Copa del Rey

Entrevista
El curso político comienza en Málaga con viejas reivindicaciones en una provincia dinámica que quiere continuar creciendo y potenciando sectores claves para la economía local, regional y nacional. El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, considera, entre otras cuestiones, que mejorar la movilidad será clave para el futuro de la provincia.
¿Cuáles son los desafíos a los que ha de enfrentarse la provincia de Málaga en este recién estrenado 2025?
La vivienda y la sequía, son los dos caballos de batalla a día de hoy. El primero, por tratarse de un derecho fundamental y el segundo porque aunque pensemos que la amenaza se ha difuminado, las sequías son cíclicas y pueden sorprendernos en cualquier momento. No hay que confiarse. Y junto a ello, trabajar en mejorar la movilidad a partir de la transformación demográfica que ha experimentado la provincia.
Sin duda la vivienda es el denominador común de no pocos problemas no sólo en esta provincia sino en el conjunto del país…¿Qué medidas cree necesarias para empezar a atajar el problema?
El diagnóstico está claro: hay más demanda que oferta, porque esta provincia es muy atractiva y cada vez hay más gente que quiere vivir aquí. Todas las administraciones tienen que poner de su parte, y entre otras medidas, hay que impulsar ayudas públicas. El Gobierno no ha hecho nada al respecto, más bien ha incumplido sus compromisos: el presidente Pedro Sánchez dijo que se iban a hacer cien mil viviendas, y VPO, pero no se ha hecho absolutamente nada. Es absolutamente necesario que se consignen recursos económicos para pagar directamente al promotor para abaratar sus costes y poder ejecutar los proyectos. Es necesario también agilizar los plazos y que no sea tan largo el proceso. Estamos ante una pescadilla que se muerde la cola; sólo se podrá abaratar la vivienda, insisto, con ayudas públicas directas por parte del Gobierno y de los fondos europeos que disponga para ello. La Junta de Andalucía sin embargo, está haciendo todo lo que está en su mano, poniendo a disposición de los promotores el suelo, a través del decreto de simplificación de trámites administrativos, además de haber bajado la presión fiscal y establecido no pocos incentivos que en definitiva acarrean seguridad jurídica.
¿Nos hemos relajado con respecto a la sequía? ¿Qué hacen las administraciones al respecto?
Es cierto que los niveles se han suavizado, la situación hídrica no es la que era el verano pasado, pero hay que seguir trabajando y no dormirse en los laureles. Hay que seguir haciendo obras ya comprometidas, y es lo que ha hecho la Junta de Andalucía y hemos hecho desde la Diputación de la mano de los ayuntamientos. Quien no está ni se le espera es el Gobierno, eludiendo una vez más sus competencias. Y le pongo un ejemplo: la desaladora de la Axarquía. Lo único que ha hecho el Ejecutivo es cambiar la parcela propuesta, lo que acarrea más trámites, más plazos, y más retrasos en definitiva. Con todo, hay que seguir concienciando a la población de la urgencia de ahorrar agua, es un bien escaso.
¿Cree que las administraciones están haciendo sus deberes en el ámbito de la movilidad?
Siempre he tenido claro que hemos de ser proactivos en nuestras competencias y lo hacemos en los más de ochocientos kilómetros de carreteras de las que somos responsables en la diputación provincial. Pero, de igual modo, vamos a seguir siendo reivindicativos con otras actuaciones de mayor envergadura que competen al Gobierno como es el tren litoral que necesita la provincia y que empezó a plantearse hace medio siglo. Ahora dice el Ejecutivo que va a hacer estudios informativos al respecto, pero no son sino una maniobra de distracción para lanzar balones fuera, cortinas de humo y que parezca que hay voluntad de hacer algo, como ocurre con la autopista de peaje llamada a aliviar el congestionado tráfico de la Nacional 340.
¿Por qué cree que se trata de cortinas de humo?
Porque lo que hace y dice el Gobierno es un engaño y una falta de respeto a los malagueños. Es una tomadura de pelo que aquí en Málaga se haya bonificado tan sólo ocho céntimos el elevado coste que tiene el servicio, cuando en otras zonas del país se ha bonificado un cuarenta y hasta un sesenta por ciento. Y si hablamos de los estudios, no hay mejor frase para definirlos que la parálisis por el análisis. Hay muchas actuaciones que podrían ya haberse hecho y estudios ya realizados que podrían agilizar varios años una infraestructura que requiere de mucho tiempo para ejecutarse. Por tanto, el Gobierno no tiene ningún interés en llevarla a cabo, así que le conmino a que se deje de estudios de viabilidad, porque está más que demostrado que el tren litoral sería una de las obras más rentable económica, social y medioambientalmente de todas las que haga el Gobierno en toda España.
Ustedes han aprobado para este 2025 el presupuesto «más ambicioso» de la historia de la Diputación de Málaga, con 460 millones de euros. ¿Qué va a priorizar el documento?
Este presupuesto es la hoja de ruta de la estrategia de nuestro gobierno para seguir fortaleciendo la provincia de Málaga; lo cierto, y la pena, es que podría haber sido mayor si el Gobierno nuevamente hubiera hecho sus deberes, y la ministra María Jesús Montero hubiera trabajado al respecto. Durante los gobiernos del Partido Popular al frente del Ejecutivo, se liquidaba el presupuesto en tiempo y forma, lo que repercutía positivamente en los presupuestos de administraciones inferiores. Desde que gobierna el PSOE, eso es una utopía, aunque ese extremo era más que necesario y nos hubiera permitido por ejemplo ampliar las ayudas consignadas a los municipios afectados por la Dana. Ahora tendremos que esperar a que vengan esos recursos a mitad de año, y hacer mayores esfuerzos para compensar esa carencia.
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