El nuevo arzobispo de Burgos: entrega, cercanía y gran formación

“Voy con gran ilusión y me pongo ya a vuestra total disposición”, señala Mario Iceta, quien pone a su Plan Pastoral marcado por la pandemia y los 800 años de la Catedral como prioridades en su inicio

Burgos y los burgaleses ya tienen nuevo pastor. Se trata del obispo de Bilbao, Mario Iceta, que este martes ha sido nombrado nuevo arzobispo de Burgos en sustitución de Fidel Herráez que ha estado casi cinco años al frente de la Iglesia burgalesa, a quien el Papa acepto hoy la preceptiva renuncia al cargo casi dos años después de haber sobrepasado los 75 años. De hecho, dicha preceptiva se la envió el sucesor de Pedro el 28 de julio de 2019 el mismo el día en el que cumplía esa edad límite que exige las leyes de la Iglesia o el Código de Derecho Canónico.

La noticia ha cogido un poco por sorpresa también a la Archidiócesis, teniendo en cuenta que el próximo año se celebran los 800 años de la Catedral de Burgos, y visto lo visto, se esperaba que Herráez pudiera aguantar al frente de la Archidiócesis al menos hasta después de esta importante efeméride para la capital burgalesa y sus habitantes.

Por tanto, desde este martes Fidel Herráez se convierte en administrador apostólico de la diócesis y Mario Iceta será arzobispo electo hasta su toma de posesión de la diócesis que tendrá lugar el 5 de diciembre en la Catedral de Burgos, cuando Herráez pase a ser arzobispo emérito de la diócesis.

"Alegraos porque la llegada de Iceta es un inmenso regalo para Burgos y los burgaleses que vais a salir ganando ya que es el obispo mejor preparado», ha destacado esta mañana el prelado saliente sobre su sucesor, nada más conocerse la notica.

Las personas, en el centro de todo

Iceta es una persona muy apegada al territorio donde se encuentre, muy cercana con la gente y especialmente con los que menos tienen y más necesitan, sobre todo en estos momentos de pandemia. En sus homilías siempre hay espacio para los más desfavorecidos y ante estos momentos de zozobra asegura que “Dios está ahí para ayudar porque nunca nos abandona” y pide a los fieles que reflexionen ante el momento histórico en el que vive el mundo y que no se dejen abatir por la desesperanza mientras que a las instituciones demanda que se impliquen más socialmente y pongan a las personas en el centro de sus actuaciones y decisiones para que nadie se quede atrás.

Iceta, que ha permanecido 12 años en la Diócesis vizcaína, oficiará una misa de acción de gracias en la catedral de Bilbao el 28 de noviembre. El Obispado de Bilbao señala que Iceta seguirá como Administrador apostólico en Bilbao hasta el día de su inicio de ministerio en Burgos, mientras que el prelado ha aprovechado también este canal de la Diócesis vizcaína para agradecer "los muchos dones” recibidos durante su “etapa vasca” y ha mostrado su deseo de servir con “plena entrega y afecto” a la “insigne y venerable Iglesia metropolitana de Burgos”, a cuyos fieles ha pedido también paciencia “porque los primeros andares siempre son inseguros y las primeras palabras vacilantes”.

“A la querida Iglesia de Burgos -señala en un saludo lanzado en un vídeo-, os quiero decir que aquí me tenéis, como soy y con lo que soy: mis escasos dones y mis muchas limitaciones. Un ministerio llevado en pobres vasijas de barro. Voy con gran ilusión y me pongo a vuestra total disposición. Me confío a la misericordia de Dios y a vuestra oración y benevolencia. Me entrego a vosotros sabiendo que piso tierra sagrada y que seréis una nueva bendición para mi vida. Tengo ganas de conoceros, ojalá calmada y personalmente a todos y cada uno”.

Su Plan Pastoral y la celebración del octavo centenario de la catedral de Burgos serán los ejes principales a corto plazo en la Archidiócesis burgalesa.

Nacido en Gernika (Vizcaya) el 21 de marzo de 1965, Mario Iceta fue nombrado obispo de Bilbao el 24 de agosto de 2010 y tomó posesión el 11 de octubre de ese mismo año.

Cursó Teología en la Universidad de Navarra y en el Seminario de Córdoba. El 16 de julio de 1994 fue ordenado sacerdote en la Catedral de Córdoba, diócesis donde se incardinó y ejerció los primeros años de ministerio sacerdotal.

Es doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra (1995), con una tesis doctoral sobre Bioética y Etica Médica. Es también doctor en Teología por el Pontificio Instituto Juan Pablo II para el estudio sobre el Matrimonio y Familia de Roma (2002) con una tesis sobre Moral Fundamental. También es Master en Economía por la Fundación Universidad Empresa de Madrid y la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (2004) y miembro de la Real Academia de Córdoba en su sección de Ciencias Morales, Políticas y Sociales. Fundador de la Sociedad Andaluza de Investigación Bioética y de la revista especializada bioética y Ciencias de la Salud (1993). El 24 de agosto de 2010 fue nombrado obispo de Bilbao.

Ha desempeñado diversos cargos pastorales como párroco, vicario episcopal y canónigo penitenciario. Ha sido profesor de Religión de secundaria y profesor de Teología en el Seminario de Córdoba; profesor asociado de Teología Moral Fundamental y Bioética en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra; profesor de Moral Fundamental y de Moral de la Persona y Bioética en el mismo Seminario.