Política
Mañueco defiende la respuesta “desde el minuto uno y sin regatear ningún esfuerzo” ante una situación “nunca vista”
El presidente de Castilla y León asegura que su prioridad fue "proteger, por encima de todo, a las personas y sus propiedades"
Con un minuto de silencio por los muertos en los trágicos incendios forestales que están asolando este verano Castilla y León. Así comenzó el esperado pleno extraordinario en las Cortes regionales para explicar la situación y las actuaciones llevadas a cabo para paliar los efectos del fuego. El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, subió a la tribuna para ofrecer esas explicaciones, pero antes quiso trasladar su "cariño y gratitud infinita" a los fallecidos "luchando por defender esta tierra", y al operativo y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Durante su intervención Fernández Mañueco quiso dejar claro que la respuesta de la Junta de Castilla y León y del “buen operativo” fue “desde el minuto uno y sin regatear ningún esfuerzo”, ya que se ha enfrentado este verano a una situación “nunca vista” con la proliferación de incendios hasta sumar 348 en apenas 23 días.
El jefe del Ejecutivo autonómico reiteró que la ola sufrida este verano ha sido “extraordinaria y de extrema gravedad”, facilitada por unas condiciones meteorológicas “excepcionales” que aunaron altas temperaturas durante varias semanas consecutivas, baja humedad y fuertes y cambiantes vientos.
Un “cóctel perverso” que el presidente de la Junta recordó que “no ha sido exclusivo de Castilla y León” y que ha afectado también a países como Portugal, Francia o Grecia, territorios de los Estados Unidos como California, o comunidades españolas como Asturias, Madrid, Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia.
A todo ello se une “la mano del hombre” como causa del origen de los fuegos. Y es que el personal de la Junta tiene indicios de que al menos 72 de los 348 fuegos acaecidos este mes en la Comunidad fueron “presuntamente intencionados”, por lo que Mañueco espera que “caiga todo el peso de la ley sobre los incendiarios”.
La consecuencia final, según explicó Fernández Mañueco, ha sido que más de 141.000 hectáreas de Castilla y León se han visto afectadas por los grandes incendios, la mayor parte en las provincias de León y Zamora, y del total de hectáreas, el 31 por ciento pertenece a terreno forestal arbolado y el 43 por ciento a matorral, por encima del once por ciento de forestal desarbolado, el siete por ciento de pastizal y el ocho por ciento agrícola.
Ante esta situación “inédita”, el presidente volvió a defender la respuesta del operativo “desde el minuto uno, sin regatear ningún esfuerzo” y con “todos los medios previstos” tras el refuerzo del operativo en 2022, fruto del acuerdo suscrito con el Diálogo Social “que ha supuesto una profunda transformación del sistema de prevención y extinción de incendios” en Castilla y León, y una inversión de “casi cien millones de euros más” que al inicio de la legislatura.
“Pero hemos vivido circunstancias que han dificultado las labores de extinción hasta el límite de lo imposible”, confesó Fernández Mañueco, al señalar que “no solo hemos sufrido incendios de gran envergadura, sino en muchos sitios a la vez”.
Y es que “profesionales, expertos y los propios miembros de la UME han reconocido no haberse enfrentado jamás a una situación como la actual”, puntualizó Mañueco, que parafraseó a la ministra de Defensa, Margarita Robles, para señalar que “son unos fuegos de enorme voracidad, muy difíciles de extinguir e imposibles de controlar ni por tierra ni por aire”.
Todo ello para reiterar que el operativo de extinción de la Junta “logra hacerse con el control de los incendios si las condiciones meteorológicas acompañan, pero cuando hay circunstancias tan extremas como las que hemos vivido estos días, los fuegos quedan fuera de la capacidad de extinción y hacen baldías todas las técnicas conocidas”.
Justificó en ese sentido su petición al Gobierno de más medios del Ejército el pasado 15 de agosto, por las “circunstancias enormemente cambiantes” que llegaron a sumar hasta 20 incendios con Índice de Gravedad Potencial (IGR) de nivel uno y dos en la Comunidad aquella tarde.
El objetivo, apuntó, era que actuaran en labores logísticas, de refresco de perímetros y de vigilancia de rebrotes para permitir que los bomberos forestales pudieran destinarse a la primera línea contra el fuego, circunstancia que también motivó la reincorporación, el pasado 17 de agosto, de los técnicos y agentes medioambientales que disfrutaban de sus vacaciones o descansos “dada la necesidad creciente de personal técnico para la dirección de los incendios”.
