La jefa de las Malasmadres: «Con más medidas de conciliación, el 68% de las mujeres hubiéramos tenido más hijos»

Entrevista a Laura Baena, del Club de las Malasmadres, que acaba de publicar una encuesta para saber cómo concilian las familias españolas

La Asociación ‘Yo no renuncio’, del Club de las Malasmadres, ha impulsado la encuesta ‘Las invisibles’, en la que han participado 94.182 mujeres, con el fin de conocer cómo concilian las familias españolas.

–¿Por qué han titulado la encuesta como ‘Las Invisibles’?

– La encuesta pone el acento en la invisibilidad de las mujeres en tres ámbitos: el mercado laboral, en el que la maternidad sigue siendo un motivo de discriminación y las mujeres estamos atrapadas en medidas de conciliación que no funcionan; el hogar, donde no existe la corresponsabilidad; y la sociedad, que aún mantiene el mito de la madre perfecta.

–¿Los datos de la consulta confirmarían que la vida laboral de las mujeres es una de las causas de la baja natalidad española?

– Una de las conclusiones es que renunciamos a tener hijos por nuestra vida laboral. De hecho, la encuesta revela que el 68% de las mujeres hubiéramos tenido más hijos si contáramos con más medidas de conciliación. Queda claro que el tener o no hijos no solo es una decisión libre y personal, sino que hay muchas renuncias por falta de conciliación, No es posible que para ser madre tengamos que pedirnos una excedencia, reducir la jornada laboral... porque además todo ello nos repercute a nivel económico. La tasa de fecundidad está bajando y no es porque el mundo haya cambiado y las mujeres prioricemos otras cosas.

–¿Es una realidad la dificultad de la mujer trabajadora a la hora de poder disfrutar de una jornada intensiva o ajustada a sus horarios?

–Como revela la encuesta, solo el 16% de las madres trabajadoras tienen jornada intensiva. Es necesario repensar el modelo de trabajo que tenemos en España. Es necesario ir hacia un modelo productivo de flexibilidad y centrado en el trabajo por objetivos. En España, las empresas con medidas de conciliación son muy pocas; no hay voluntad empresarial, porque tampoco hay apoyo gubernamental.

–Además, según esta encuesta, ¿una vez la mujer es madre, dicha maternidad le penaliza en su carrera profesional?

–Ya habíamos visto en estudios anteriores que siete de cada diez madres renuncian a su carrera profesional, pero ahora, esta encuesta revela además que una de cada tres ha sufrido discriminación laboral derivada de su maternidad. Y son datos previos a la pandemia, imagínate como será ahora. La maternidad no te invalida como trabajadora, pero no se está permitiendo que ésta se apoye a nivel social y laboral y ahí es donde debe entrar la regulación.

–¿Qué alternativas encuentran las mujeres para poder conciliar vida laboral y familiar? ¿Quizá una solución es hacerse autónomas?

– El 40% de las madres que emprendemos lo hacemos para poder conciliar, puesto que ésta es una de las únicas medidas que te lo permite en cierta manera. Pero no nos engañemos, la principal medida de conciliación son los abuelos y abuelas. De hecho, cuando un niño se pone enfermo, en el 38% de los casos son las mujeres las que interrumpen su jornada laboral para hacerse cargo del crío, por delante de los abuelos (36%) y solo en el 8% de los casos es el padre el que atiende al menor. Además , hay que tener en cuenta que siete de cada diez mujeres se sienten solas en la crianza de los hijos

–¿Cómo afronta la madre trabajadora la vuelta al colegio, con la posibilidad de tener que aislar a sus hijos por casos de coronavirus?

– Es desesperante. Sabemos de muchas madres que no han podido dejar a sus hijos con los abuelos y éstos se han tenido que quedar solos en casa y otras se han visto obligadas a elegir entre trabajar para poder comer o atender a sus hijos. En este caso y en el momento actual en el que nos encontramos, es fundamental el teletrabajo por imperativo legal y, paralelamente, es alarmante que no se haya aprobado aún la baja por cuarentena preventiva. Se apela a la responsabilidad de las familias para frenar al virus, pero ¿dónde queda la responsabilidad de la administración?

–¿El teletrabajo podría ser una herramienta de conciliación?

–Es una gran medida que podría ayudar a la conciliación, pero hemos de hablar de corresponsabilidad social, las empresas han de ayudar. Nostras somos partidarias del teletrabajo semipresencial para que las mujeres no se queden fuera de la toma de decisiones, pero es importante que éste tenga perspectiva de género para que no solo sea una medida que adopten las mujeres y que no tenga carácter voluntario, no puede dejarse en manos de un acuerdo entre trabajador y empresa. Hay que regular el teletrabajo, pero como un derecho de los trabajadores y eso no se ha hecho. El teletrabajo es una buena opción para conciliar cuando se basa en la confianza y en la flexibilidad de horarios.

–¿Qué medidas proponen para potenciar la conciliación de la mujer y favorecer también su carrera laboral?

– El siguiente paso después de este estudio es pasar a la acción. Reclamamos un Plan Nacional de Conciliación, pero hasta entonces, en la situación actual, es imprescindible activar ya cuatro medidas urgentes: una ayuda económica a las familias para poder contratar a cuidadores, la baja por cuarentena preventiva de los hijos, asegurar una reducción de jornada sin pérdida salarial y el teletrabajo por imperativo legal durante estos meses. El problema es que la conciliación está en tierra de nadie, porque cada una de estas medidas depende de un ministerio diferente, de manera que es necesaria una mesa de diálogo para la conciliación.