El Museo Nacional de Escultura refresca la mirada hacia su colección permanente con un nuevo discurso y piezas adquiridas en los últimos años

Con el lema “Viejos maestros, distintos relatos, nuevos público”, el centro reformula siete de sus salas con obras de Luisa Roldán, Berruguete, Pedro de Mena y Diego de Siloé

La directora del Museo Nacional de Escultura, María Bolaños, presenta la intervención llevada a cabo en una selección de salas de la exposición permanente de este Museo, a la que asistió la delegada del Gobierno, Virginia Barcones, y el subdelegado Emilio Álvarez
La directora del Museo Nacional de Escultura, María Bolaños, presenta la intervención llevada a cabo en una selección de salas de la exposición permanente de este Museo, a la que asistió la delegada del Gobierno, Virginia Barcones, y el subdelegado Emilio Álvarez FOTO: mir_ical Agencia ICAL

La directora del Museo Nacional de Escultura, María Bolaños, que dejará el cargo por jubilación en apenas dos semanas después de trece años en el cargo, presentó hoy la remodelación parcial de la colección permanente del centro, que con el lema ‘El museo se renueva. Viejos maestros, distintos relatos, nuevos públicos’ saca a la luz algunos de los tesoros adquiridos por el Estado en el último lustro. Piezas no conocidas por el gran público de Berruguete, Pedro de Mena o Diego de Siloé lucen ahora espléndidas compartiendo protagonismo con pequeñas joyas como la escultura en barro de Luisa Roldán ‘Virgen con niño’, fechada a finales del siglo XVII, o con alguna de las obras que sorprendieron a propios y extraños hace dos años en la exposición temporal ‘Almacén’, una de las más visitadas de la historia del centro.

“En la colección reside la personalidad del museo y todo el peso de la propia institución. La instalación se había organizado en 2009, cuando el edificio fue rehabilitado y reformado en sus instalaciones y en su propio discurso. Era un montaje por tanto reciente, pero exposición permanente no significa inmovilidad ni estancamiento, porque el mundo cambia, y con él los museos y la historiografía”, apuntó Bolaños.

Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid
Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid FOTO: mir_ical Agencia ICAL

En declaraciones recogidas por Ical, recalcó que “en el ámbito de la escultura los últimos años se ha producido una renovación bastante interesante, porque ha sido un arte tradicionalmente muy relegado en el mundo académico o la propia universidad, pero se ha ido notando un interés creciente que se ha manifestado en aspectos como el precio de la escultura histórica o el interés de museos extranjeros por completar sus colecciones con obras escultóricas”, apuntó antes de reconocer que ahora “hay una mirada un poco más atenta a este mundo”.

Según comentó, el recorrido que históricamente se ha ofrecido por las salas del museo ha sido “histórico”, partiendo del final de la Edad Media para llegar hasta el siglo XVIII en la última sala. “El punto de vista era más histórico, casi cronológico, pero este nuevo planteamiento nos ha permitido incorporar la materialidad de la escultura, sus características puramente plásticas y formales, y atender a materiales escultóricos que tienen una personalidad muy fuerte, como es el caso del alabastro y el mármol, a los que hemos dedicado una sala, que introduce un aire nuevo en el recorrido del visitante, refrescando e introduciendo una sorpresa visual con este conjunto de obras”, señaló en alusión a la Sala 10, donde pueden contemplarse piezas del monumento funerario de Don Diego de Avellaneda, procedente del monasterio jerónimo de San Juan Bautista y Santa Catalina de Espeja (Soria), o del “sepulcro gemelo” del creado por Felipe Vigarny en 1531 para el obispo Alonso de Burgos, instalado en la capilla del propio Museo.