Estas circunstancias llevaron al jefe del Ejecutivo autonómico a agradecer al operativo su lucha contra el fuego “sin descanso, sin tregua y sin cuartel” que demuestra que la Comunidad tiene, a juicio de su presidente, “un buen operativo, capaz de apagar casi 350 incendios en tres semanas, muchos simultáneos y de alto índice de gravedad”. “Defiendo y defenderé siempre su buen hacer y su magnífico proceder”, subrayó.
Operativo activo todo el año
Fernández Mañueco recordó además que el operativo “está activo las 24 horas del día, los 365 días del año y está integrado por 4.720 profesionales forestales” de los que, aseguró, más del 70 por ciento de ellos pertenecen al sector público, así como por 33 medios aéreos, 210 cuadrillas helitransportadas, 391 autobombas, 30 retenes de maquinaria y buldócer cortafuegos y 363 puestos y cámaras de vigilancia, hasta configurar “el mayor operativo que ha tenido nunca Castilla y León”.
No obstante, el presidente de la Junta se mostró dispuesto a seguir trabajando “en el seno del Diálogo Social” para avanzar en más mejoras que permitan “una mayor eficacia en la lucha contra el fuego”.
Proteger a las personas
Fernández Mañueco también explicó que “la prioridad del dispositivo de lucha contra los incendios forestales” fue “proteger, por encima de todo, a las personas” y se dirigió hoy a los ciudadanos damnificados por el fuego para garantizarles que “ni están solos ni les vamos a dejar solos”.
“Les aseguro que vamos a compensarles por todo el dolor y el daño sufrido”, declaró, para recordar que, desde la Junta, llevan “días trabajando para que todos recuperen la normalidad cuanto antes y la pesadilla vivida sea pronto solo un mal recuerdo”.
El presidente también informó de que las evacuaciones ordenadas se hicieron siempre “para garantizar la seguridad” de la ciudadanía afectada, bajo el prisma de que “lo material, aunque lleve tiempo, puede reconstruirse, pero cada vida humana es sagrada e irremplazable”, por lo que el objetivo principal del operativo fue “proteger a todos”. “Esa ha sido y será siempre nuestra prioridad”, reiteró.
En ese sentido, agradeció “de corazón” la comprensión, colaboración y paciencia de las personas que tuvieron que ser confinadas o evacuadas de sus pueblos por culpa de los incendios, y que el presidente de la Junta cifró en torno a las 20.000 al sumar la población censada de los 203 pueblos desalojados preventivamente durante todos estos días de agosto, 15.767 habitantes, con los visitantes veraniegos. Eso sí, Fernández Mañueco informó que ya no existe ninguna localidad desalojada en Castilla y León.
Además, informó de la emisión de un total de 12 mensajes masivos a la población a través de la herramienta ES-Alert, “para reforzar su seguridad y protección”, y la coordinación de la emisión de alertas conjuntas con Asturias y Cantabria para los municipios que comparten el Parque Natural de los Picos de Europa.
Nuevo decreto
El presidente también se refirió a las actuaciones que con rapidez han llevado a cabo, así como la estrategia a seguir. En este sentido, anunció, para la próxima semana, la aprobación del proyecto de decreto para regular la planificación y la ordenación forestal de los montes de la Comunidad.
Fernández Mañueco que este texto ha sido "trabajado durante mucho tiempo" y que servirá "para mejorar la gestión de los montes y mantenerlos más limpios". El jefe del Ejecutivo autonómico añadió que este decreto desarrollará el inventario forestal continuo y facilitará el aprovechamiento sostenible, la conservación y el desarrollo rural, entre otras iniciativas que ha anunciado para los próximos meses, especialmente en materia de prevención de incendios.
Sobre las medias que ya están en marcha, el presidente también avanzó su intención de abrir “desde ya” un “extenso diálogo” con todos los sectores y representantes de la sociedad para que aporten ideas de cara a mejorar la prevención de incendios, y avanzó la aprobación, la próxima semana, de un decreto para regular la planificación y ordenación forestal de los montes de Castilla y León.
El jefe del Ejecutivo autonómico se comprometió a escuchar “a todos” los que tengan “algo que decir” para la mejora en la prevención de incendios, generando escenarios de encuentro que sirvan para poner en marcha “iniciativas útiles” para una mejor gestión preventiva de los montes de la Comunidad.
