Prisión Permanente Revisable

La prisión permanente revisable, una pena aplicada en el 60% de los casos

Ya se ha dictaminado en diez ocasiones, aunque el Constitucional aún tiene que pronunciarse

Ana Julia Quezada, condenada a prisión permanente revisable por asesinar al hijo de su pareja. Fue la primera mujer en ser condenada a una PPR.
Ana Julia Quezada, condenada a prisión permanente revisable por asesinar al hijo de su pareja. Fue la primera mujer en ser condenada a una PPR.larazon

Ya se ha dictaminado en diez ocasiones, aunque el Constitucional aún tiene que pronunciarse.

La Prisión Permanente Revisable (PPR) que ayer se impuso a Ana Julia Quezada es la undécima que se dicta en España, según la web del Poder Judicial, desde que el PP la introdujo en la reforma del Código Penal de 2015, aunque en uno de los casos su aplicación ha sido revocada por el Tribunal Supremo. Esta condena, la mas dura que contempla el Código Penal, ha sido aplicada en una decena de los 17 casos en que había sido solicitada. Esto es, en el 60% de los casos. A pesar de que los tribunales españoles siguen aplicándola, la PPR se encuentra aún entre los asuntos pendientes de debate en el Tribunal Constitucional. Así, los condenados a esta pena suelen recurrir en última instancia ante este órgano y aún se encuentran pendientes de que se pronuncien. El principal argumento que esgrimen es la «inconstitucionalidad» de la condena. Alegan que podría vulnerar los derechos fundamentales y va contra la esencia de nuestro sistema penitenciario, que se basa en la reinserción y no en el castigo.

La primera mujer en PPR

Hasta ayer, todos los condenados a PPR habían sido hombres culpables de asesinar a 16 personas: diez eran mujeres (cinco de ellas, niñas) y seis hombres (dos menores). El primero en «estrenar» la pena fue David Oubel, que asesinó a sus dos hijas de nueve y cuatro años con una radial en Pontevedra. El segundo condenado era Sergio Díaz, que mató al abuelo de su novia en Tenerife. Sin embargo, la pena fue revocada por el Supremo al haberse aplicado mal un agravante. Finalmente, solo fue condenado a 24 años.

Uno de los caso más sangrientos es el de Pioz. Patrick Nogueira asesinó a cuatro personas (tíos y sobrinos) en un chalé de Guadalajara. Se presentó en el lugar con unas pizzas y, tras matar a su tía en presencia de sus hijos, acuchilló a éstos. El joven descuartizó los tres cuerpos y limpió toda la casa. Cuando llegó su tío hizo lo mismo con él.