El todo y las partes

Así, a modo de “gran fábrica de la escultura”, exhiben la “deconstrucción o despiece de un retablo”, un tipo de obra muy característica de la escultura española que el visitante ha podido contemplar a lo largo de las anteriores salas, “siempre como un conjunto cerrado y construido”. “Queríamos despiezar los elementos y mostrar la riqueza que tiene la escultura para poder hablar lenguajes distintos y convertirse en ornamentación, acercarse a la pintura o cumplir un cometido principalmente narrativo”, señaló Bolaños.

Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid
Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid FOTO: mir_ical Agencia ICAL

Además de las tres salas dedicadas a la escultura del romanismo, el arte de la segunda mitad del siglo XVI (salas 11, 12 y 13), la 8b recupera cuatro piezas exhibidas durante 2019 en la muestra temporal almacén, en el Palacio de Villena, donde el espectador puede ensimismarse con la materia prima oculta tras el trabajo de los genios, manifestando al exhibir la parte trasera de esas piezas la fisicidad de la madera, su rugosidad y tangibilidad.

Una maestra excepcional

El segundo gran bloque de salas intervenidas, en el ala opuesto de la primera planta del Colegio de San Gregorio (salas 16, 18 y 19), concentra algunas de las nuevas adquisiciones realizadas en los últimos años por el Estado, con las que se ofrece una mirada renovada sobre las viejas devociones barrocas, sobre su dimensión popular y sus implicaciones políticas. En esos espacios, dominados por obras de maestros andaluces, se pueden contemplar “incorporaciones muy significativas”, de Pedro de Mena o de los hermanos García (inéditos hasta ahora en la colección).

La gran protagonista de esta apuesta es Luisa Roldán, “una verdadera excepción en la historia del arte europeo, porque así como conocemos a mujeres pintoras, el caso de escultoras es absolutamente excepcional, ya que son mucho más insólitos”. “La escultura es un oficio supuestamente más masculino con implicaciones de esfuerzo físico. Ella era hija del más importante escultor de la Sevilla de su tiempo, aprendió el oficio en su taller y se incorporó a la profesión de una manera natural, sin quebrar ninguna norma social. Se independiza abiertamente de su padre, se casó con otro escultor del taller, fue a Madrid y pasó a ser escultora de la Corte”, resumió Bolaños.

Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid
Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid FOTO: mir_ical Agencia ICAL

“Ella era muy versátil pero se especializó en una escultura singular, en barro, de pequeños conjuntos, dedicados sobre todo al tema de la maternidad. El Museo en este momento cuenta con una veintena de piezas suyas que aún no han podido ser instaladas en sala, porque deben pasar por un proceso de restauración y limpieza, pero esta remodelación nos ha permitido empezar a dedicarle una sala que irá completándose a lo largo del año”, señaló antes de comentar que su incorporación a la exposición permanente “singulariza al museo y a la colección”.

Impronta y huella

En la presentación de la renovación también intervino el director general de políticas culturales de la Junta de Castilla y León, José Ramón González García, que aseguró que María Bolaños “deja impronta y huella” tras su etapa al frente del Museo, al que ha convertido “en un centro de cultura de primerísimo orden, lleno de novedades siempre”. Así se evidencia en su opinión con la reformulación de la colección permanente hoy presentada, que consigue, a su juicio, que el visitante “vea las obras bajo una nueva luz, cambiando totalmente su mirada”. “Los museos son centros vivos, de cultura, conservación de bienes e investigación, pero deben suponer una experiencia enriquecedora para la ciudadanía, como aquí sucede”, sentenció.

Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid
Nueva intervención en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid FOTO: mir_ical Agencia ICAL

Por su parte, la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, agradeció la “trayectoria renovadora, intensa y excepcional” emprendida por Bolaños en el Museo, hasta convertirlo en “un lugar emblemático para España”, convirtiéndolo en “referencia con proyección internacional”. Tras recordar que los Presupuestos Generales del Estado para 2022 contemplan una inversión de 600.00 euros para avanzar en la rehabilitación y ampliación de la Casa del Sol, señaló que el actual subdirector del centro, Alberto Campano, será quien el próximo 1 de enero tome las riendas del Museo.