Más de cien líderes sociales se suman a un manifiesto para frenar la Ley de Eutanasia

Médicos, empresarios y juristas de reconocido prestigio arremeten contra la norma que se tramita en el Congreso y abogan por un plan de cuidados paliativos para “eliminar el sufrimiento, pero no eliminar al que sufre"

Más de cien médicos, académicos, empresarios, periodistas y representantes de diferentes ámbitos de la vida pública han suscrito un manifiesto para detener la tramitación de la ley de la Eutanasia que el PSOE y sus socios de Gobierno están promoviendo en el Parlamento. El objetivo de esta iniciativa, impulsado por la Plataforma denominada “Los 7.000”, es “eliminar el sufrimiento, pero no eliminar al que sufre”, así como impulsar con urgencia un plan de cuidados paliativos que alcance a toda la población, “con leyes que protejan la vida”. Los firmantes instan a los partidos políticos, a las instituciones de la sociedad civil y a todos y cada uno de los ciudadanos a que, juntos, “detengamos la tramitación que se sigue en el Congreso de los Diputados” para legalizar la eutanasia. Según afirman, “lo realmente necesario para detener el sufrimiento no es la muerte, sino leyes que protejan la vida, en espacial la de las personas mayores, que les provean de un trato digno y justo, que asegure la asistencia médica y hospitalaria adecuada”. En este sentido, demandan “con urgencia un plan de cuidados paliativos que alcance a toda la población”. Entre los firmantes figuran profesionales de gran prestigio como Manuel González Barón, director de la Cátedra de Oncología Médica y Medicina Paliativa de la Universidad Autónoma de Madrid; Mónica López Barahona, presidenta de la Fundación Lejeune; Natalia López Moratalla, catedrática de bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra; Eligio Hernández, ex fiscal general del Estado, o José Luis Corcuera, ex ministro del Interior. En el manifiesto denuncian además que “es improcedente y muestra una gran falta de sensibilidad que, cuando el país expresa un duelo inmenso por el gran número de personas que han perdido, y siguen perdiendo la vida por la pandemia, el Congreso de los Diputados tramite una ley de eutanasia”. “En torno al 80′% de los fallecidos por la pandemia han sido personas de más de 70 años. En la mayoría de los casos las muertes han sido debidas a falta de atención hospitalaria y recursos sanitarios, sin la posibilidad siguiera de contar con remedios paliativos, llegándose incluso a la criba por razón de la edad. ¿Queremos crear una coartada legal con una ley de eutanasia para este tipo de actos? Lo necesario -afirman-, lo que la sociedad reclama, es ofrecer a todo ser humano un final digno y bienaventurado de su vida, junto a los suyos y con los cuidados médicos y atención espiritual que permitan eliminar o mitigar su dolor”.

Los firmantes subrayan, asimismo, que “la eutanasia planea graves problemas éticos siempre, pero además en el caso de España, y dada la mala situación de los cuidados paliativos, lo que realmente se ofrece es morir entre sufrimientos o a manos del médico. Esto no es una opción. Además, puede dejar secuelas psicoemocionales en los famliares que deciden o consienten esa eutanasia”. Los autores aportan, además, un dato clave, referente al “rechazo universal de este tipo de legislación: desde que se aprobó la primera ley de eutanasia en Holanda, hace casi 20 años, sólo otros cuatr opaíses en el mundo han seguido su camino. Los dos vecinos con quien integra el Benelux, Bélgica y Luxemburgo, y Canadá y Colombia, en América. Y es que la eutanasia -concluyen- fiorma parte del problema, no de la solución, porque el fin para una vida digna es la conjunción de la compañía solícita y de los pertinentes cuidados paliativos”.