La Fiscalía archiva la investigación a Josep Pàmies por promover el clorito de sodio contra el covid-19

Considera que no resultan acreditados los delitos contra la salud pública y publicidad engañosa

El agricultor Josep Pàmies, en pleno experimento
El agricultor Josep Pàmies, en pleno experimentoLa razónLa Razón

Nuevo episodio de los ya numerosos encuentros y desencuentros del polémico agricultor leridano Josep Pàmies con la Justicia. La Fiscalía Provincial de Lleida ha archivado las diligencias de investigación abiertas tras las denuncias de colectivos de médicos contra él y la cooperativa Dolça Revolució, por promover como tratamiento del coronavirus el clorito de sodio, conocido como Miracle Mineral Solution (MMS), al no resultar acreditados los delitos investigados contra la salud pública y publicidad engañosa.

La Fiscalía Superior abrió en marzo de este año una investigación por estos mismos hechos. Precisó que se trató de una apertura de diligencias de investigación, pero finalmente se inhibieron al Ministerio Público de Lleida, que es competente para investigar estos hechos.

Anteriormente, el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña había presentado una denuncia por un presunto delito contra la salud pública y otro de publicidad engañosa por difundir en redes la supuesta idoneidad del clorito de sodio en el tratamiento del covid-19.

La Fiscalía ha asegurado ahora que “no consta acreditado que los denunciados fabriquen o vendan el producto denominado MMS, ni que publiciten su venta en el mercado”.“Tampoco se ha constatado que elaboren, despachen, suministren o comercien con dicho producto”, ha añadido. .

El Ministerio Público señala que el producto denominado MMS consiste en una solución de clorito sódico que se hace de manera artesanal y que en diligencias practicadas no se ha podido intervenir y analizar producto MMS a los denunciados, “lo que sería preciso para concretar la naturaleza, composición, niveles o porcentajes concretos de dióxido de cloro empleados y los efectos exactos de dichas dosis, mezcla o solución que presuntamente elaboran y comercializan”.

"Al no haberse podido intervenir el producto, no se ha podido justificar el perjuicio en forma de riesgo para la salud de los consumidores", resalta la Fiscalía que apunta también que no constan denuncias por delitos de lesiones o estafa.

En los correos electrónicos remitidos a los colegios de médicos de toda España instando a que los profesionales de la salud recomienden el producto que publicitan, Fiscalía no aprecia “delito de coacciones por no tener la intensidad suficiente para que accedan a las pretensiones de los denunciados”.

Han presentado denuncias el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, ante la Fiscalía General del Estado; el citado Consejo del Colegio de Médicos de Cataluña, y el Colegio Oficial de Médicos de Alicante ante la Fiscalía Provincial de Alicante.

Pese a tener tres expedientes abiertos por la conselleria de Salud y haber sido multado con 690.000 euros por promocionar productos a base de plantas para curar enfermedades y el uso del citado y polémico MMS para sanar el autismo, en marzo Pàmies ya volvió a atacar. Lanzó varios vídeos en los que afirmaba que el COVID-19 puede ser curado en 24 horas con MMS.

YouTube eliminó de su web algunos de los videos del agricultor, pero siguió publicando otros nuevos en los que volvió a insistir con un supuesto método medicinal a partir de un derivado de la lejía, prohibido por la Agencia Española de Medicamentos desde hace diez años.

Desde su web Dolça Revolució, Pàmies defiende “autodefendernos del Coronavirus y de los Gobiernos que siguen “sospechosamente” el guion del Foro de Davos y sin tener ninguna solución médica, desprecian todo lo que viene como alternativa desde la Sociedad”. En este sentido, insisto con el dióxido de cloro, pese a estar prohibido como método medicinal. Igualmente sostiene que el 80 por ciento de los positivos por coronavirus en China son falsos y, probablemente, también en España. Son teorías de la conspiración con las que este agricultor vuelve a ofertar unas soluciones que han sido condenadas por la Generalitat.