El interiorismo como nueva forma de cuidar la mente

“Igual que los edificios pueden enfermar, también pueden sanar con la decoración y la transformación adecuada de los espacios” afirma el psicoterapeuta José María García García

Un espacio ordenado posibilita un mayor equilibrio
Un espacio ordenado posibilita un mayor equilibrio FOTO: La Razón La Razón

La decoración de una casa puede ayudarnos muy bien a identificar a la persona que la habita, de hecho, existen numerosas investigaciones científicas que avalan esta teoría. De la misma manera las personas se identifican con los objetos con los que convive. Estos arrojan luz sobre quiénes son, de la misma manera que nos descubren quiénes sueñan ser esas mismas personas.

Los objetos, cualquiera de ellos, no son simplemente elementos decorativos, sino que encierran una historia o, como se describiría desde el condicionamiento clásico, pueden, y de hecho lo hacen, convertirse en objetos que evocan todo tipo de respuestas emocionales condicionadas.

En este sentido, los espacios de la misma manera que pueden crear sentimientos y emociones nuevas, pueden también hacernos enfermar; una de las muestras más recientes de esto ha venido de la mano de la pandemia. Para José María García García, psicoterapeuta y doctor en psicología, “muchos de los espacios que nos acompañaron en esas largas horas de soledad y depresión se convirtieron en generadores, recordatorios, evocadores (se puede decir de muchos modos y maneras) de momentos que quedaron adheridos a nuestra mente enturbiándola, deprimiéndolas, angustiándonos”.

El interiorista Marc Escrivá, destaca que “el interiorismo es un paso fundamental para llevar una vida más feliz”

García asevera que “todo esto nos lleva a afirmar que, igual que los edificios pueden enfermar, también pueden sanar con la decoración y con la transformación adecuada de los espacios” y añade que “la decoración se convierte en una extensión más de aquello que somos, sentimos y pensamos”.

Vivimos en una sociedad donde la salud mental está cada vez más presente, y para ello es necesario mimar hasta el último detalle. El interiorismo es una nueva forma de cuidar nuestra mente. La altura de una pared, la colocación de un sofá o simplemente el color de un dormitorio, puede cambiar tu manera de ver o afrontar la vida. El interiorista Marc Escrivá, destaca que “el interiorismo es un paso fundamental para llevar una vida más feliz. Aunque pueda parecer difícil de entender, la relación que existe entre el individuo y los materiales de tu hogar u oficina, puede crear y potenciar sentimientos, actitudes o experiencias”. “El bienestar de una persona puede producirse por el simple hecho de tener la iluminación adecuada en tu casa”, asegura Escrivá acerca de cuidar cada rincón de nuestro hogar.

El interiorismo ayuda al bienestar psicológico
El interiorismo ayuda al bienestar psicológico FOTO: La Razón La Razón

Los andaluces tenemos un carácter por lo general alegre y abierto, una actitud que nos inclinan a la sociabilidad, a relacionarnos, a la vida en la calle, en las terrazas, si bien es cierto que la pandemia nos ha enseñado a valorar nuestro hogar y encontrar dentro de las paredes de nuestra casa esa sensación que encontramos fuera. Por esta razón, hoy más que nunca la psicología y el interiorismo vienen de la mano cuando el tema a tratar es la salud mental. El psicoterapeuta y doctor en psicología, José María García García, sostiene que “una mente sana puede ser consecuencia de las decisiones que tomas en el momento de decorar tu casa”. A su teoría se une el interiorista Escrivá que pone en valor el diseño interior y explica que “la colocación decorativa o la estructura del espacio son factores determinantes en el campo psicológico de una persona, por lo que antes de realizar un proyecto de interiorismo hay que descubrir a la persona para hacerle un diseño a medida donde la persona encuentre la armonía y se sienta 100 % identificada”.