso

Tras 40 días del fin del estado de alarma en nuestro país se han infectado 42.018 personas
Tras 40 días del fin del estado de alarma en nuestro país se han infectado 42.018 personasAlberto R. RoldánLa Razon

La situación actual de la pandemia en España, a cuarenta días del fin del confinamiento, es tan desastrosa que en ese corto periodo de tiempo en España se han infectado 42.018 personas, frente a tan solo 8.659 en Italia.

El desconfinamiento italiano ha funcionado relativamente bien. El español ha fracasado completamente. En una semana superaremos los 300.000 casos en España y si no se doblega la línea ascendente llegaremos al otoño con 400.000 casos.

España podría llegar al otoño con 400.000 casos
España podría llegar al otoño con 400.000 casosJosé Luis Montoro

La información que facilita el Ministerio de Sanidad es escasa y tardía. Comparándonos con Italia es muy deficiente, incluso podría ser interpretada como deliberadamente recortada y diferida. Por ejemplo, en Italia, a diferencia de aquí, sabemos con una frecuencia de 24 horas la cantidad de personas que se encuentran ingresadas en UCI o en hospital. Así como las personas positivas que cumplen cuarentena en sus domicilios.

Esos datos en España no se facilitan en tiempo real. Además, las autoridades italianas proporcionan la información del día en curso por la tarde. En España la escasa información la comunican en la tarde del día siguiente.

Pero para más burla hacia la ciudadanía, los fines de semana hay «apagón» informativo. Los viernes a las 18:00 deja de facilitarse datos hasta el lunes a las 18:00 horas. La información veraz, útil y en tiempo brilla por su ausencia en nuestro país.

Además, instituciones oficiales como el Instituto Nacional de Estadística y el Registro Civil, científicos como el Carlos III, o las funerarias y cementerios aproximan la cifra de fallecidos a los 50.000, mientras que el ministerio sigue haciendo el ridículo oficial con una cifra inferior a las 28.500 defunciones. ¿Qué interés tendrán las autoridades sanitarias en esconder el 40% de fallecimientos, cuando al final se conocerá toda la verdad?.

Durante todo el proceso del Covid-19 los responsables de la sanidad han mantenido una posición de manifiesta incompetencia que potenció la difusión del virus en la primera etapa, la primera quincena de marzo y que tras la desescalada ha perdido el control de la epidemia. Los datos están ahí. Esta semana hemos sabido que no existía ninguna comisión de expertos para asesorar al Gobierno en la lucha contra la pandemia, que todo se ha resuelto y decidido en petit comité. Afrontar una crisis sanitaria de tan gran envergadura sin el asesoramiento debido es surrealista. Cuando termine la pandemia estaremos muy cerca del número de fallecidos que tuvo EEUU en la Guerra de Corea o en la de Vietnam.

Cuando el gobierno español, tardíamente, tomó la decisión de confinar a la población, el nivel de contagio era galopante, del 47,0% el mismo día 15 de marzo cuando por fin se acuarteló a toda la población civil del país. Esta tasa duplicaría el número de infectados cada dos días, mayor a la del contexto italiano cuando se inmovilizó a la ciudadanía en sus domicilios el día 10 de marzo, cuando allí crecía a un ritmo diario del 35,6%, es decir, que cada tres días se duplicaba el número de infectados. Los cinco días previos al decreto de estado de alarma se había disparado el porcentaje de infectados; 30,8% el martes 10; 33.8% el miércoles 11; 37,9% el jueves 12; 43,3% el viernes 13 y 47,8% el sábado 14. Incluso desde el miércoles día 11 se superaba ya a Italia en el porcentaje de propagación; 33.8% de España, frente al 30,8% de Italia.

Aplicando incluso los modelos aritméticos más sencillos, era de suponer con esos porcentajes de infección diaria, en las aproximadas dos semanas en las que necesita la enfermedad para manifestarse con toda su virulencia, que España tuviese más enfermos que Italia. Era cuestión de días. Efectivamente, el día 26 de marzo, España ya superaba a Italia en número de contagiados por millón de habitantes y 2 de abril ya contábamos con mayor número de contagiados que Italia, a pesar de que Italia cuenta con 61 millones de habitantes y nosotros con 47 millones. Desde entonces la brecha España-Italia se ha mantenido o crecido.

El Ministerio de Sanidad informaba este viernes que la tasa de contagios en España alcanzó el jueves el 1,08% y en Italia fue de tan solo el 0,10%. Por lo tanto, en el país transalpino ha sido once veces inferior.

Desde el inicio de la pandemia hemos acumulado los 6.139 contagios en España por millón de habitantes y en Italia ayer iban por los 4.119, por lo que el número total de infectados es ya de 288.522 en España y de 247.158 en Italia. El próximo lunes por la tarde nuestro Gobierno divulgará la cifra de contagiados de viernes y sábado, y con toda seguridad superará la barrera de los 295.000, cuando el pronóstico de Italia es de 248.000 casos

Otro elemento que pasa desapercibido a la opinión pública en general es la cantidad de fallecidos por millón de habitantes. España, pese al importante recorte en las cifras oficiales que han venido realizando las autoridades sanitarias centrales, supera a Italia desde el pasado 3 de abril. Ayer tuvimos 605 casos por millón. En Italia 586.

Considerando la media de cada cinco días del crecimiento de la tasa, es del 1,16% en España frente a tan solo del 0,11% en Italia. Diez veces menos. Con estos datos podemos afirmar que la epidemia está de nuevo fuera de control en España y que el gobierno debe recentralizar la sanidad y tomar el mando de la situación.