«Debemos adaptar nuestra oferta académica a las necesidades de la empresa»

Rosa Visiedo, rectora de la Universidad CEU San Pablo, cree que una de las misiones de la institución es preparar a los jóvenes para el empleo y darles habilidades humanas

Rosa Visiedo Claverol, rectora de la Universidad CEU San Pablo
Rosa Visiedo Claverol, rectora de la Universidad CEU San Pablo FOTO: foto La Razón

Es de las que piensa que la universidad no solo deber aportar formación a un alumno en un determinado campo de conocimiento, sino también cualidades personales o competencias humanas que tienen que ver con una parte de la formación universitaria que, a veces, se olvida. Cree que las humanidades aportan una visión integral de la vida, frente a la hiperespecialización de los saberes técnicos, y están relacionadas con competencias como el pensamiento crítico y analítico, el trabajo en equipo, la empatía, la creatividad...Competencias que cada vez están más demandadas por las empresas.

Algunos estudios hablan de que el 60% de los jóvenes no se sienten preparados para enfrentarse al mundo laboral cuando acaban la universidad. ¿Es ésta una asignatura pendiente?

Me gustaría creer que los que lo piensan no son alumnos nuestros. En los últimos tiempos, las universidades han puesto el foco en la preparación de los jóvenes para el empleo, porque esa es, precisamente, una de sus misiones. Nosotros, desde hace tiempo, hemos puesto en marcha distintos programas para facilitar esa inserción laboral que va desde las prácticas en empresas, que muchas veces están incluidas en el currículo académico, y otras veces son voluntarias. También nos ocupamos de la formación para el empleo a través de nuestros Servicios de Carreras profesionales. Abordamos temas tan básicos como el hacer un buen currículum o cómo enfrentarse a una entrevista. O temas más avanzados que tienen que ver con las competencias más demandadas en el mercado laboral. Organizamos foros y ferias de empleo que permiten a nuestros estudiantes tener contactos con empresas que buscan talento joven, jornadas, workshop... Y tenemos programas de acompañamiento y mentorización que nos permiten contar con profesionales.

¿Qué nivel de empleabilidad tienen sus alumnos? ¿Hacen algún tipo de seguimiento de los egresados y de su inserción en el mundo laboral?

En este momento el dato medio de inserción laboral es del 94%. En algunos grados el porcentaje es más alto y, en otros, más bajo. Incluso en los posgrados llegamos a tasas del 98%. Todos los años desde nuestra Unidad Técnica de Calidad se hacen encuestas a las promociones que han salido con un margen de tres años y una vez cada tres años hacemos un estudio externo más en profundidad que nos ayuda a ratificar los datos internos.

Ahora se habla de la FP como una vía segura para encontrar trabajo y muchas personas invierten su camino. Después de un grado universitario acaban en la FP para encontrar una salida laboral. ¿No cree que eso deja malparada a la Universidad como una vía de empleabilidad una vez concluidos los estudios?

No, nuestros estudiantes tienen tasas elevadas de empleabilidad y también se produce el efecto contrario: estudiantes que empiezan sus estudios en la FP y que después de acabar un grado superior continúan formándose en la universidad porque creen que han descubierto una vocación y acaban cursando un grado universitario. Afortunadamente, la legislación permite ahora la permeabilidad y eso enriquece la formación. Además, algunos estudios constatan que a mayor nivel de estudios, mayor es la empleabilidad.

Hay muchas empresas que dicen que no encuentran profesionales para cubrir determinados puestos de trabajo. ¿Sigue existiendo desconexión entre universidad y empresa?

Es una idea que se repite mucho, pero sí hay conexión entre universidad y empresa. Lo que seguramente es necesario es que haya una relación más intensa y profunda y con vocación de largo plazo, un entendimiento sobre cómo avanzar conjuntamente y que vaya en beneficio de todos. Es necesaria esa alianza entre ambos. Debemos escuchar de manera activa a las empresas para conocer qué expectativas tienen respecto a los estudiantes que se están formando para poder ofrecer a nuestros estudiantes la formación que cada vez valoran más las empresas. Y no solo en competencias técnicas, sino también personales y trasversales, cada vez más valoradas. Debemos adaptar nuestra oferta académica a las necesidades de la empresa incluso yendo de su mano y colaborando en programas hechos a medida. También debemos profundizar en la investigación aplicada que permite que haya transferencia de resultados de la investigación a la industria.

¿Qué opina de la universidad dual?

Es una modalidad que se ha implantado con éxito en la FP y que también puede funcionar con éxito en la universidad. De hecho, el nuevo Real Decreto de Organización de las Enseñanzas Universitarias contempla esta modalidad de que una parte de los créditos de esos grados se imparta en la empresa. Es una manera de estrechar la colaboración con la empresa.

¿Cree que la reforma de la ley de universidades va a ser un marco favorable para resolver los problemas de la universidad?

No sé si los resolverá, pero la vocación de toda ley debería ser esa.