Ramón Tamames

El sol que nos calienta

«Del sol, en un solo día, nos llega la radiación electromagnética para satisfacer las necesidades energéticas de un año»

El sol que nos calienta
El sol que nos calientalarazon

«Del sol, en un solo día, nos llega la radiación electromagnética para satisfacer las necesidades energéticas de un año»

Hace unas semanas, la comisión encargada ad hoc, entregó al Ministro de Energía el resultado de sus deliberaciones, sobre lo que debe ser la próxima Ley Española del Clima. De la que saldrá, previsiblemente, el nuevo mix de suministro térmico, en el que las energías de origen fósil (carbón, petróleo y gas natural) irán siendo sustituidas por las renovables, y fundamentalmente por la solar. Del sol, se ha dicho, en un solo día nos llega radiación electromagnética más que suficiente para satisfacer las necesidades energéticas de todo un año.

Tradicionalmente, el sol ayuda a secar la ropa después de lavada, cocer barro para hacer ladrillos, y alimentar las cosechas y el resto de la corteza vegetal. Pero pasar a macroplanteamientos, imitando al astro rey es muy difícil, de modo que el proyecto internacional Íter, todavía no ha resuelto la manera de construir en la Tierra una central nuclear de hidrógeno como es Helios a 150 millones de kilómetros. Por lo difícil de crear una vasija de contención del plasma. En términos más convencionales, la energía solar ya se utiliza ampliamente en sus modalidades de activa y pasiva. La primera, con paneles fotovoltaicos o colectores eléctricos; en tanto que la pasiva se refiere, entre otros desarrollos, a la arquitectura bioclimática, buscando la mejor orientación al sol de los edificios, la más adecuada ventilación natural, etc. Para terminar, Stephen Hawking, en una de sus muchas premoniciones, dijo que en 600 años, la Tierra sería una bola de fuego por nuestros abusos en el calentamiento global y el cambio climático. Y propuso que nos marcháramos a otro planeta más adecuado. Se supone que aquello fue una broma del imaginativo científico, porque aún puede haber tiempo suficiente para que la energía solar abastezca nuestras necesidades. Con el propósito de frenar la generación de gases de efecto invernadero, que serían el origen de la más que problemática emigración interestelar.