Anne Igartiburu: «En televisión mantenerte con los años ya es mucho»

Estrena hoy en Telemadrid el programa «10 momentos» donde entrevista a Francisco Rivera Ordóñez

María Teresa Campos, invitada en el programa de hoy
María Teresa Campos, invitada en el programa de hoy FOTO: Telemadrid

Anne Igartiburu no deja su «Corazón» de La 1 (desde diciembre recobrado su formato diario), pero lo reparte con su programa en la autonómica de Telemadrid. Una nueva aventura que ha emprendido para recorrer la vida de diez personajes famosos. «10 momentos» es el título del programa que estrenó con el torero Francisco Rivera Ordóñez, un clásico también de la prensa rosa. Por ese mismo plató minimalista y rodeado de grandes pantallas que han diseñado para la ocasión, pasa esta noche María Teresa Campos, «la conocí cuando empezaba en la tele y ella, junto con Mercedes Milá y Rafaella Carrá, son mis referentes profesionales. Para mí poder compartir plató entrevistándola ha sido muy muy emocionante», admite Anne. Por el mismo plató se espera la visita de Alaska y Mario, Carmen Lomana, Bertín Osborne, Ágatha Ruiz de la Prada, Manuel Díaz, Norma Duval, Bibiana Fernández y Rosa López. «El público va a tener la oportunidad de conocer a estos personajes de una manera distinta, descubriendo facetas de su vida con una visión muy humana, que nunca antes se había visto y que nos va a hacer entender mejor por qué y para qué han tomado las decisiones que han tomado», adelanta.

¿Qué supone este nuevo proyecto?

Una ilusión tremenda por hacer algo distinto en una casa autonómica como es Telemadrid. Es un programa con personajes que ya conozco de una manera, pero los voy a descubrir de una forma diferente y eso tiene su atractivo.

Tiene un formato distinto, ¿qué nos vamos a encontrar?

Hacemos un paseo por su trayectoria vital con la percha, la excusa de un momento concreto de la vida del invitado y a partir de ahí desgranamos el momento puntual que tuvo esa persona.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido?

Precisamente el creer que conocía muchos detalles de esas personas, porque llevo 25 años hablando de ellos en el programa al ser personajes públicos. Y me he encontrado con una parte muy humana, muy emocional, muy distinta y creo que se tienden puentes hacia el espectador.

¿En qué momento profesional se encuentra?

Estoy más o menos igual que siempre. Muy contenta con el programa de «Corazón», que ha vuelto de lunes a viernes desde diciembre, y con pequeñas propuestas en televisiones autonómicas como este caso o en Euskal Telebista, que he hecho otro programa de monumentos históricos muy bonito.

La pandemia nos sirvió para descubrir a una nueva Anne con una parte personal muy trabajada. ¿Le costó sacar a la luz esa parte?

Eran circunstancias y momentos muy especiales y abrí esa ventana mostrando una parte de mí que no se conocía, a pesar de que llevaba una década leyendo, formándome y acompañando a personas. Estoy contenta.

¿Qué es lo que más le llena ahora en el ámbito profesional?

Dar la cara por un equipo asentado como es el de «Corazón». Lleva muchos años y hace las cosas en una televisión pública dando lo mejor de sí y eso es lo más importante. Y en Telemadrid que sigan contando conmigo es un regalo precioso.

Para una persona tan trabajada emocionalmente, ¿cuál es el primer pensamiento del día para poner bien el foco?

Me considero una persona muy vital y me planteo cualquier cosa como un reto y parte del aprendizaje.

¿Cuántos motivos hay para estar agradecida y no nos damos cuenta?

Creo que de eso nos hemos dado cuenta en la pandemia.

¿Sigue sintiendo vértigo al afrontar un nuevo reto?

No, cuando tomo la decisión es porque me siento bien arropada. Tengo un colchón precioso, en cuanto a productora, realizadores, la cadena... Estoy contenta.

¿Qué le queda por hacer en la televisión?

Quiero pensar que mucho. Creo que la tele es un lugar donde podemos ofrecer educación, entretenimiento, información...

¿De qué se siente más orgullosa?

Más que orgullosa estoy contenta de llegar hasta donde he llegado cada día que no sé si es mucho o poco, porque el espectro es grande. Pero mantenerme con los años ya es mucho.