Coronavirus

“Nueva normalidad”: Los autocines buscan recuperar su espacio perdido

El sábado la localidad de Golmés abrió nueva etapa con todas las entradas vendidas y 190 personas dispuestas a disfrutar de la proyección de “Joker”

El espacio preparado para ver la película en los nuevos autocines
El espacio preparado para ver la película en los nuevos autocines FOTO: OSCAR CABRERIZO La Razón

El cine en pantalla grande sigue siendo irremplazable. Una película es en sí misma es en esencia una redimensión de la vida natural de las personas, así que sólo tiene sentido si se ve redimensionada en una pantalla gigante. Por eso, en la era digital y las plataformas de streaming, el cine todavía tiene sentido, porque es a través de la pantalla gigante en donde tiene su verdadera razón de ser. Ahora que por culpa del coronavirus todas las salas están cerradas y piensan cómo podrán ser rentables si se limitan a la mitad de su aforo, en la pequeña localidad de Golmés, en Lleida, han encontrado la solución perfecta hasta que la vida vuelva a su cauce, recuperar los autocines.

El pasado sábado reabría con gran expectación el único autocine que sigue abierto en Cataluña. Con una pantalla gigante de 10 metros de ancho, y un espacio de grandes proporciones, hasta 190 personas pudieron disfrutar de la proyección de “Joker”, una de las grandes películas de 2019 que le valió a Joaquin Phoenix el Oscar al mejor actor. El éxito de la experiencia fue tal que ya han agotado las entradas para la siguiente convocatoria, el viernes y sábado de la semana que viene.

El espacio es un descampado que servía de parking a lo que antes era la discoteca “Big Ben", el mayor club de toda Europa en su época y que capitalizó el ocio nocturno sobre todo en los 80 y 90. Gracias al iniciativa del ayuntamiento de la localidad, la empresa exhibidora de cine Circuir Urgellenc y el restaurante Resquitx, se ha puesto en marcha un ambicioso proyecto que quiere devolver al cine al lugar que nunca debió abandonar, la pantalla grande.

Los coches que entraban en el descampado, limitados a la mitad de su aforo, con una distancia entre coches mínima de 2 metros y medio, sintonizaban una frecuencia de radio donde podían oír el audio de la película a la perfección y dejarse arrollar por la historia del joker. Un total de 190 personas, de las 200 que estaban permitidas al no haber podido entrar Lleida en la fase 2, fueron los primeros afortunados de esta nueva experiencia que incluía una food truck donde poder adquirir palomiras, bebidas o bocadillos.

La experiencia, según los espectadores, ha sido muy satisfactoria. “Es una iniciativa temporal y excepcional”, recordó ayer el alcalde de Golmés, Jordi Calvis, quien recordó que de momento el autocine estará abierto todos los viernes y sábados del mes de junio y que ya se verá que sucede cuando, poco a poco, se vaya recuperando la normalidad. El precio de la entrada es de cinco euros, el 20 por ciento del cual se dona a diferentes instituciones sanitarias de la comarca.

La próxima semana se podrán ver dos películas de gran éxito que nunca está de más recuperar. El viernes le tocará el turno a “Tiburón”, la película de 1975 que convirtió a Steven Spielberg en director de referencia. Ver al tiburón en una pantalla de diez metros es auténticamente escalofriante. El sábado le tocará el turno a una comedia familiar que hacía las delicias de grandes y pequeños justo antes de la irrupción del coronavirus, "Las aventuras del Dr. Doolittle. Protagonizada por Robert Downey Jr., esta comedia de aventuras es todo un espectáculo visual. Quien quiera ir y probar la experiencia sólo tiene que hacer su reserva de entradas a la web www.resquitx.com/autocine.

La velada se realizó sin ningún incedente, con el público siempre muy cívico, respetando todas las medidas de seguridad, y todos salieron encantados de esta nueva y vieja forma de ver cine. Los autocines llegaron a la cúspide de su popularidad en los años 50 cuando en Estados Unidos había más de 4.000 espacios dedicados a este tipo de actividades. Películas como “Grease” o “American Graffiti” los popularizaron para todas las generaciones, y ahora, con las problemáticas asociadas con el coronavirus, parece una oportunidad única para que vuelvan.