Madrid, escapada entre Patrimonio y villas históricas

Quedarse en la región significa tener a nuestro alcance un impresionante Patrimonio de la Humanidad y villas culturales

Alcalá de Henares es una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad de la Unesco de la Comunidad de Madrid
Alcalá de Henares es una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad de la Unesco de la Comunidad de MadridDREAMSTIMELA RAZON

a Covid-19 nos ha obligado a cambiar las rutas previstas en muchos de nuestros viajes, entre ellos los del próximo Puente de la Constitución, donde la mayoría de regiones estarán cerradas perimetralmente. Sin embargo, la pandemia también nos abre otras posibilidades turísticas, pequeñas escapadas para descubrir esas joyas históricas y patrimoniales que tenemos a nuestro alrededor pero que, en ocasiones, pasan desapercibidas, ocultas bajo las prisas del día a día. Y existen opciones de lo más apasionantes a apenas unos kilómetros de nuestro hogar, tal y como ocurre en la Comunidad de Madrid, que presume de tener tres ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad en pocos kilómetros a la redonda: San Lorenzo del Escorial, Aranjuez y Alcalá de Henares, sin pasar por alto el Hayedo de Montejo, uno de los bosques más singulares de la región, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, considerado entre los hayedos más especiales de Europa.

Resulta obligado realizar una escapada a San Lorenzo de El Escorial, enclavado en plena Sierra de Guadarrama. Sin duda, el Monasterio y el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial atrapa todas las miradas. No es para menos, pues además de sus dimensiones cuenta con espacios de altísimo valor histórico, artístico y cultural, como las dependencias palaciegas de los Asturias y de los Borbones, la biblioteca o la basílica, en un contexto natural excepcional.

Por su parte, al este de la región la visita imprescindible es la de Alcalá de Henares, pues su casco histórico y su emblemática Universidad han sido reconocidos como Ciudad Patrimonio Mundial. Cuna de Cervantes, se trata de un lugar ideal para disfrutar de un día en familia, recorriendo sus calles y plazas y alternando museos y espacios culturales. Resultan imprescindibles el Museo Arqueológico Regional o el Museo Casa Natal de Cervantes. Además, dar un paseo por las calles aledañas al Palacio Arzobispal, la Catedral Magistral y el Monasterio de San Bernardo permiten al visitante transportarse a la época del Cardenal Cisneros, allá por el siglo XVI.

El sur de la región también sorprende con joyas históricas de la talla de la localidad de Aranjuez, catalogada como «jardines de reyes». Situada a orillas del río Tajo, fue la residencia de primavera de los Borbones. Su entorno natural fue declarado por la Unesco Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad en el año 2001, ya que sus jardines palaciegos son de una gran variedad botánica.

Villas de Madrid

En estas fechas Madrid es sinónimo de compras y de ajetreo en la Gran Vía. Pero también existe otro Madrid, muy cerca, que supone un soplo de sosiego y tranquilidad. Madrid ofrece campo, lugares de paz, de buen comer, de naturaleza íntima, a tan solo un paso de la gran ciudad. Un Madrid secreto por descubrir a través de sus pequeñas joyas, como son las villas de Madrid, 11 localidades que permiten al viajero empaparse de la esencia de la región con gratas sorpresas para la vista y para el paladar.

Al norte de la región, Buitrago del Lozoya es un viaje al medievo inmerso en la apacible belleza del Valle del Lozoya, mientras que Rascafría nos invita a disfrutar de un impresionante paisaje con lugares como el Monasterio de Santa María del Paular, algo similar a lo que ocurre con Patones de Arriba, un paraje recóndito de insólitas y armoniosas construcciones. Por su parte, Manzanares el Real, en plena Sierra de Guadarrama, nos deja boquiabiertos con su castillo, el mejor conservado de la Comunidad y totalmente musealizado, sin olvidarnos de Torrelaguna, cuna de madrileños ilustres.

Al sur y al oeste nos espera la grata sorpresa del enoturismo, con San Martín de Valdeiglesias, Navalcarnero y Colmenar de Oreja como principales referentes. Comer en cualquiera de estos municipios es toda una experiencia sensorial, mientras que rumbo al sureste sobresalen Chinchón, con la que está considerada una de las plazas mayores más bonitas de España, sin olvidarnos de Villarejo de Salvanés, coronado por la silueta de la Torre del Homenaje, y de Nuevo Baztán, un ejemplo único de villa de la Ilustración madrileña. Más información en la web www.turismomadrid.es.