Sociedad Civil Catalana inicia una campaña para movilizar a los votantes no independentistas el 14-F

Bajo el lema “Si tú no votas, lo volverán a hacer”, llama a vencer la abstención y a apoyar opciones constitucionalistas en las próximas elecciones

Sociedad Civil Catalana (SCC) ha puesto en marcha la maquinaria electoral con la vista puesta en los comicios que previsiblemente se celebrarán el próximo 14 de febrero para luchar contra la abstención y movilizar el voto no independentista. Bajo el lema “Si tú no votas, lo volverán a hacer”, la iniciativa interpela a todos aquellos votantes que optaron en 2017 por opciones constitucionalistas y “ahora se plantean la abstención electoral” de cara a la próxima cita con las urnas,

“Se dan las condiciones objetivas para una derrota del independentismo. Los catalanes estamos hartos del ‘procés’ y somos conscientes de que nos ha llevado a una clara decadencia. Pero es necesario ir a votar y convertir el hartazgo en votos de cambio”, ha asegurado el presidente de SCC, Fernando Sánchez Costa, a través de un comunicado.

En este sentido, el objetivo de la iniciativa no es decir “a quién o qué votar” sino poner “a todos los catalanes ante su responsabilidad histórica y animarles a participar en las elecciones, porque Cataluña se juega el futuro de una generación”. La campaña da una vuelta al conocido mensaje del independentismo de “lo volveremos a hacer”, ya que los carteles incorporan, junto a una imagen de Cataluña deshaciéndose, los verbos “fracturar”, “enredar”, empobrecer" y “discriminar”.

“Cuando empiece el período electoral y la campaña propiamente dicha, nosotros desapareceremos. Será la hora de los partidos”, ha señalado Costa. La acción de Sociedad Civil ha dado comienzo con la colocación de diversos carteles en las estaciones principales del metro de Barcelona y está previsto extenderla la semana que viene a las calles de Girona, Lleida y Tarragona y a finales de mes a todo el área metropolitana y la Cataluña interior.

El frente constitucionalista

Se da la circunstancia de que la iniciativa de Sociedad Civil llega con el inicio de una larga precampaña que desembocará en la convocatoria automática de elecciones fijada por Roger Torrent para el próximo 14 de febrero a falta de oficializarse. Tras la inhabilitación de Quim Torra, el constitucionalismo rechazó presentar un candidato alternativo a la investidura -un órdago de Ciudadanos- al no contar con la mayoría parlamentaria suficiente ni con los “comunes” y al dar por buena la fecha del 14-F.

Una circunstancia que radiografía la situación actual de las fuerzas constitucionalistas en Cataluña: Cs lleva semanas pidiendo con insistencia un pacto con PSC y PP para ir conjuntamente a las urnas y esquivar así el batacazo que auguran las encuestas para el partido naranja. Los socialistas han rechazado de plano esta opción y el PP también recela vistos los resultados en País Vasco y el acercamiento de Cs al PSOE de Pedro Sánchez, con los presupuestos en el horizonte.

Sin embargo, las tres fuerzas deberán enfrentarse a los fantasmas de la abstención -en 2017 se beneficiaron de la enorme movilización a raíz del estallido del “procés”, especialmente la formación naranja- y a la endiablada aritmética parlamentaria, con mayoría absoluta actual para el independentismo.