Así, y tras iniciar hoy ese diálogo en las Cortes regionales con los partidos de la oposición, la Junta continuará con agricultores, ganaderos, el sector forestal, empresas de nuevas tecnologías, universidades, colegios profesionales, administraciones públicas y agentes del Diálogo Social para buscar “una respuesta conjunta” a los eventos “extraordinarios” a las que se va a enfrentar la lucha contra el fuego “en años venideros”.
Fernández Mañueco también destacó la actualización del Infocal, la modificación de la ley de montes y el decreto de aprovechamiento para mejorar la prevención, la puesta en marcha de la plataforma Inforcyl como muestra de “transparencia”, el desarrollo de un sistema informático para el cálculo del riesgo y el análisis de los incendios, la plataforma para el seguimiento satelital de los fuegos y la implementación de una plataforma autonómica digital para ayuntamientos y diputaciones, entre otras medidas.
De cara al futuro, aseguró que se reforzará la perspectiva preventiva contra incendios en las convocatorias de ayudas al territorio rural, se continuará fomentando la extracción de biomasa de los montes y se completará la vigilancia digital del entorno rural.
Asimismo, avanzó que, en las próximas semanas, se pondrá en marcha un plan especial de restauración forestal que estará destinado “no solo a las zonas afectadas por los incendios” de la ola de este verano, sino a “potenciar la acción restauradora de la Junta” con carácter general.
En cuanto al “plan integral” de recuperación de las zonas afectadas, aprobado en el Consejo de Gobierno extraordinario de la pasada semana, y que Fernández Mañueco definió como “ágil y amplio”, recordó que cuenta con 45 medidas por un importe inicial de 114 millones que cuenta con ayudas directas para los afectados, medidas inmediatas de recuperación de infraestructuras públicas y un plan especial para Las Médulas.
Entre las primeras, el presidente informó que la Junta trabaja ya en el desescombro de 23 de localidades con 42 viviendas afectadas, así como otras 155 edificaciones de distinto tipo. Además, el Gobierno autonómico ha aprobado ya ayudas para la reparación de edificaciones y enseres por valor de 255.000 euros.
Se ha autorizado, asimismo, el pago de la ayuda de 500 euros a 69 familias evacuadas; se ha gestionado el suministro de más de 2,7 millones de kilos de forraje y pienso para alimentar a 40.000 animales; se han aprobado 460 ayudas de 5.500 euros para agricultores y ganaderos afectados; se informaron favorablemente 14 peticiones, por valor de 77.000 euros, para compensar las pérdidas de los negocios de las localidades evacuadas, y se ha aprobado un paquete de ayudas de 2,4 millones para la contratación de, al menos, 210 desempleados en 107 ayuntamientos afectados.
Intervención especial en Las Médulas
Finalmente, Fernández Mañueco se refirió al programa especial de intervención en Las Médulas que, además de recuperar los elementos dañados, pretende dar “un nuevo impulso y proyección de futuro” a un bien catalogado como Patrimonio de la Humanidad en el que ya se han realizado las primeras visitas técnicas para realizar un diagnóstico.
El programa, como especificó hoy el presidente de la Junta, incluye la recuperación del Mirador de Orellán, el Aula Arqueológica, la Pasarela-Mirador Valiñas Norte y el edificio de acceso a las galerías, así como los trabajos de limpieza y recuperación de masa forestal, pero también desarrolla un nuevo modelo de proyección de Las Médulas que incluirá imagen de marca, red de infraestructuras, oferta de actividades y vínculo con el entorno rural para “construir un relato renovado” que convierta este paraje en “un ejemplo internacional de regeneración patrimonial, cohesión territorial y dinamización económica”.
El presidente de la Junta cerró su intervención lamentó que “mientras alcaldes, concejales de todos los partidos políticos, trabajadores, servidores públicos de distintas administraciones y vecinos de los pueblos hacían frente a la tragedia, hombro con hombro, otros se esmeraban en sacar provecho político”.
A pesar de ello, Fernández Mañueco comprometió todo el esfuerzo de su Gobierno a “trabajar para vencer el fuego, proteger a las personas y articular la recuperación. En esta tarea, por difícil que sea, nos encontrarán siempre, esforzándonos todos para que la recuperación sea rápida y alcance los fines pretendidos”.