Castilla-La Mancha, el privilegio de viajar por nuestras raíces

La Comunidad ha recibido el Premio al Mejor destino de interior en la IX edición de los Premios VD Viajes de LA RAZÓN. La Mancha ha batido este verano su récord histórico de pernoctaciones en turismo rural

El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha Emiliano García-Page (c) recoge el premio “Turismo de Interior” entregado por Andrés Navarro, consejero delegado de La Razón (d) y Elías Bendodo, consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía (i) durante la IX edición de los Premios VD Viajes organizados por el periódico La Razón. EFE/Román Ríos
El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha Emiliano García-Page (c) recoge el premio “Turismo de Interior” entregado por Andrés Navarro, consejero delegado de La Razón (d) y Elías Bendodo, consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía (i) durante la IX edición de los Premios VD Viajes organizados por el periódico La Razón. EFE/Román RíosRomán RíosEFE

E n el peor verano de la historia turística de España, la Covid-19 ha obligado a los españoles a quedarse en nuestro país, descubriendo, o redescubriendo, esos destinos tan privilegiados que están próximos. Prueba de ello es que Castilla-La Mancha ha superado este año las 200.000 noches rurales en los meses de julio y agosto por primera vez en la historia, elevando así el listón histórico del turismo rural en la región, motivo más que suficiente para que haya sido galardonado como Mejor destino de turismo interior durante la IX edición de los Premios VD VIAJES de LA RAZÓN, premio que recogió Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de la mano de Andrés Navarro, consejero delegado de LA RAZÓN, y Elías Bendodo, consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía.

«Este reconocimiento supone un acicate y un incentivo para continuar con la tarea de promoción de nuestra región como un destino de interior diferencial dentro de la oferta turística nacional. Es un reconocimiento a la campaña de promoción de los valores culturales, naturales y patrimoniales de nuestra tierra, a nuestra tradición y a nuestra cultura gastronómica, y supone sobre todo un reconocimiento a todos los profesionales del sector turístico que trabajan día a día para la mejora de esa oferta diferencial», agradece García-Page.

Castilla-La Mancha cerró el mes de agosto con 118.180 pernoctaciones en alojamientos de turismo rural, según el INE, lo que supone un crecimiento del 8% con respecto al mes de agosto del año pasado. A pesar de las dificultades que ha provocado la Covid-19 en la industria turística, con una importante bajada en el número de visitantes totales, lo cierto es que Castilla-La Mancha ha sabido explotar su mejor versión para sorprender al viajero nacional. «Este verano ha sido, sobre todo, el verano del turismo rural. Las circunstancias derivadas de la crisis sanitaria han obligado a reformular los estándares turísticos y hemos tenido que dirigirnos de manera preferente al turista nacional, a los viajes interiores que han primado los destinos abiertos, seguros y no masificados frente al tradicional turismo de sol y playa. Eso nos ha deparado unas cifras récord en el turismo rural de la región, siendo en julio y agosto el segundo mejor destino en el crecimiento de las pernoctaciones rurales, alcanzando máximos mensuales históricos en julio y agosto. Esas circunstancias han mitigado en parte el impacto de la crisis del Covid sobre el sector turístico, y ahora tenemos el reto de mantener elevado el listón del turismo rural y consolidar ese crecimiento, y hacerlo también de la mano de la recuperación y reactivación del turismo hotelero», reconoce García-Page, quien hace hincapié en que «la reinvención a la que nos ha obligado la Covid ha tenido mucho, en realidad, de vuelta al origen. De subrayar aquellos valores que están presentes en nuestra tierra desde siempre, y que constituyen un atractivo fundamental para los visitantes».

Y es que a Castilla-La Mancha le sobran los argumentos para atraer al viajero, ya que, tal y como recuerda García-Page, «nos diferencia la diversidad de nuestra oferta y la amplitud de recursos que contiene. Castilla-La Mancha cuenta con una importante oferta patrimonial y tiene un enorme legado en cada uno de nuestros pueblos, que son voces presentes de una tradición que se ha mantenido en el tiempo. Contamos con muchos recursos naturales, con dos Parques Nacionales, como son Cabañeros y Las Tablas de Daimiel; 7 Parques Naturales, 6 reservas fluviales y 25 monumentos naturales que hacen de nuestra tierra un destino preferente en turismo rural y natural. Además, tenemos una gastronomía que respeta la tradición pero que conjuga con ese respeto por los orígenes las técnicas más vanguardistas. Son muchos los elementos que hacen de Castilla-La Mancha un destino diferencial».