Cuidado con los contenedores de ropa piratas, en esto hay que fijarse para depositarla en un lugar seguro

La OCU informa que hay que utilizar los contenedores de ropa del ayuntamiento, de una parroquia o de una entidad social de reciclaje

Contenedores de ropa de Cáritas
Contenedores de ropa de Cáritas CÁRITAS

Los contenedores de ropa son el mejor destino para las prendas y el calzado que no se usa o que quedan pequeños y que se almacenan en el armario ocupando espacio. Los contenedores de ropa son una forma solidaria de darle una segundo vida a esas prendas de ropa ya que van a parar a personas que lo necesitan, además de contribuir con la sostenibilidad del planeta porque la ropa que acaba en estos contenedores es reciclada si no es entregada a otra persona.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) pone el foco en los contenedores de ropa piratas: “No dejes tu ropa usada en cualquier contenedor. Hay algunos contenedores piratas, que se hacen pasar por una ONG, pero cuyo único fin es el ánimo de lucro”. La OCU alerta sobre la existencia de estos contenedores de ropa piratas ya que se tratan de un engaño y se llevan la ropa destinada a fines solidarios.

Además, insiste en que hay que combatir este tipo de contenedores de ropa piratas porque “mueve millones de euros al año” y “perjudica a las entidades autorizadas, sean ONG o empresas de reciclaje”.

Por esto motivo y para evitar fraudes, la OCU informa que todos los ayuntamientos tienen algún punto fijo para la recogido de la ropa que ha quedado en desuso: “También admiten otro tipo de recogida como los contenedores en la vía pública, en dependencias municipales, la recogida ‘a domicilio’ o los puntos limpios móviles. Por otro lado, también hay contenedores legales para ropa en terrenos privados como parroquias, colegios, gasolineras o centros comerciales, bajo acuerdos bilaterales entre organizaciones privadas y gestores de residuos textiles como Cáritas o Humana”.

En caso de no conocer dónde se encuentra un punto de recogida de ropa, la OCU recomienda llevarla a un punto limpio del ayuntamiento, a una parroquia o ponerse en contacto con una entidad social de reciclaje: “Las parroquias, a través de Cáritas, y las entidades con fin social consiguen un doble beneficio: donan la ropa de forma gratuita a las personas desfavorecidas y reinvierten los ingresos obtenidos por la venta en programas de ayuda al desarrollo o de reinserción de personas en riesgo de exclusión social”, explica.