El conseller de Trabajo se atrinchera en el cargo pese a las peticiones de la oposición para que dimita

Chakir El Homrani pide disculpas por la gestión de las ayudas a los autónomos y ha aducido que no supieron “calibrar” la alta demanda que hubo

El conseller de Trabajo, Chakir El Homrani, durante el pleno del Parlament que acoge una nueva sesión de control al gobierno de la Generalitat, tras los últimos ceses en el departamento de Trabajo, que han llevado a la oposición a exigir su dimisión. EFE/Quique GarciaQuique GarciaEFE

La polémicas en torno al conseller de Trabajo y Asuntos Sociales de la Generalitat, Chakir El Homrani, se han convertido en una constante durante toda la legislatura. Sin embargo, nunca, hasta ahora, había estado en la cuerda floja y bajo tanta presión. Hoy, de nuevo, ha sido el protagonista en la sesión de control al Govern y le han llovido numerosas críticas, así como peticiones de dimisión: en concreto, dos. Por parte del PSC y por parte de Catalunya En Comú Podem; pese a ello, El Homrani se atrinchera en el cargo y ha pedido disculpas por la gestión de las ayudas a los autónomos de la semana pasada.

Así, el conseller ha aducido que no supieron “calibrar” que las ayudas a los autónomos “tendrían una respuesta como la que ha tenido” y ha explicado que están trabajando en un nuevo modelo para apoyar a los trabajadores por cuenta propia. “Pedimos disculpas a todas las personas a las que generamos una ola de insatisfacción”, ha asegurado, después de que el sistema de reparto estuviera mal diseñado -se asignaban por orden de petición, lo que hizo colapsar la web por la avalancha de demandas- y fuera insuficiente -se distribuyeron 10.000 ayudas para un colectivo formado por 540.000 personas-.

El Homrani ha evitado asumir responsabilidades propias, aunque sí ha decidido hacer cambios en su departamento y ha relevado a la cúpula. El Govern nombró ayer a Oriol Amorós como nuevo secretario general del departamento en sustitución de Josep Ginesta, mientras que Enric Vinaixa asume las funciones de director general de Relaciones Laborales, Trabajo Autónomo, Seguridad y Salud Laboral. Los cambios en el departamento de Trabajo implican también el nombramiento de Marta Cassany como nueva secretaria de Asuntos Sociales y Familias, en sustitución de Francesc Iglesies. “Toca renovar y reforzar”, ha destacado hoy El Homrani sobre los cambios.

Pol Gibert (PSC) ha pedido ir más allá de estos cambios y ha reclamado al conseller que dé un paso al lado. “Es mucha gente la que depende de sus decisiones y mucha gente vulnerable depende de su capacidad. Hacer dimitir a quien usted mismo escogió no creo que sea suficiente para la gente que ha sufrido sus errores. Dé un paso al lado y deje de acumular titulares”, ha exigido Gibert, quien ha recordado las numerosas polémicas que ha acumulado el conseller, como las becas comedor, la gestión de las residencias durante la primera ola de la pandemia, el teletrabajo y ahora los autónomos.

Lucas Ferro (Catalunya En Comú Podem) ha recordado a El Homrani que el Gobierno ha apostado por una política económica expansiva y la Generalitat ha recibido ya 1.500 millones de euros del fondo Covid y recibirá 3.200 millones de euros, además de disponer de 900 millones de euros de superávit y no estar atada al objetivo de déficit. “Han tenido la desvergüenza de dedicar solo 20 millones euros, el 2% de lo que tenían a rescatar al medio millón de autónomos”, ha afirmado Ferro, cuyo partido ya pidió ayer la dimisión del conseller. “Unas ayudas que, aparte del ridículo informático, solo han llegado a 1 de cada 10 autónomos”, ha añadido y se ha preguntado qué falla, dirigiéndose al conseller: “Su incompetencia para gestionar recursos públicos o la política económica de seguir defendiendo contener el déficit y abandonar a los trabajadores”. Finalmente, ha ironizado sobre cargar la culpa a Madrid, un hábito del independentismo para sacudirse la responsabilidad, y ha recordado que el conseller ha tenido que cesar a la cúpula de su departamento y le retiraron las competencias en la gestión de las residencias durante la primera ola.