La colección de arte que compró Puigdemont

El fondo creado por el crítico Rafael Santos Torroella contiene obras de Picasso, Dalí, Miró, Lorca o Picabia

El fondo está formado por 1.204 piezasVíctor Fernández (nombre del dueño)Víctor Fernández

Desde hace algún tiempo, el Museu d’Història de Girona guarda en un almacén un importante fondo de arte que nadie puede ver. Se trata de la colección creada por el historiador y crítico de arte Rafael Santos Torroella a lo largo de su vida donde pueden encontrarse pintura, dibujo y escultura de algunos de los nombres más destacados de la vanguardia artística. A día de hoy se sigue catalogando este fondo por el que el Ayuntamiento de Girona ha pagado 3,9 millones de euros a los herederos de la viuda de Santos Torroella.

La colección contiene dos dibujos del joven Picasso en sus años de Barcelona, además de una pequeña obra realizada por ceras de colores por el genio malagueño y dedicada a Santos Torroella. El crítico de arte mantuvo una larga y estrecha amistad con dos de los nombres más importantes del arte del siglo XX: Joan Miró y Salvador Dalí. Del primero fue el responsable de la publicación de la primera monografía que se le dedicó y que editó su sello Cobalto bajo la autoría de Juan Eduardo Cirlot, así como de la histórica exposición que se celebra en Barcelona en 1949. Del rastro de aquella amistad quedan un par de dibujos del Miró anterior a la guerra, así como un gouache de los años 50, así como alguna obra gráfica.

Santos Torroella está considerado como uno de los principales estudiosos de Salvador Dalí a quien dedicó no pocos ensayos como “La miel es más dulce que la sangre”, “Dalí residente”, “Dalí. Época de Madrid” o “Los putrefactos”. En la colección podemos encontrar desde un óleo de un jovencísimo Dalí pasando por un “cadáver exquisito” en el que intervinieron el artista de Figueres, además de Gala, André Breton y Valentine Hugo, así como algún dibujo de los años 20.

Precisamente de este último periodo son algunos de los tesoros de la colección, como numerosos originales de Rafael Barradas, entre ellos el óleo “De Pacífico a Puerta de Atocha", además de algún retrato de la actriz Catalina Bárcena; un retrato a la manera de Ingres por Juan Gris de uno de los integrantes de los Ballets Rusos; originales de Emili Grau Sala, Ángeles Santos, Isidre Nonell, Ricard Opisso, Rafael Alberti, Modest Urgell, Ricardo Zabaleta y otros. Una mención aparte la merecen dos obras fundamentales como son la diana que Francis Picabia realizó para su exposición en Dalmau o el dibujo “El viento este”, original de Federico García Lorca.

En la colección tampoco faltan algunos ejemplos del arte posterior a la Guerra Civil, especialmente con la aparición de grupos como Dau al Set o El Paso. Del primero tenemos originales de Tàpies o Ponç, como el retrato que dedicó este último a Joan Brossa. Hay obra de este periodo de nombres históricos como Maruja Mallo, Ramón Gaya o Eduardo Chillida.

Quedan por catalogar a día de hoy la biblioteca de Santos Torroella en la que hay numerosas revistas de la Generación del 27 o editadas por Juan Ramón Jiménez y que el crítico de arte adquirió a Adriano del Valle, así como varios libros de artista como “Los cantos de Maldoror”, ilustrados por Dalí de la mano de Skira. El archivo es otro de los aspectos importantes de este fondo, en el que se encuentran, además de los papeles personales de Santos Torroella, las cartas manuscritas que Lorca envió a Pepín Bello o los documentos del galerista Josep Dalmau.

Desde que todo el conjunto fue adquirido por el ayuntamiento que dirigía Puigdemont, no se ha expuesto en Girona ninguna pieza.