Galería de retratos de Derecho de Familia: Ángela Cerillos Valledor

Ángela Cerillos Valledor
Ángela Cerillos Valledor

Hablar de Angela, escribir sobre ella, implica para mi una dosis de emoción y de sentimiento de amistad y cariño grande. No estoy hablando solo de una abogada de Familia, de las primeras abogadas de la materia, ni de una compañera en un momento determinado de la junta directiva de la Asociación Española de Abogados de Familia, sino de una compañera de candidatura en unas elecciones, y de muchas conversaciones amables y apasionantes sobre nuestra especialidad.

No solo fundó y fue la primera secretaria de la junta directiva de la AEAFA, para luchar por el Derecho de Familia, sino que como buena luchadora, ya había luchado primero por el reconocimiento y el respeto de la condición de mujer abogada. Angela no sólo es hoy una abogada de familia de primera línea y una estupenda profesional, sino que en el año 1975 forma parte del Colectivo Jurídico Feminista, fundado ese año a iniciativa de Cristina Alberdi, y formado además de por la propia Cristina y de Angela, por Purifiación Gutierrez y Consuelo Abril.

La vida profesional me ha permitido conocer a las cuatro ,a unas mas que a otras, y de las cuatro de la que mas he podido disfrutar ha sido de Angela. Con Cristina he coincidido profesionalmente en alguna ocasión y con Consuelo y Purificación he coincidido en algún congreso pero muy alejado. Con Angela, al contrario, hemos conseguido mantener el cariño a pesar de las distancias físicas y temporales que las circunstancias de la vida nos han puesto delante.

Decir hoy, en el año 2016, que Angela en el año 1975 formó el Colectivo Jurídico Feminista, parece que no es mérito, pero en aquellos años, recién saliendo del periodo autocrático del régimen, el mérito y el valor resulta indudable. Una legislación de familia absolutamente discriminatoria para la mujer, con los consentimientos maritales necesarios para la mujer casada y toda una legislación administrativa, civil o penal pensada para el sometimiento de la mujer, fue cuarteada, rota y derogada por esta compañera y otro puñado de abogadas.

El planteamiento ideológico era claro, en aquellas circunstancias en que los compañeros varones recibían a la mujer en la abogacía con escepticismo. Solo la mujer en unión de otras mujeres abogadas podría conseguir romper la discriminación. Y efectivamente en la Asamblea general extraordinaria del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid celebrada en mayo de 1975 se aprobó una moción para la eliminación de las formas legales discriminatorias para la mujer.

Después, ya en democracia, Angela siguió en su línea de feminismo vinculándose a organizaciones jurídicas feministas y practicando la abogacía en el ámbito exclusivo de la familia así como la enseñanza, preocupada por la formación de las nuevas promociones de abogados y por las reformas legislativas, manteniendo un perfil discreto y tranquilo, que ha hecho casi imposible sacarle información individual para escribir este artículo.

En realidad lo individual viene con el trato personal y profesional con ella, pero no creo que esta galería de retratos de Derecho de Familia pudiera estar completa sin ella.