“Esto es desesperante”

Así califica la situación una ganadera zamorana que ha sufrido dos ataques de lobos en dos noches seguidas

Un ataque de lobos provoca la muerte de trece ovejas en una explotación en Villamar de la Ladre (Zamora)
Un ataque de lobos provoca la muerte de trece ovejas en una explotación en Villamar de la Ladre (Zamora) FOTO: ICAL Agencia ICAL

Si el jueves fue ya un día de sobresaltos para la ganadera de Villamor de la Ladre (Zamora) Arlety Nocedo por el ataque del lobo sufrido esa madrugada en su explotación de ovino, el viernes del sobresalto ha pasado a la desesperación al ser víctima de un segundo ataque. “Esto es desesperante”, ha declarado a Efe.

Natural de Cuba, aunque residente desde hace 23 años en la pedanía de Villamor de la Ladre, esta ganadera ha mostrado su impotencia ante las 28 ovejas muertas, 14 de ellas a punto de parir, y la treintena de heridas que han dejado los dos ataques como balance.

Pero el “festín” del lobo no acaba ahí, ya que la semana pasada también fue víctima de la lobada la explotación de otro ganadero de ovino de ese pueblo de la comarca de Sayago, de poco más de medio centenar de habitantes.

El saldo de cabezas de ovino a las que el lobo ha dado muerte entre la pasado semana y ésta es casi tan alto como el número de vecinos de esta localidad situada al sur del río Duero, con 53 ovejas muertas frente a los 59 habitantes censados.

Arlety Nocedo ha detallado que los ataques en su explotación se han producido en dos lugares distintos en los que guarda las ovejas, al tener las parideras en una zona más cercana al casco urbano, pero en ambas contaba con protección para evitar la entrada de cánidos.

Sin embargo, el refugio nocturno de las ovejas en parcelas delimitadas con muretes de piedra denominados cortinos en la zona y reforzados con una alambrada de espinos por encima no ha sido obstáculo suficiente para los depredadores.

La ganadera, que lleva nueve años al frente de su explotación de ovino de carne, ha reclamado una actuación inmediata por parte de la Administración para el control del lobo y que no se sigan produciendo más ataques.

Su malestar es patente ya que no sólo ha perdido 28 de sus 840 ovejas y tiene más de treinta heridas, sino que también debe sumar el perjuicio derivado de los abortos que sufrirán muchas de las ovejas parideras que aunque no fueron mordidas padecen el estrés del ataque.

Las indemnizaciones que pueda recibir por las cabezas muertas no compensarán los daños ya que “te pagan la oveja pero ¿y lo que viene detrás qué? Los abortos y otros daños derivados no cuentan”, ha explicado.

Por ello, ha asegurado que aumentar la protección del lobo e incluirlo en el listado Lespre supone “acabar con toda la ganadería” en explotaciones en extensivo como la suya.

Ha reclamado además un mayor control de la población lobera en Sayago, donde se han incrementado los ataques en los últimos meses, y si no se pone remedio a la situación “parece que trabajas para darle de comer a él”, ha sentenciado.