¿Sinceridad? Debería darle «Vergüenza»

Ayer se estrenó en Movistar+ la tercera temporada de una serie bochornosa y protagonizada por Javier Gutiérrez y Malena Alterio

Jesús (Javier Gutiérrez) se convierte en «Vergüenza Nacional» en la tercera temporada de «Vergüenza», serie disponible en Movistar+
Jesús (Javier Gutiérrez) se convierte en «Vergüenza Nacional» en la tercera temporada de «Vergüenza», serie disponible en Movistar+

La serie es incómoda. Creo que no hay mejor adjetivo para definirla. Bueno, quizá también sea desagradable, molesta, transgresora, embarazosa y amarga. Pero estos no son factores negativos, sino que son alagos para «Vergüenza», la serie de Movistar+ que estrenó ayer su tercera temporada. «La serie no trata de resultar graciosa, sino bochornosa, que el espectador se plantee si quiere verla o no», explica Javier Gutiérrez, protagonista de la ficción junto a Malena Alterio, quien añade que son estos aspectos «los que hacen que “Vergüenza” sea especial». Por su parte, los creadores, Juan Cavestany y Álvaro Fernández-Armero, aseguran que a la hora de realizar el argumento «comenzamos a indagar en lo que es susceptible de ser incómodo o incorrecto, pero no como desafío o como provocación, sino como elementos a través de los cuales construir la trama».

En la nueva temporada de «Vergüenza», Jesús (Gutiérrez) y Nuria (Alterio) pasan de vivir situaciones vergonzosas en su propia casa a hacerlo en un plano nacional. Todo comienza cuando Jesús va con su hijo a un partido de baloncesto y éste, en lugar de mirar a la cancha, no levanta los ojos de su teléfono móvil. El padre le insiste para que preste atención al partido a lo que podría ser una maravillosa tarde de padre e hijo, pero, al no hacerle caso, decide darle una colleja poseído por la rabia. Y es ese momento del golpe de un padre hacia su hijo adoptado el que una persona graba con su teléfono móvil. Bueno, más bien, cientos de personas lo hacen. Y no pasan ni cinco minutos hasta que esa imagen se hace viral y Jesús se convierte nada más y nada menos que en «Vergüenza Nacional». «Era casi obligatorio en esta temporada llevar a Jesús ante un nuevo espejo y lo que nos quedaba era exponerlo a la mirada de todo un país, sensación que se asemejaría al hecho de pasearte desnudo por la Gran Vía y todo el mundo te mirara y grabara», explica Fernández-Armero. Opina Alterio que esta fama inmediata y propiciada por la magia de las Redes Sociales «pasa siempre en la realidad, creo que hay que estar bien acompañado como para que esto no te vuelva loco porque debe ser angustioso». Asimismo, el protagonista de «Campeones» asegura que con esto la serie «hace una crítica a la fama fácil, en un país donde los “reality” mandan en las audiencias de televisión ser famoso es muy sencillo, pero hay que tener en cuenta que también la caída puede ser dolorosa».

Fotograma de la serie
Fotograma de la serie FOTO: John Denny Amiga

¿Convivencia o sinceridad?

De hecho, los espectadores podrán ver cómo Jesús, aún habiéndose hecho viral por una razón bastante cutre, luchará por mantenerse en una fama que se le ha subido a la cabeza, cosa que llevará a la ficción a dar un giro inesperado: «La temporada se torna en un thriller bastante inquietante», asegura Alterio. Muchos incidentes de esta historia se podrían haber evitado si el protagonista hubiese tenido un filtro, componente que según Gutiérrez es imprescindible en muchos casos. «A mí me encantaría muchas veces no tener filtro, pero creo que son necesarios, porque, si no, acabarías solo en la vida», continúa, «hay que respetar una serie de normas de convivencia, colocarse en los zapatos del otro y, al igual que hay cosas que no te gustan de los demás, también a ellos no les gustan cosas de ti, por eso hay que mantener cierta cordialidad y cinismo que hace que el mundo sea en ese sentido más soportable». Consejo muy necesario, pero que matiza impregnado por la sinceridad: «Hay veces que sí me quedo con ganas de decir cuatro cosas y quedarme tan ancho».

Los 6 episodios de 30 minutos cada uno de la nueva temporada de «Vergüenza» ya están disponibles en Movistar+. Tanto los protagonistas como sus creadores esperan que este giro del argumento enganche a los espectadores tanto como las anteriores entregas: «Cuando me cruzo con gente y me miran, no me dicen nada y sonríen, yo sé quién ve “Vergüenza” y quién no, es una suerte de código», explica Gutiérrez. La ficción ha sido ganadora de cuatro Premios Feroz, así como del Fotograma de Palma y el premio de la Unión de Actores y Actrices para Malena Alterio. Unos reconocimientos a tener en cuenta ante la amplia competitividad que tienen hoy los formatos de entretenimiento y ficción: «Estamos en un momento interesante», asegura Fernández-Armero respecto al panorama audiovisual, donde «los formatos cuentan quiénes somos, qué queremos y cuáles son nuestras frustraciones».

Tendencia a sacar de quicio

Aseguran los creadores de «Vergüenza» que hoy día «hay muchas cosas» que podrían convertirse en «Vergüenza Nacional». «Los políticos están en el “top ten”, pero podría ser cualquier cosa, porque hay mucha tendencia a sacar todo de quicio, tenemos ganas de hacer escarnio», explican.