Bajo el signo de Susana

Espadas pasará de alcalde a senador y tiro porque toca. ¿Es esto la política? Parece que sí o que no, porque, en este bazar persa de intercambios de puestos, hay honrosas excepciones como es el caso de Marifrán Carazo

El secretario general del PSOE de Andalucía, Juan Espadas, interviene en el XIV Congreso Provincial del PSOE de Almería. EFE/ Carlos Barba
El secretario general del PSOE de Andalucía, Juan Espadas, interviene en el XIV Congreso Provincial del PSOE de Almería. EFE/ Carlos Barba FOTO: Carlos Barba EFE

Juan Espadas apura sus días en la Alcaldía sevillana visitando nacimientos y encendiendo árboles de Navidad. El tiempo es el que es, claro, y entre turrón, mazapán y copita de anís, siempre se puede apurar algún que otro voto. Esta melancolía del corcho, las flores de pascua y los pastorcitos vienen bien para rebajar tensiones y hacer amigos. Todo vale, que luego nos veremos cuando haya que hacer campaña a caraperro. En esas, Espadas ya se ha buscado una alternativa para no perder comba y se marcha al Senado, siguiendo el mismo caminito, que el tiempo ha borrado, que cogió Susana Díaz en su momento. Le han dado ya algún palo, sobre todo desde la izquierda más zurda, al cuestionar cuál será su aportación a la Cámara mientras se enfrasca en quitarle el sitio a Juanma Moreno a costa de quitarle el sitio a Miguel Ángel Vázquez. En eso tienen razón desde el momento que se pasa de un cargo a otro sin anestesia y como el que salta de una casilla a otra. De alcalde a senador y tiro porque toca. ¿Es esto la política? Parece que sí o que no, porque, en este bazar persa de intercambios de puestos, hay honrosas excepciones como es el caso de Marifrán Carazo, que el viernes en un acto organizado por este diario dio pelos y señales de la nueva Ley Lista que al final se consiguió sacar adelante en el Parlamento de Andalucía. En el café posterior, ya sólo para tres personas, no hubo un segundo para otra cosa que no fuera explicar cómo había que desarrollar esta ley y cómo este nuevo hito legislativo le iba a cambiar la vida a los andaluces. A Espadas no le va a cambiar, seguirá por el camino de Susana, con guiño a Proust, no perder tribuna institucional y dejar tirados a sus votantes.