Montero respalda el giro al centro de Espadas tras la debacle electoral en Andalucía

La número 2 del PSOE apunta a que el líder andaluz piensa en las municipales frente a las críticas internas

La ministra de Hacienda y Función Pública , María Jesús Montero, visitó la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar. EFE/A.Carrasco Ragel.
La ministra de Hacienda y Función Pública , María Jesús Montero, visitó la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar. EFE/A.Carrasco Ragel. FOTO: Carrasco Ragel EFE

Montero como criterio de autoridad ante la crisis interna. La número 2 del PSOE, ministra de Hacienda y en las quinielas sucesorias, salió al paso al aumento decibélico de las críticas al actual líder de los socialistas andaluces, inmerso con el partido en una marejadilla interna tras el peor resultado del PSOE en su historia en las elecciones al Parlamento, primero y, después, tras la petición a las agrupaciones locales de hasta un 15% de su saldo para financiar al regional. Las palabras de Espadas proclamando la centralidad del PSOE tras el fiasco del 19-J dan más munición a los críticos.

Espadas señaló en una entrevista con Ep que aspira a que la federación socialista que lidera sea «capaz de ganar la centralidad política», que pasaría por «alcanzar un equilibrio» entre las distintas posiciones del partido y sus propuestas para llegar «al conjunto de la sociedad» o al menos a un «espectro de la sociedad mayoritaria que no es de derecha ni de izquierda, sino que quiere mejorar sus condiciones de vida y, sobre todo, quiere gobiernos que hagan políticas más ambiciosas, más modernas, política transformadora» y que propicie «nuevas oportunidades». Ante esta presunta desideologización del PSOE, numerosas plataformas de base han ido desde la crítica a la convocatoria de protestas frente a la sede de la calle San Vicente. En este contexto, la ministra Montero tiró de autoridad asegurando que la propuesta de Espadas se dirige a «la gran mayoría social de nuestra comunidad de la misma manera que en España nos dirigimos a la gran mayoría social».

La serie histórica del CIS desde 1999 evidencia una derechización del electorado en general. En la comunidad, llama la atención cómo los hombres de 40 años y más aún de menos de 35 han pasado de un 4,5 de ubicación de la ideología al 5. Las mujeres se han mantenido. También hay una derechización de 35 a 50 y de 50 a 65. Los de más de 65 ya eran los más conservadores sociológicamente y las mujeres más aún. El CIS refleja un punto de inflexión tras el Procés en 2017. Después vino el Gobierno de PP y Cs en Andalucía y ahora una aplastante mayoría absoluta popular. Históricamente, la comunidad ha votado más a la derecha cuando el PP ha sido fuerte a escala nacional: 2000 y 2011. Asimismo, el frente de izquierdas ha ido en retroceso. Montero defendió que Espadas piensa en las municipales y se refería « a personas que puedan depositar su confianza en el PSOE y que a lo mejor las pasadas elecciones votaron al PP». «Les pedimos el voto para nuestros alcaldes, alcaldesas, como han hecho mayoritariamente en Andalucía, y cuando llegue el momento, que todavía queda mucho, se lo pediremos en las generales para seguir transformando nuestro país», dijo Montero, que apuntó también que el PP se dirige «al 5%» de la población. Según el escrutinio, la debacle del PSOE se sustanció con más del 40% de los votos para el PP en las capitales donde gobiernan los socialistas.