Ciencia suprime tres organismos de investigación ante el rechazo de los científicos

Los institutos geológico, oceanográfico y agrario son absorbidos por el CSIC

Fotografía de archivo del buque oceanográfico Ramón Margalef, del Instituto Español de Oceanografía, en el puerto de Santa Cruz de Tenerife
Fotografía de archivo del buque oceanográfico Ramón Margalef, del Instituto Español de Oceanografía, en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

El Ministerio de Ciencia y Tecnología ha suprimido tres grandes organismos con más de 150 años de historia en una reorganización impuesta y sin consenso con los investigadores y funcionarios adscritos a ellos. Se trata del Instituto Español de Oceanografía (IEO), el Instituto Nacional de Investigaciones y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que serán absorbidos por la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia que la absorción de estos organismos por parte del CSIC es “perjudicial para el sistema público de investigación en España porque se diluyen sus funciones y no garantiza el mantenimiento de todos los servicios que prestan actualmente a la sociedad. Se pone en peligro, por tanto, el desarrollo de parte de su labor científico-técnica y de asesoramiento a los distintos organismos públicos y desconocemos los efectos laborales de esta medida”.

José Antonio de la Orden, científico titular del IGME, denuncia a LA RAZÓN que los problemas vienen de atrás: “Hemos sufrido en los últimos años la labor de unos gestores que cada uno era peor que el anterior. Ahora se integran los organismos en el CSIC pero pierden personalidad jurídica, se derogan funciones y no nos han informado ni nos han permitido participar en el proceso final”. Tanto el CSIF como los científicos de estos tres organismos temen que estén en el alero parte de los 1.500 trabajadores que los componen, “con reorganizaciones y traslados impuestos de forma autoritaria”, remarca De la Orden. “Y no se puede trabajar así en organismos como el Oceanográfico, que establece las políticas pesqueras, o el Geológico, donde se determina cuáles son los riegos sísmicos en España o el nivel de las aguas subterráneas para concretar la planificación hidrológica”.