Multas de 300 hasta 6.000 euros por saltarse el toque de queda en Cataluña

Las excepciones serán las urgencias, motivos laborales y el cuidado a la gente mayor

El conseller de Interior, Miquel Samper, atendiendo a los medios de comunicación. EFE/ Quique GarcíaQuique GarcíaEFE

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha hablado sobre un cada vez más probable toque de queda en Cataluña, lo que significaría aumentar de nuevo las restricciones en todo el territorio, aunque esta será sin duda una de las más polémicas.

En entrevistas telefónicas de esta mañana del sábado 24 de octubre, Sàmper ha avanzado que las restricciones por el toque de queda irán acompañadas de un fuerte dispositivo policial encabezado por los Mossos d’Esquadra. Ha anunciado que esta medida “estará rigurosamente controlada”.

Saltárselo forma parte del derecho administrativo y no penal, tan sólo se contemplan multas económicas. Están marcadas desde el mínimo al máximo.

Todos aquellos que se salten el toque de queda se exponen a una multa a partir de los 300 euros que puede llegar hasta los 6.000. En este caso extremo, Sàmper considera que se darán a aquellas personas reincidentes o que muestren desobediencia cuando los Mossos les hagan el aviso. Por desobediencia también se entiende negarse a las autoridades o recriminar ser multados. Sàmper anuncia que “habrá muchos dispositivos en la calle”. Aunque ha repetido que no habrá detenciones por esta causa.

Antes de todo ello, deberá ser el Procicat quien acabe de ultimar los detalles del horario del toque de queda, aunque todo apunta a que será de 12 a 6 de la mañana. La duda es el cierre de los locales, que podría avanzarse hasta las 22 horas. En este sentido, la consellera de Salud, Alba Vergés, ha comentado en otra entrevista que podría ser a las 22 horas, pero la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha apuntado más bien a dos horas más tarde.

Por todo ello, Sàmper pide que haya un cambio de hábitos y se apueste por horarios “más europeos”. A modo de ejemplo ha citado la hora de cena pero también las actividades culturales. De hecho, muchas carteleras de acontecimientos marcan una hora de finalización de sus espectáculos que superaría los horarios que se están planteando.

Las restricciones quedarán detalladas y, como siempre, habrá justificantes que los ciudadanos tendrán que llevar encima si necesitan salir durante el toque de queda. Pueden ser situaciones por y para motivos laborales, cura de menores o personas dependientes, entre otros. Pero también puede volver a abrirse el debate de sacar a pasear el perro. Sàmper no descarta que se tenga en cuenta esta actividad ya que es una necesidad que tiene el animal: “El toque de queda podría exceptuar sacar el perro”. Ahora bien, también pide responsabilidad y no sacarlo “cinco veces o un peluche” como se vio en la primera ola.