La economía circular, un ámbito transversal que preocupa y ocupa a ciudadanos y empresas

El encuentro “Conectados con Onda Cero” aborda la gestión medioambiental y las políticas verdes desde lo doméstico hasta lo público

Encuentro "Conectados con Onda Cero", celebrado en la Taberna del Alabardero de Sevilla
Encuentro "Conectados con Onda Cero", celebrado en la Taberna del Alabardero de SevillaKiko HurtadoLa Razón

La importancia de la economía circular como estrategia transversal, la concienciación empresarial y ciudadana en torno al reciclaje, los nuevos materiales medioambientalmente sostenibles, la gestión de residuos y las políticas verdes de las administraciones. Son algunos de los temas tratados en el primer encuentro informativo “Conectados con Onda Cero”, celebrado en la Taberna del Alabardero de Sevilla, un foro de debate y reflexión sobre temas de actualidad en el que la sociedad civil andaluza está muy presente. Según Manuel Prieto, director regional de Atresmedia en Andalucía, la economía circular es una “filosofía” y una “actitud vital”, un asunto que “nos va la vida en ello”. Tres voces autorizadas se encargaron de posicionar los argumentos: Berta Gonzalvo, directora de Investigación de Aitiip Centro Tecnológico; Manuel Mingorance, presidente del Consejo Empresarial de Medio Ambiente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA); y Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social de Mercadona.

Berta Gonzalvo, directora de Investigación de Aitiip Centro Tecnológico FOTO: Kiko Hurtado La Razón

Gonzalvo se centró en los envases y en su evolución dentro de la denominada Agenda 2030, asegurando que han pasado de ser “sostenibles a responsables”. En este sentido, desgranó las bondades del plástico y sus variantes cada vez más sostenibles. “El plástico es bueno, somos incapaces de vivir sin él”, subrayó, remarcando que está presente en todos los sectores de la cadena de producción y, tan sólo en el ámbito del embalaje, el 40 por ciento del plástico se utiliza en la fabricación de envases. Existe desde el plástico más convencional, como el polipropileno, hasta otros biodegradables, con etiquetas “claras y sencillas”.

En relación al marco regulatorio, Gonzalvo recordó que a nivel europeo se establecen estrategias y leyes “con unos objetivos muy ambiciosos de desmaterialización, economía circular y recursos biobasados”. Estos objetivos hablan de recuperar los envases, a través del reciclado, al 50 por ciento hasta los años 2025 y 2030.

Manuel Mingorance, presidente del Consejo Empresarial de Medio Ambiente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) FOTO: Kiko Hurtado La Razón

Mingorance, por su parte, lanzó una reflexión categórica: “Para la empresa, el medio ambiente no es una carga, sino una apuesta de valor”. En su intervención, aseguró que la sociedad está “ávida de información medioambiental” y recordó que, según el Ecobarómetro, el 80 por ciento de los ciudadanos reconoce que recicla en sus hogares. “La economía circular es fundamental para la Unión Europea, para España, las comunidades autónomas y los ayuntamientos”, señaló, además de subrayar que es “tremendamente difícil” una reordenación de este asunto porque “tiene una gran transversalidad y multitud de puntos de vista”.

En este punto, aseguró que en Andalucía “somos pioneros” en este ámbito, puesto que existe desde 2018 la Estrategia Ambiental de Andalucía y otros desarrollos normativos como la Estrategia sobre Bioeconomía Circular o la Ley de Cambio Climático, que es “pionera en España”. Ahora se está gestando una ley sobre economía circular, por lo que exigió que “sea coherente con las políticas europeas y nacionales” en este ámbito. También instó a encontrar el equilibrio entre el medio ambiente y la viabilidad empresarial -"la regulación administrativa no debe ser un freno porque se pierde competitividad"- y apostó por un cambio de paradigma basado en la educación.

Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social de Mercadona FOTO: Kiko Hurtado La Razón

Muñoz, de su lado, recordó que Mercadona "lleva mucho tiempo " centrada en el cuidado del medio ambiente y en el estudio de la repercusión de la economía circular. La directora de Responsabilidad Social de la empresa aseguró que este asunto es un “modelo económico con repercusiones ambientales” y marcó la diferencia entre residuo, que “es inevitable y puede tener una segunda vida”, y desperdicio, que “no se puede reutilizar”. Junto a ello, desgranó la Estrategia 6.25 de Mercadona, basada en los paradigmas de la economía circular. Se trata de seis acciones encaminadas a reducir el plástico con el año 2025 en el horizonte: ya se está abordando la eliminación de las bolsas de plástico de un solo uso en todas las secciones y también los desechables de plástico de un solo uso -en enero del próximo año ya no habrá-, disminuir este material en los envases, favorecer que sean reciclables, reciclar los residuos de plástico en la tienda, en el servicio a domicilio y online y formar e informar sobre cómo separar en casa para reciclar. El objetivo es triple: reducir un 25 por ciento de plástico, que todos los envases de este material sean reciclables y reciclar todo el residuo plástico que se genere en las tiendas.

Muñoz aseguró que Mercadona ha hecho una auditoría de todos los envases que se utilizan en la tienda y que “gran parte de ellos son reciclables”, además de elaborar una guía para que los proveedores sepan cómo tienen que ser. La empresa ha marcado unas líneas rojas en este ámbito: los envases deben servir para proteger el producto, tienen que proporcionar información valiosa y ser sostenibles. “Ponemos empeño en ayudar a nuestros clientes para que sepan separar al reciclar”, señaló Muñoz, remarcando la intención de poner orden en los pictogramas para saber en qué contenedor se deposita cada envase.