300.000 hogares producirán su propia energía en tres años

Las previsiones señalan que las instalaciones de paneles se duplicarán respecto a 2018, y alcanzarán los 400 MW, gracias a la nueva regulación. El Gobierno podría aprobar hoy el decreto que regula el autoconsumo

  • Para una familia cuyo consumo en kWh año esté entre los 4.000-5.000 conviene contar con baterías de almacenamiento
    Para una familia cuyo consumo en kWh año esté entre los 4.000-5.000 conviene contar con baterías de almacenamiento /

    Archivo

Tiempo de lectura 4 min.

05 de abril de 2019. 11:15h

Comentada
Eva Martínez Rull Madrid. 5/4/2019

El sector fotovoltaico ve el tiempo agotarse. La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, aseguraba al cierre de esta edición que hoy podría aprobarse el decreto que regula el autoconsumo. También se encuentra pendiente de aprobación el Real Decreto de Acceso y Conexión que lo complementa y que responde a ese nuevo marco legal aprobado en octubre por el Ejecutivo. Un paraguas legal que los expertos consideran favorable para el despegue de una forma de producir y consumir energía diferente; donde cada particular cuente con su propia instalación fotovoltaica y vuelque energía o compre a la red.

El Real Decreto-ley (RDL) 15/2018 de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores cambia las reglas de juego, respondiendo a muchas de las exigencias del sector y a la Directiva Europea de Energías Renovables de 2018 que exigía el fin de los impedimentos legales para el autoconsumo.

«Es un cambio de enfoque; se establece un libre mercado en el que no hay primas ni subvenciones pero tampoco barreras como pasaba con la anterior legislación», explica José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica, Unef. El Real Decreto anterior de 2015 establecía el llamado impuesto al sol. Un peaje por autogenerar electricidad que debían pagar todas las instalaciones a partir de los 10 kW. «Es cierto que las instalaciones particulares no soportaban el famoso impuesto, aunque existían varios impedimentos técnicos y administrativos como, por ejemplo, la necesidad de poner un segundo contador», dice Ernesto Macías, director de Solarwatt España.

A pesar de las dificultades normativas, la fotovoltaica ha bajado su precio tanto que el sector ha seguido creciendo durante este tiempo. «Ahora mismo producir con fotovoltaica supone unos 4 céntimos por kW, incluso tres céntimos si la instalación es industrial. El pool (el precio de mercado que fija el coste de la energía cada día) está entre cinco y siete céntimos», dice Macías, quien aclara que actualmente habrá en España más o menos unas 15.000 instalaciones en casas particulares y, de ellas, alrededor de 500 estarán enganchadas a la red. En Alemania hay hasta 40.000 MW instalados y más de un millón de hogares ya son autonconsumidores. Lo que evidencia que vamos atrasados.

Compartir luz

Sin embargo, «en 2016 se instalaron en España 55MW; en 2017 fueron 122; en 2018, 235 y este año la previsión habla de 400 MW en autoconsumo. De ellas, un tercio están aisladas. Son agrícolas y no están conectadas a la red», dice Donoso. Según datos del primer Observatorio Español del Autoconsumo Fotovoltaico, unos 320.000 hogares unifamiliares pueden incorporar a su vivienda una instalación fotovoltaica de autoconsumo en los próximos tres años. «La actividad de estas instalaciones evitará el vertido a la atmósfera de 900.000 toneladas de CO2 anuales, el equivalente a lo que compensarían 1.800.000 árboles», dice el estudio. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima aprobado en febrero también afirma que se pasará de los actuales 8.409 MW a cerca de 37.000 MW fotovoltaicos entre 2021 y 2030. Un incremento entre los que se incluyen las instalaciones de autoconsumo que se están desarrollando en el país.

Con el texto actual, las exigencias administrativas se simplifican, sobre todo en lo que a tiempos de tramitación se refiere. «Existe una nueva clasificación y simplificación en la legalización de instalaciones. Ahora hay dos tipos: sin excedentes para las que será necesario justificar la no inyección de excedentes. También se simplifica la legalización de instalaciones hasta los 100kW. Con excedentes, en las que se podrá obtener una compensación económica de la energía excedentaria, incluso sin permisos para instalaciones de hasta 15 kW (prácticamente las de las viviendas particulares)», explica Miguel Martínez Tomás, ingeniero de la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica.

En este último caso de las compensación entre déficits y superávits de los consumidores, «la facturación neta elimina el problema anterior de los autoconsumidores que estaba volcando a la red sus excedentes de producción sin cobrar. Si querías hacerlo tenías que tener un segundo contador y estar dado de alta en actividades económicas y facturarlo a la compañía. Ahora directamente es la compañía la que te descuenta de tu factura lo que has volcado a la red», matiza Donoso.

El otro aspecto fundamental es que se permite el autoconsumo compartido. «La mayoría de ciudadanos vivimos en bloques de viviendas donde a pesar de la ley es difícil implementar fotovoltaica porque no hay superficie. El actual texto dice que si vives en un barrio y no puedes instalar nada en tu casa, si encuentras una parcela cerca de transformadores de electricidad puedes compartir entre varios consumidores. Ahora el consumo privado se puede gestionar de forma comunitaria, mientras que antes sólo se podían poner paneles para cubrir los consumos comunes, ascensores...», continúa Macías. Las limitaciones de la nueva ley son de carácter espacial: todos los consumidores tienen que estar dentro de la misma zona, a no más de 500 metros, y que se suministren del mismo transformador.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs
Política USA by José María Peredo
Europas