Los siete datos personales que nunca deberías publicar en internet

Perder el control de la información privada en la red convierte a los usuarios en potenciales víctimas de estafas, ciberataques, spam y acoso

Las redes sociales reúnen ya a mas de 3.800 millones de personas en todo el mundo
Redes sociales en un ordenador portátil y un teléfono móvil FOTO: HOOTSUITE

En cada visita a cada rincón de internet, los usuarios dejan un rastro que suele ser aprovechado para ofrecer publicidad personalizada. Se suele pensar que el teléfono nos escucha, pero no tiene por qué ser así. En muchas ocasiones, la red sabe todo sobre nosotros porque, inconscientemente, compartimos datos personales a la ligera. Ocurre en cualquier interacción en redes sociales, comentarios en foros, registros en plataformas y un largo etcétera.

La Oficina de Seguridad del Internatura (OSI) ha recopilado los siete datos privados que nunca deberías publicar en internet en el marco de la campaña “¿Cuánto valen mis datos en la Red?”. La Guardia Civil se ha hecho eco de las recomendaciones y aconseja a los usuarios pensar si importa que cualquier persona pueda acceder a los datos antes de rellenar cualquier formulario.

“Debemos tener claro que perderemos el control de cualquier información que subamos a Internet, ya que, aunque lo borremos, un tercero habrá podido guardarlo y a su vez compartirlo”, explican desde la OSI. Publicar alguno de los siguientes datos puede suponer un riesgo para nuestra privacidad y seguridad en la red.

Correo electrónico y número de teléfono

Suele ser habitual que cualquier plataforma o red social solicite un correo electrónico e, incluso, el número de teléfono para poder utilizar sus servicios. Hay que ser muy selectivos con qué sitios queremos que tengan nuestra información, ya que podríamos ser víctimas de spam, estafas mediante phishing u otras técnicas que engaño en la red.

Dirección y ubicación

Ojo con la foto que subimos a Instagram o con dar permisos para que terceros accedan a la ubicación de nuestro dispositivo. Si nuestra ubicación y dirección se convierten en información pública, los ladrones podrán saber en qué momento no estamos en casa.

Fotos de menores

Todos queremos compartir imágenes de los más pequeños de la familia, pero es muy importante que las fotos no salgan del ámbito privado. Nunca se sabe quién puede descargarlas y qué uso se va a hacer con ellas. La OSI recomienda que, si no puedes contener las ganas de publicar este tipo de imágenes, censures o tapes la cara del menor.

Imágenes y vídeos sexuales privados

Practicar sexting y enviar fotos y videos de contenido sexual es una práctica muy peligrosa. Los usuarios corren el riesgo de sufrir extorsión para evitar a propagación de estos contenidos tan privados.

Documentos personales

Tampoco se debe publicar cualquier tipo de documento personal, como el DNI, el carnet de conducir o los datos bancarios. De lo contrario, los cibercriminales podrían suplantar fácilmente nuestra identidad para cometer delitos.

Opiniones comprometidas

Intenet nos llena de valor porque podemos criticar y opinar sobre cualquier asunto. No obstante, puede ser un arma de doble filo. Los comentarios desafortunados o fuera de tono pueden afectarnos a nuestra vida profesional, pero tambien ofender a otros usuarios.

Conversaciones privadas

Compartir conversaciones privadas no es una práctica recomendable, y mucho menos si se trata de terceras personas. Publicar este tipo de información podría considerarse un delito de revelación de secretos al vulnerar el derecho a la protección de datos.