Golpe policial a la trata de mujeres en Burgos

Dsmantelada una red que traía mujeres de Colombia a España para explotarlas sexualmente en pisos alquilados en la capital burgalesa

Sucesos.- Desarticulada una red dedicada a la explotación sexual en Burgos, con 4 detenidos y 7 mujeres liberadas
En el centro, subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro De la Fuente. EUROPA PRESS 07/07/2020 EUROPA PRESS

Importante golpe policial contra la trata de seres humanos en Burgos. Tras varios meses de exhaustiva vigilancia y trabajo, efectivos de la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional han detenido a cuatro personas, dos hombres con iniciales J.I.J.G. de 26 años, J.F.G.R de 39 años y dos mujeres con iniciales Z.M.T. de 44 años y G.F.B. de 32 años, que traían a mujeres de Colombia a España para explotarlas sexualmente en pisos alquilados en la capital burgalesa.

Durante la operación, los agentes han liberado a siete víctimas, todas ellas mayores de edad y menores de 30 años, que estaban en condiciones de indefensión, vulnerabilidad y especial penosidad, según han informado esta mañana el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, junto con el inspector-jefe, jefe accidental de la Comisaría Provincial de Burgos, Antonio Eloy Ladrón, y la jefa de la Brigada Policial de Extranjería y Fronteras de Burgos, Ana Mélida. De hecho, según explicaba esta última, las mujeres eran obligadas a prostituirse bajo la amenaza de su vida e incluso de la de sus familias.

La investigación policial comenzó a finales de 2019 y surgió por varios testimonios de algunas víctimas, pero luego se paralizó por la crisis sanitaria. Al parecer, la organización hispano colombiana captaba a las víctimas en su país de origen, Colombia, aprovechándose de su situación de precariedad económica y con falsos ofrecimientos laborales, les pagaban el viaje a España, con lo que les generaban una deuda, obligándoles a ejercer la prostitución para pagar la deuda contraída.

Como consecuencia de esa deuda que nunca acababan de pagar, las víctimas se veían obligadas a “trabajar” para evitar las amenazas que pesaban sobre ellas mismas y que consistían en perjudicarlas gravemente, ampliando y dirigiendo también estas amenazas a los familiares que tenían en su país.

La investigación y seguimiento de esta actividad ilícita que se desarrollaba en pisos en régimen de alquiler repartidos por la ciudad de Burgos, se vio dificultada en gran medida por la frecuencia con que la organización trasladaba a las víctimas de un piso a otro, con el claro objetivo de evitar una posible acción policial.

Finalmente, la operación culminó con la detención de todos los miembros de la organización, que finalizadas las diligencias oportunas, pasaron a disposición de la autoridad judicial, que dispuso el ingreso en prisión de todos ellos. Se pudo liberar a siete mujeres de nacionalidad extranjera víctimas de explotación, a las que proporcionaron todos los servicios y recursos de atención y protección especializados disponibles para garantizar su seguridad.

En cuanto a la proliferación de los pisos de alquiler en los que se ejerce, Mélida apuntaba que al ser pisos de alquiler, salvo alguna denuncia por parte de algún vecino o hecho similar que pueda llamar la atención, esta práctica otorga “una independencia importante al delincuente a la hora de cometer el delito porque no sabes si en esa casa está coaccionando o no a las mujeres a ejercer la prostitución.

A los cuatro detenidos, que se encuentran ya en prisión, la Policía les atribuye delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, contra los derechos de los trabajadores, delitos relativos a la prostitución, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y pertenencia a organización criminal.

Las víctimas han sido puestas bajo la protección de organizaciones especializadas en este tipo de situaciones, para ofrecer apoyo social, psicológico y laboral, además de un lugar provisional de residencia.