Málaga a ras del cielo

Ya sea en una terraza de moda o en alguno de sus miradores, la capital malagueña invita al viajero a descubrir su cara más «cool» desde las alturas.

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Málaga.

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27 de julio de 2018. 02:21h

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R. Bonilla .  Málaga. 27/7/2018

Una escapada veraniega antes o después de las merecidas y largas vacaciones siempre viene bien. Y con ese objetivo, la ciudad de Málaga se presenta como un destino idóneo, pues está «a tiro de piedra» de casi cualquier ciudad española gracias a la conexión con la red de AVE. Una vez allí, las opciones son muchas y muy variadas, ya que, en apenas 48 horas, el visitante que llega a la capital malagueña tiene al alcance de su mano el deleite de darse un baño en el mar Mediterráneo, la posibilidad de adentrarse en un museo contemporáneo, el placer de degustar la mejor gastronomía al aire libre, la diversión de subirse a algunas de las terrazas de moda o la fantasía de callejear en busca del «shopping» más exclusivo. Poco más se puede pedir en un mismo viaje.

Una buena manera de descubrir la ciudad de Málaga es hacerlo desde las alturas, ya que así podemos poner en perspectiva todo lo que nos espera a ras de suelo. La pasarela–mirador de la Alcazaba está situada a la falda de la muralla noroeste de la Alcazaba y nos regala una estampa única que incluye la visión del antiguo Teatro Romano. Para acceder a ella se han creado dos accesos muy cómodos, uno desde la calle Cilla y otro desde la calle Mundo Nuevo.

Entre miradores y terrazas

Otro de los miradores más espectaculares de la ciudad es el del Jardín Botánico Histórico de La Concepción, rodeado de uno de los jardines tropicales y subtropicales más hermosos e importantes de España con 23 hectáreas y un jardín declarado histórico-artístico, de aproximadamente tres hectáreas. Del conjunto de fuentes y cascadas combinado con una hermosa selección de plantas subtropicales de todo el mundo resalta su estilo romántico paisajista, con grandes rasgos neoclásicos. Este mirador nos permite contemplar la catedral, el castillo y el monte de Gibralfaro, los montes de Málaga, el mar al fondo y la frondosa arboleda de la Hacienda San José.

Otra buena alternativa para ver la ciudad con otros ojos y desde una perspectiva diferente es la de subirse a alguna de las azoteas de moda de la ciudad. Es el caso, por ejemplo, de la terraza B-Heaven del Barceló Málaga, una de las últimas en llegar con un espacio muy versátil que incluye piscina. Entre las visitas obligadas está el «rooftop» bar situado en la azotea del hotel Molina Lario, que se ha reinventado para convertirse en la cita por excelencia de Málaga en las alturas con dos terrazas panóramicas, una de ellas abierta los 365 dias del año. En esta misma línea, la situación privilegiada del hotel AC Málaga Palacio hace que valga la pena subir a tomarse una copa para brindar con una espectacular vista de la ciudad a nuestros pies y las estrellas a nuestro lado. Su terraza, llamada El Ático, ofrece cocina mediterránea y también cuenta con zona chill out y piscina.

Otra buena sorpresa la brinda Room Mate Hotels en su alojamiento llamado Valeria. Parte del secreto está en su ubicación, en la Plaza de la Marina, lo que permite tener vistas al mar, pero también a la catedral, a la Alcazaba y a Gibralfaro. Aquí, el diseño y el confort se dan la mano para disfrutar de una velada memorable.

Al día siguiente, después de hacer turismo por las alturas, es el turno de callejear por la ciudad. Resulta imprescindible adentrarse en alguno de los museos, como por ejemplo el Carmen Thyssen Málaga, pues se trata de la muestra de pintura andaluza del siglo XIX más completa que existe en la actualidad en España. Ubicado en el Palacio de Villalón, una edificación palaciega del siglo XVI, está en pleno centro de la ciudad de Málaga y la colección permanente está compuesta por 230 obras, que recorren de manera brillante el arte del siglo XIX español. Y ya que estamos por el centro, cuando apriete el hambre no hay que irse muy lejos, pues aquí la gastronomía se ha convertido en todo un arte. En el centro histórico, en las recónditas calles de la antigua Judería o a la sombra de la catedral, casi 300 restaurantes brindan la oportunidad de disfrutar de una cocina cargada de historia, excelente materia prima, con mucho sabor y una gran autenticidad.

Para rematar la jornada, la calle Larios nos invita a comprar casi cualquier cosa que se nos ocurra, con tiendas de moda y también pequeñas boutiques con mucho encanto. Pero, sin duda, el broche final de la jornada debe ponerse a orillas del mar Mediterráneo, en cualquiera de las playas urbanas de la ciudad, totalmente equipadas para garantizar la comodidad del viajero.

Verano de éxito

Las alternativas en Málaga son casi infinitas y prueba de ello son los excelentes datos que está arrojando la industria turística durante estos últimos meses, lo que permite adivinar que se cerrará, de nuevo, un verano de exitoso récord. «Este va a ser un gran verano para el sector turístico en Málaga. El crecimiento se mantendrá y las buenas cifras repercutirán en el empleo de la ciudad», asegura la concejala de Turismo y Promoción de la ciudad, María del Mar Martín Rojo. De hecho, se prevé un ritmo de crecimiento de entre el 4 y el 5% en los próximos meses con respecto al mismo periodo del año pasado. De esta forma, entre junio y septiembre se espera que se alojen en los hoteles de la ciudad más de 525.000 visitantes. Más información en la página web www.malagaturismo.com.

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