• 1

China-Ve

«Los chinos prefieren repostar sus coches eléctricos en su propia casa con sistemas muy económicos»

  • China-Ve

Tiempo de lectura 2 min.

28 de mayo de 2018. 17:42h

Comentada
Ramón Tamames 28/5/2018

En China ha sonado la voz de alerta, como consecuencia de apreciar que los vehículos eléctricos (VE) podrían contaminar más que los automóviles más adaptados (híbridos, etc.). Por la dependencia de los VE de la energía eléctrica para cargar las baterías, ya que en su mayor parte, en China se genera con carbón; el combustible de máximo CO2 y otros gases de efecto invernadero. Con el agravante de mayor contenido en partículas PM2,5 (de menos de 2,5 micras), que son los agentes más tóxicos para la salud humana.

El «cero emisión», no es, pues, tan inmediato, por lo que las autoridades de Pekín están tratando de resolver el dilema en cuestión: coches eléctricos más contaminantes de lo que se pensaba, pero que no consumen un petróleo de importación cada vez más caro. ¿Qué hacer?

La primera opción es cargar las baterías de los VE con «electrones limpios», procedentes de energías renovables, como eólica, fotovoltaica, biomasa, u otras. Pero esa selección sería muy difícil, y especialmente cuando se da la circunstancia de que los chinos prefieren repostar sus VE en su propia casa, con sistemas elementales pero muy económicos. Y por ello la distribución de energía limpia para millones de puntos diferentes, sería de inmediato compleja y demasiado cara.

En cualquier caso, el traslado de la contaminación de las ciudades a las factorías energéticas, ya sería un paso importante. Sobre todo, teniendo en cuenta que los GEI generados por el carbón para los VE tendrían un efecto menos dañino que los provenientes del petróleo para la inmensidad, todavía, de los vehículos convencionales.

Con todo, el remedio está claro: el carbón ha de irse sustituyendo, más rápidamente de lo previsto, por las renovables, y no hace falta decir que en ese sentido, China está operando con gran diligencia, al conseguir el mayor consumo de energía no fósil... En fin de cuentas, todo tiene su pro y su contra, y el tiempo y el buen sentido darán la solución más apropiada.

Últimas noticias