El último servicio del obispo de Salamanca a sus fieles

Monseñor Carlos López se despide de ellos como pastor de la Diócesis salmantina en una eucaristía de acción de gracias celebrada en la Catedral Nueva

El presidente de la junta, Alfonso Fernández Mañueco, asiste a la última misa de Monseñor Carlos López como obispo de Salamanca
El presidente de la junta, Alfonso Fernández Mañueco, asiste a la última misa de Monseñor Carlos López como obispo de Salamanca FOTO: David Arranz Agencia ICAL

No será hasta el próximo 9 de enero cuando Monseñor Carlos López deje su cargo y responsabilidad como pastor al frente del Obispado de Salamanca, momento en el que José Luis Retana será nombrado ese día como obispo de esta Diócesis, aunque también ostentará la de Ciudad Rodrigo.

Pero Monseñor López ha querido despedirse de sus fieles este domingo tras 18 años de fecunda labor pastoral en la que ha intentando escuchar, ser cercano y ayudar a los que tienen problemas además de propagar la palabra de Dios.

Lo hizo a través de una eucaristía de acción de gracias que se celebraba esta tarde a las cinco y con la presencia, entre otras autoridades, del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ex alcalde de la ciudad, y a quien le une una gran amistad con el prelado.

La eucaristía se concelebró junto al clero diocesano, y también se invitó a participar a toda la comunidad diocesana, con entrada libre hasta completar el aforo. En su homilía, el obispo se mostró “con un sentimiento semejante al que vivimos por primera vez el 2 de marzo de 2003″, fecha en la que tomó posesión.

El presidente de la junta, Alfonso Fernández Mañueco, asiste a la última misa de Monseñor Carlos López como obispo de Salamanca
El presidente de la junta, Alfonso Fernández Mañueco, asiste a la última misa de Monseñor Carlos López como obispo de Salamanca FOTO: David Arranz Agencia ICAL

E hizo referencia a cinco aspectos en su acción de gracias: “Las personas se suceden, la misión misma continúa”; " el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”; “la sabiduría de la cruz”, “bendecidos en Cristo damos gracias a Dios”; y " beneficiario y testigo de vuestra fe y amor”.

Carlos López Hernández nació en Papatrigo (Ávila) en 1945. Es diplomado en Liturgia por el Instituto Superior de Pastoral (1970). Es licenciado en Teología (1974) y doctor en Derecho Canónico (1982) por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 5 de septiembre de 1970. En enero de 2003, fue nombrado obispo de Salamanca. Es vice Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca desde 2015.

En la Conferencia Episcopal Española, es miembro de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura. También forma parte de esta comisión Jesús García Burillo, quien fue obispo de Ávila entre 2003 y 2018.