Ómicron silencia la Nochevieja

Muchos países cancelan o reducen las celebraciones ante la explosión de contagios

Australia ha mantenido sus celebraciones, al contrario que muchos de sus países vecinos
Australia ha mantenido sus celebraciones, al contrario que muchos de sus países vecinos FOTO: DEAN LEWINS EFE

Muchos países del mundo han restringido sus celebraciones de Nochevieja ante el avance de la pandemia por la variante ómicron. Por segundo año consecutivo, la bienvenida al Año Nuevo se ha cancelado o limitado debido al elevado número de contagios.

Los ciudadanos de la nación insular de Kiribati, en el Pacífico Sur, fueron los primeros en recibir el 2022, seguidos de los habitantes de Tokelau, perteneciente a Nueva Zelanda, y Samoa. Estas naciones insulares llegan al 2022 menos afectadas por la pandemia de la covid-19 que otros países gracias a su situación geográfica, lo que les ha permitido mantener las celebraciones.

Los más de 110.000 habitantes de Kiribati entraron en el 1 de enero a las 10.00 GMT del 31 de diciembre y las doce campanadas del Nuevo Año prosiguen en Tokelao, Samoa y otras naciones del Pacifico.

Otro de los primeros lugares en recibir 2022 ha sido Nueva Zelanda. Pese a que el país tiene una tasa baja de incidencia, las autoridades no han permitido que se produjeran grandes aglomeraciones y reemplazaron su tradicional espectáculo de fuegos artificiales por una discreta exhibición de luces proyectadas desde puntos de referencia de Auckland, como la Sky Tower o el Harbour Bridge.

Australia

En Australia, a pesar de la explosión de contagios en los últimos días, las autoridades han preferido seguir adelante y fiarlo todo al éxito de la campaña de vacunación, lo que le permitió celebrar bajo su nueva normalidad la festividad del fin de año, con los tradicionales espectáculos de fuegos artificiales.

El país oceánico ha logrado superar el 90 % de la población diana con la pauta completa de la vacuna y planea acelerar desde enero la administración de dosis de refuerzo.

El puente de la bahía de Sídney y la Casa de la Ópera acogieron un año más el colorido y visual evento de pirotecnia con el que miles de australianos dan la bienvenida al año entrante.

Las autoridades locales no establecieron límite de aforo, pero sí la obligatoriedad de llevar la mascarilla facial a raíz del reciente rebrote de casos y la preocupación por la expansión de la variante ómicron.

Otras grandes ciudades como Melbourne, que durante la pandemia acumuló 263 días bajo confinamiento estricto al sumar seis periodos diferentes, Perth o Brisbane también acogieron celebraciones masivas.

Después Japón, Corea del Sur y los países del Sudeste Asiático han recibido el año nuevo con restricciones por la pandemia que incluyen la cancelación de aglomeraciones y fuegos artificiales.

Japón

Japón cierra el año con celebraciones sociales y ha recibido el 2022 en familia, mientras los templos tañen 108 campanadas, y por segundo año consecutivo los emperadores no han saludado desde el balcón del Palacio Imperial por la pandemia.

Llegado diciembre y con apenas un centenar de contagios diarios de covid-19 en el archipiélago los japoneses salieron por las noches a celebrar, este año sí, las famosas “bonenkai” o fiestas de cierre de año, en las que se reservan restaurantes enteros y el sake no falta.

Pero no todos quisieron arriesgarse, mas cuando los contagios y los casos de ómicron fueron aumentando en los últimos días, y algunas compañías lanzaron una nueva modalidad: el trabajador recibe en casa la cena y la bebida cortesía de la empresa, horas antes de que empiece la fiesta “online” con los amigos.

Francia

Desde este viernes las mascarillas vuelven a ser las protagonistas de las calles en ciudades como París y su periferia, Lyon y toda su región, pero también en la mayoría de estaciones de esquí de los Alpes y en el sur, en los Pirineos Orientales, según aprobaron sus respectivas delegaciones de Gobierno.

Y aún así hay quien respira tranquilo por esta Nochevieja en la que no habrá discotecas y los bares y restaurantes -en los que no se podrá bailar- tendrán que cerrar a las 2:00 de la madrugada, pero al contrario que el año pasado no hay toques de queda ni recomendaciones sobre la limitación de invitados que pueden reunirse en un domicilio.

Por su parte, Alemania celebrará a medio gas la llegada del año 2022, debido a las restricciones que existen para hacer frente a la pandemia y que impiden los grandes actos públicos.

Las grandes aglomeraciones no están permitidas con lo que, al igual que hace un año, no podrán hacerse las fiestas al aire libre como la tradicional celebración berlinesa frente a la Puerta de Brandeburgo.

Las reuniones privadas están limitadas a un máximo de diez personas, sin contar menores de 14 años. Para los nos vacunados la restricción es más fuerte y solo se podrán reunir con dos personas que no vivan bajo el mismo techo.

Polonia

El Fin de Año no se celebrará con eventos públicos en Varsovia, donde las autoridades recomiendan respetar las reglas de distanciamiento social mientras la cuarta ola que golpea al país registra máximos de contagios, aunque se permiten las celebraciones privadas, y en clubes y discotecas.

Son contados los espectáculos de fuegos artificiales permitidos en Polonia, adonde sin embargo se trasladan desde hace varios días numerosos ciudadanos de Alemania para comprar cohetes con los que celebrar la llegada de 2022 ya que en el país vecino están prohibidos este año.

Reino Unido

El Reino Unido ha decidido cancelar varias celebraciones multitudinarias para recibir el 2022, entre ellas las tradicionales de Londres y Edimburgo, debido a la rápida propagación de la variante ómicron, después de que el país esté registrando cifras récord de contagios.

En Londres, el alcalde de la ciudad, el laborista Sadiq Khan, ha decidido cancelar una celebración con público en la céntrica plaza de Trafalgar, mientras que tampoco habrá fuegos artificiales sobre el río Támesis para evitar aglomeración de gente.

Cada año, unas 100.000 personas se congregan sobre el Támesis para ver de cerca un espectacular despliegue de fuegos artificiales en la Noria de Londres, evento seguido por millones por televisión.

La capital de Escocia, donde los contagios han subido considerablemente en los últimos días, ha decidido cancelar los festejos callejeros que tienen lugar cada 31 de diciembre por la noche, un evento que atrae a turistas de todo el mundo.

Italia

La rápida difusión de la variante ómicron del coronavirus marcará este año la Nochevieja en Italia, donde se han cancelado cenas y conciertos y se han prohibido las celebraciones en el centro de las ciudades, mientras aumentarán lo controles policiales y del certificado sanitario reforzado, actualmente necesario para casi todas las actividades de ocio y restauración del país.

El ritmo de contagios, que este miércoles rozaron los 100.000 por primera vez desde el inicio de la pandemia, ha impulsado restricciones particulares como el cierre de discotecas hasta el 31 de diciembre, además de la obligación de la mascarilla al aire libre o la prohibición de aglomeraciones festivas, entre otras.

Las plazas y las calles céntricas, donde por segundo año consecutivo no se celebrarán conciertos ni reuniones, serán objeto de una vigilancia especial decretada por el Ministerio del Interior, que en una circular enviada a todos los prefectos del país ha pedido que las fuerzas del orden aumenten los controles en los días festivos y donde las reuniones pueden ser más probables.