Bicibús, el invento de Barcelona que ha llegado a San Francisco

Cada viernes, padres e hijos se arman con patinetes, bicicletas o monopatines para llegar a la escuela

El bicibús del Eixample
El bicibús del Eixample FOTO: Bicibús

Hace unos meses un vídeo del bicibús de Barcelona se hacía viral en las redes sociales. El invento, desconocido incluso para los barceloneses, sorprendía fuera de nuestras fronteras. La imagen de decenas de familias yendo a la escuela en bicicleta dio la vuelta al mundo. En ese momento, más de un millar de comentarios pidieron repetir la experiencia en ciudades tan diversas como Viena, Londres, Melbourne o Washington, y San Francisco. Esta última, lo ha conseguido.

Lo cierto es que aunque Barcelona se lleve la fama, ni siquiera es una idea original. Este innovador modelo de transporte se comenzó a popularizar en 2020 a través de una exitosa iniciativa en Vic. Dos maestras quisieron acompañar a varios alumnos al colegio en bici y la cosa se fue extendiendo.

El trayecto de este bicibús del Eixample es sencillo y tiene solamente tres paradas, las escuelas públicas Joan Miró, Xirinacs y Entença, por este orden. Por ahora, un día a la semana, los viernes. El grupo lo integran familias y alumnos de estos centros educativos, con la colaboración de entidades vecinales. Con música infantil como telón de fondo, la comitiva avanza bajo la atenta mirada de la Guardia Urbana, ya que el Ayuntamiento no ha dudado en bendecir la iniciativa.

La iniciativa del bicibús en Barcelona no ha parado de sumar a participantes desde que se puso en marcha en la ciudad. Algunos días se han llegado a sumar más de 200 personas, entre niños y padres. En la ciudad, el primer bicibús se estrenó en Sarrià en abril y, en septiembre, arrancó la ruta por el Eixample, que ahora ya pasa incluso por la calle de Aragó y aspira a alcanzar la Diagonal. Sin embargo, los impulsores piden más facilidades para poder sumar más familias: consideran que los carriles bici todavía son demasiado estrechos y que faltan aparcamientos para las bicicletas alrededor de los centros educativos.

“La infraestructura ciclista está pensada para personas que van solas y que tienen una cierta habilidad con la bici, no para niños y niñas que empiezan a moverse. Los carriles bicis, están todos en calzada están muy cerca de calles donde los coches transitan muy rápido y con las motos que también se acercan demasiado. Entonces no son infraestructuras que son aptas para para los niños y niñas para empezar a moverse”, explica Genís Dominguez, miembro de bicibús.

“El bicibús tiene como objetivo la promoción del cambio hacia la movilidad activa y sostenible”, señala el Ayuntamiento de Barcelona, que puso a disposición del proyecto agentes de la policía municipal en bicicleta y moto, así como un coche patrulla para escoltar la caravana de bicicletas.

Mientras, al otro lado del atlántico, el bicibús realizaba en diciembre su primer recorrido. En San Francisco participaron una treintena de personas, pero el impulsor espera que la cifra se duplique o se triplique. De hecho, el próximo 14 de enero tiene previsto organizar otra ruta.

Los bicibuses, en cualquier caso, no dejan indiferente a nadie. Transforma, a primera hora de la mañana, calles llenas de coches en un gran carril ciclista donde pedalean niños y también algunas familias. Algunos vecinos aprovechan para grabar imágenes y colgarlas en las redes. Los participantes están muy satisfechos con esta iniciativa, que ha tenido eco mundial. A través de las redes animan a las familias a unirse al bicibús del Eixample o a crear nuevas líneas.