14-F

El PSC mira a izquierda y derecha para muscular su candidatura

Los socialistas catalanes han entablado conversaciones con distintos partidos pequeños para incorporarlos. Entre ellos, la Lliga Democràtica, Units o Lliures

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta
El primer secretario del PSC, Miquel IcetaServicio Ilustrado (Automático)PSC

El PSC, al alza en todas las encuestas, ya ha diseñado su programa electoral, pero todavía tiene que definir su candidatura. De hecho, en torno a la candidatura, que estará liderada por Miquel Iceta –eso ya está decidido–, aspira a atraer a una parte del electorado que todavía se le resiste y con el que podría dar un estirón y situarse en condiciones de luchar por la victoria en las elecciones catalanas del 14 de febrero. Muchas de las encuestas dan a los socialistas catalanes por encima de los 25 escaños, aunque todavía lejos de Esquerra, que lidera todas las proyecciones demoscópicas –se podría acercar a los 40–.

En este marco, el PSC se ha puesto manos a la obra con el objetivo de muscular su candidatura y ha entablado conversaciones «a izquierda y derecha», según sostienen desde la formación socialista. Aunque, de momento, esas negociaciones están en fase muy embrionaria, tres organizaciones catalanistas de centroderecha han copado el protagonismo en las últimas semanas: la Lliga Democràtica, Units per Avançar y Lliures.

Units per Avançar se da por hecho que continuará junto al PSC como en la última legislatura y, ahora, se podrían incorporar los otros dos actores: por un lado, Lliures, liderado por el exconseller Antoni Fernández Teixidó y el exdiputado Roger Montañola; y, por otro, la Lliga Democràtica, que preside Astrid Barrio –ratificada en las últimas horas por el partido como candidata el 14-F– y que está a la espera de alguna propuesta de los socialistas catalanes ya que también contemplan concurrir en solitario. En este sentido, la Lliga es crítica con la deriva tomada por el PSOE en el Gobierno y sus alianzas con Podemos y Bildu, pero cree también que es una situación que no puede extrapolarse a Cataluña y, también, plantea fijar un protocolo para que puedan votar de forma diferenciada en determinadas materias.

Además, el partido es muy reacio a conformarse con la inclusión de algunas de sus figuras políticas en las listas del PSC ya que tienen un proyecto político más a medio plazo y prefieren evitar quedar absorbidas bajos las siglas socialistas. De hecho, apuestan por ir más allá y tejer una coalición, un frente amplio constitucionalista.

En este sentido, la cuenta atrás para fraguar coaliciones corre día tras día: el plazo se agotaría el 2 de enero, es decir, dentro de un mes. Los partidos políticos, por tanto, aceleran sus movimientos. Del lado independentista transcurre casi todo entre primarias, mientras que del lado constitucionalista, las principales formaciones andan enredadas en si se presentan bajo coaliciones. Las cosas están todavía muy abiertas en el caso del PSC.

Los socialistas catalanes han diseñado ya su programa electoral, que pivota sobre tres ejes: la recuperación económica, el «buen gobierno» y la superación del «procés». Además, destacan la apuesta por una Hacienda federal, la mesa de diálogo o una Ley del plurilingüismo.