Chinchón, el pueblo más pintoresco de Madrid

Su Plaza Mayor es su gran icono, pero ofrece mucho más al viajero: retazos de historia, el tesoro de Goya, las ruinas de un castillo, buena gastronomía...

Vista de Chinchón desde los soportales de su Plaza MayorMIGUEL A. MUNOZ ROMEROMuñoz Romero

Con los confinamientos como protagonistas del otoño, cualquier pequeña escapada resulta un gran viaje. Lo cierto es que no hace falta irse muy lejos para romper con la rutina. Sin salir de la Comunidad de Madrid, la localidad de Chinchón es buen ejemplo de ello, pues conserva intacta su peculiar singularidad: racimos de casas agrupadas en cerros que cobijan su particular Plaza Mayor y callejuelas intrincadas que recorren la vida y la historia del pueblo, tal y como era hace varios siglos.

Declarada cuarta maravilla material de la Comunidad de Madrid, la Plaza Mayor de Chinchón atrapa todas las miradas; no es de extrañar, pues está considerada la mejor de las plazas porticadas populares de Castilla y una de las más bellas del mundo. Para entenderlo mejor, basta con sentarse en alguna de las terrazas de los múltiples bares y restaurantes que se cobijan bajo sus soportales. Así, mientras los niños corretean por el empedrado y nosotros tomamos una tapa, podemos disfrutar de una panorámica difícil de olvidar: una torre sin iglesia y una iglesia sin torre.

Más próximos, sus 234 balcones nos permiten imaginar estampas pasadas, pues este rincón ha sido corral de comedias, centro de comercio, espacio de ejecuciones e, incluso, plató de cine. Ahora, cada verano se convierte en una curiosa plaza de toros, única en nuestro país.

Pero Chinchón es algo más que su plaza. Para descubrirlo debemos deambular por sus calles, hablar con sus gentes y colarnos en sus establecimientos. Rumbo a la parte alta de la ciudad nos topamos con la “columna de los franceses”, marcada por los disparos que las tropas de Napoleón lanzaron en la Navidad de 1808 y que acabaron con la vida de casi un centenar de vecinos. Pero la ira francesa fue más allá y bajo el grito de “lo que no me pueda llevar, lo voy a quemar”, el Mariscal Víctor prendió fuego a la iglesia de Santa María, que se vino abajo, excepto su torre, que aún perdura, esbelta y serena. Ésa es la torre sin iglesia de la que habla el dicho… Unos pasos más allá, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVII, remata el dicho, pues aparece elegante y airosa, pero sin torre. Sin embargo, lo mejor está en su Altar Mayor: un lienzo realizado por Francisco de Goya en 1812 a petición de su hermano Camilo, capellán de esta parroquia, que representa la Asunción de la Virgen.

Vista de Chinchón desde su castilloMIGUEL A. MUNOZ ROMEROTurismo de Chinchón

En la plaza de la iglesia, frente al Teatro Lope de Vega que conserva el telón original del siglo XIX (del que se dice que costó más que el propio coliseo), aparece el busto de Francisca, IV Condesa de Chinchón y Virreina del Perú, de la que relatan las crónicas que fue la encargada de introducir la quina en España, un hito que pasó a la Historia.

Es justo desde aquí, lo que se conoce como “el balcón de las lagartijas”, donde gozamos de una de las mejores vistas de la ciudad, con la plaza en el centro y las ruinas del castillo de los Condes, del siglo XV y antigua alcoholera de anís, al fondo.

Buen yantar

Además de pasear por la historia, Chinchón también sorprende por su excelente gastronomía. La cocina tradicional castellana domina las cartas, donde no falta el cordero, cochinillo o

cabrito asados, así como las verduras de la vega del río Tajuña. Pero si hay algo que resulta obligado probar aquí es, sin duda, el anís de Chinchón. Y si no es en copa, al menos que sea en forma de dulce típico.

Guía práctica

Cómo llegar. Desde la A-3 a través de la carretera M-311-313 o desde la A-4 hasta el cruce con la carretera M-404 que une Navalcarnero y Chinchón. Además, desde la Plaza Conde de Casal de Madrid hay un buen servicio de autobuses que conecta ambas ciudades cada hora.

Hoteles. Destaca el Parador de Turismo, de cuatro estrellas, pero hay una gran variedad de alojamientos a precios muy competitivos.

Restaurantes. Merece la pena optar por alguno de la Plaza Mayor, como la Casa del Pregonero, La Balconada o el Rincón de Frascuelo.

Más información. La oficina de turismo está en el número 6 de la Plaza Mayor. Puede informarse antes en www.turismo.ciudad-chinchon.com.